MEDIA MARATON SAN SEBASTÍAN 2013
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MEDIA MARATON SAN SEBASTÍAN 2013

MEDIA MARATON SAN SEBASTÍAN 2013

Este domingo 19 de Mayo, como ya es tradicional hemos ido a Donosti a participar en la Media Maraton y como últimamente, también suele ser tradicional, con lluvia. Desde Bilbao la única forma de llegar a Donosti en un tiempo razonable es utilizar la única carretera de peaje que existe en Europa. Que yo sepa, las autopistas son carreteras donde la velocidad está limitada a 120 kilómetros / hora y las carreteras a 80, entonces, no me he equivocado es una carretera y encima de pago y a menudo precio. Normal que en Donosti no haya bilbaínos, con el precio que tiene todo el mundo decide ir a Cantabria que es gratis y además autovía, no carretera. En esta carretera, entre las curvas mal peraltadas y las obras, resulta una utopía conducir a una media superior a 80.

 
Así que salimos con tiempo y llegamos al parking con tiempo. Amenazaba lluvia, así que otro año tocaba calentar en el parking subterráneo. No te mojas, no tienes frío y los coches no molestan especialmente, te pones los casos y a calentar. Muy despacio al inicio e igual de despacio al final, salvo algún cambio de ritmo para soltar pero sobre todo estirar mucho. Tenía un poco miedo por las piernas que están un poco cargadas y lentas. Afortunadamente  el viernes me habían dado en el gimnasio HIDRA un masaje de piernas, que me liberaron las contracturas de los gemelos. La masajista, Amaia me dejó las piernas muy bien, por lo menos me hizo olvidar los temidos calambres, que últimamente me persiguen.
 
Además, el sábado estuve nadando en LAURO, 1.500 metros que me vino de maravilla para estirar brazos y espalda.
Como el parking está muy cerca, esperamos hasta 15 minutos antes de la salida para dirigirnos a la meta, por si acaso, con un chubasquero  para mantener el calor. Estrenaba mayas, son iguales a las que usaba hasta hora, pero a algún iluminado de SALOMON se le ha ocurrido poner un pantalón corto, por encima de las mallas. 


Será por estética, pudor o por cambiar el modelo, a mí las del año pasado me gustan más pero es imposible conseguirlas, menudo son los de SALOMON con la de la exclusividad. La pagamos muy bien los aficionados, aunque a decir verdad, son una maravilla de mallas.

 

Una vez, en la línea de salida, muchas ganas por empezar y tras el primer kilómetro, muchas ganas de retirarme. Creo que la sonrisa me llego hasta el kilómetro 3, este año ni al 5. Un ritmo muy alto de salida y unas piernas más lentas de lo que pensaban, no me dejaban correr al ritmo que debería correr y además el catarro no me dejaba respirar, así que no podía subir de pulsaciones o me ahogaba. Vamos que me pasé toda, la prueba de pelea conmigo mismo. Muy malas sensaciones, las pulsaciones no pasaban de 150 y las piernas no se estiraban. Para poder participar en pruebas de ultra fondo, tenemos que hacer muchos kilómetros de monte y eso te deja las piernas muy duras y lentas.
 
Con este panorama de carrera, el objetivo era acabar y correr cuando las piernas pudieran y así lo hice. En algunos momentos, iba mal y en otras peor pero iba. Si habitualmente mi técnica de carrera no es de la mejores, en esta ocasión era lamentable pero se trataba de acabar y sumar kilómetros a la preparación. La gente de Donosti, estuvo magnifica. Se merecen un enorme aplauso a la cantidad de público que estuvo durante toda la prueba animando.

 

Finalmente llegue a la meta en 1:24:10 en el puesto 192/1738, llegada al final con sprint, más que nada para la foto y la familia. Nada más cruzar la meta, una bolsa de comida bastante curiosa y que el peque suele analizar en detalle, por si hay algo que le gusta y este año lo había y bien que lo agradeció.

Después de acabar, diez minutos de carrera continua para estirar músculos y al parking a secarnos y cambiarnos de ropa. Justo al llegar al parking, comenzó a llover y no paró hasta casi, una hora después. menuda forma de llover y granizar. Pobre de la gente que todavía estaba corriendo, menudos valientes.
 
Después de cambiarme, tocaba hacer lo más importante del día, la tradicional visita al acuario. Es precioso ver, lo que le gusta ver los peces y en general los animales. La entrada,  para turistas franceses, vamos un autentico robo, pero bueno una vez al año es tradicional. Después a comer, lógicamente en el BURGER, haber quien come en Donosti, menudos precios. Y poco a poco de vuelta para Bilbao. Lo de poco a poco literal, ya que no te queda otra.
 
Un saludo
Aitor
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