Arrigorriaga Mendi Trail Lasterketa 2014
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Arrigorriaga Mendi Trail Lasterketa 2014

Arrigorriaga Mendi Trail Lasterketa 2014

El pasado sábado 4 de Octubre a las 21:00 se disputó la primera edición de esta prueba en Arrigorriaga. La novedad de esta carrera, es que se podía disputar el 4 a la noche, el 5 a la mañana o correr los dos días.
 
Lo primero de todo un agradecimiento enorme a la organización por este modelo de carrera, que lógicamente supone el doble de trabajo para ellos y que cuenta con la complicación adicional de organizar una de ellas, por la noche.
 
En mi caso, entreno todos los días en la zona de Arrigorriaga – Basauri, así que era casi obligado el participar, además me hacía mucha ilusión apoyar esta iniciativa tan distinta del resto que habitualmente se suelen organizar. A pesar de entrenar por la zona, este itinerario en concreto no lo había hecho antes y tuve que dedicar un par de días a conocer la subida del Upo (573 metros) y la subida del Artanda (550 metros). Entrenando de día me parecieron alucinantes los desniveles de subida / bajada de ambos montes y me reforzaron la idea de tomar parte en la prueba.
 
 
La decisión siguiente era la modalidad en la que quería participar. tenía claro que la nocturna pero dudaba en hacer la combinada. Realmente lo de repetir itinerario no me hacía ninguna ilusión (ni me motivaba, ni me aportaba nada)  y no me quería cargar mucho ya que este sábado 11 de Octubre voy a participar en el Kilómetro Vertical de Anboto (me hace una ilusión inmensa) y las piernas las tengo un poco duritas, más o menos como la cabeza del dueño pero bueno eso es otra historia.
 
Las carreras nocturnas, son un entrenamiento fundamental para poder afrontar carreras de montaña de larga distancia y donde si o si tienes que correr de noche. La adaptación a la noche no es complicada pero se debe trabajar antes, para coger confianza en el material y conocer las sensaciones que experimenta tu cuerpo cuando corre de noche. Por otra parte, no es lo mismo afrontarla al inicio de una carrera de larga distancia que a lo largo de esta, el cansancio no es el mismo y los reflejos tampoco los son.

Antes de la carrera, no puede falta un café solo para animar un poco, en esta ocasión el café lo estuve tomando casi hasta llegar a la cima del Upo.



 
En esta ocasión, esta anunciada lluvia y bajada de temperaturas para la noche del sábado y precisamente lo peor se esperaba para las 21:00 de la noche, justo cuando estaba previsto la salida. Acertaron de pleno, que forma de llover. Agua muy fina pero muy abundante.
 
 
 
Con este panorama tomamos, la salida. Como siempre, intentar salir delante para evitar problemas y más con lo mojado que estaba el suelo. El recorrido más o menos lo conocía, así que tranquilidad y a disfrutar. La primera parte de la prueba sobre asfalto, se rodó bastante rápido hasta llegar al inicio del camino que supera la cantera por la parte alta, donde todo se fue tranquilizando. Estas salidas tan rápidas se me atragantan y las piernas no van, la sensación es terrible pero como ya nos vamos conociendo tranquilidad y seguir peleando, poco a poco comienzan las sensaciones y todo empieza a funcionar. La verdad que los primeros 5 kilómetros se me hacen muy duros.
 
Poco a poco, llegamos al primer avituallamiento y lo paso de largo, es pronto y voy perfecto. Comenzamos una bajada por una pista de cemento que resbala mucho y que la organización, con buen criterio, indica que la evitemos y cojamos la hierba. Al final de esta breve bajada está un vehículo de la organización que marca el inicio de la subida al Upo. Esta se realiza por una pista ancha y fácil de seguir aunque hay tramos donde ha entrado la niebla y llueve mucho, apenas vemos nuestros pies. Estás corriendo como dentro de un tubo, esto agobia un poco y  da un poco de miedo pero no estoy solo, estoy con amigos, y eso me tranquiliza mucho.
 
Según subimos hacia el Upo el tiempo empeora y cada vez, se ve menos. Poco a poco estoy mejor, según estoy subiendo estoy recuperando ritmo y consigo mantenerlo hasta la cima del Upo, el último tramo es realmente vertical pero como no se ve nada, correr y correr hasta llegar. En la cima, nos saluda muy amablemente un miembro de la organización, no sabéis que animo da eso.
 
Cima del Upo (573 metros), con el cortafuegos al fondo.
 
La bajada de la cima al segundo avituallamiento, justo en el inicio del Artanda se hace muy complicada, no se ve nada y el suelo está bastante roto. La organización perfecta, gracias a ellos no nos despistamos y a pesar de no ver por donde vamos ni donde estamos seguimos corriendo y ya con un ritmo bastante alto. Estoy a gusto no veo nada pero mi cuerpo y mi mente están adaptadas al escenario y ya disfrutan de esta aventura. Comenzó como una carrera nocturna y se ha convertido en una auténtica aventura nocturna. Por fin, llegamos al avituallamiento y esta vez paro a beber algo, se que aquí comienza la última subida y a pesar de la lluvia, estoy perdiendo mucho liquido.
 
En la foto, se aprecia lo que llovía. La subida al Artanda es muy dura y continuada hasta su cima, a penas, tiene un par de falsos llanos para tomar aliento. Lo mejor intentar coger un ritmo y mantenerlo hasta arriba. Unos prefieren ir andando, yo prefiero ir corriendo aunque sea prácticamente trotar, si mente y mi cuerpo está más centradas corriendo, andando, se relajan y luego me cuesta coger ritmo.
 
Cima del Artanda (550 metros), con la subida al fondo
 
Desde aquí, todo bajar. El primer tramo con mucho desnivel y muy resbaladizo pero las piernas están calientes, ya pueden ir a tope. Una vez que dejamos las primeras rampas, en lugar de bajar recto, tomamos las pistas que salen a nuestra izquierda, realmente complicadas, muchas ramas en el suelo que a penas se ven y hacen muy difícil correr, pero nada como es bajar, a darle. Por fin, alcanzamos la pista asfaltada que nos conduce hasta el puente que cruza sobre la carretera y nos pone en la linea de meta.
 
Un último esfuerzo y llegamos a la meta muy contento porque realmente he disfrutado mucho de la noche. he pasado, momentos complicados pero he podido superarlos y llegar feliz a la meta. La noche y el cansancio te trae a tus peores fantasmas, siempre es así y por ello es tan importante entrenar la noche y enfrentarte a tus fantasmas.
 
Prácticamente, los corredores habituales, nos conocemos. Generalmente a lo largo de las pruebas siempre hay algún momento en el que hablas o simplemente te conoces de vista, en cualquier caso, formamos una pequeña familia. Con lo dura que fue la prueba, todos estábamos pendientes de quien había llegado y si lo había hecho sin problemas (con independencia del tiempo), cuando ya le veías ya te tranquilizabas. es algo que haces automáticamente, casi sin darte cuenta. En el fondo, todos cuidamos de todos. En el monte, solo nos tenemos los unos a los otros y eso une mucho. Este ambiente junto a la pasión por el monte es lo que nos hace volver a vernos en la próxima carrera, hasta que el presupuesto lo soporte. 
 
Las noches generalmente son todas muy complicadas, a veces, tienes la suerte de que te acompañe el buen tiempo, incluso de disfrutar de una luna llena preciosa pero eso pasa poco, aunque cuando los hace, sea un autentico subidón.
 
Finalmente tardé 1:35:41 entrando en la posición 42 de 145 que tomamos la salida. La organización perfecta y el ambiente muy bueno, realmente para repetir.
 
 
Un abrazo
Aitor
 
 
 
 
 
 
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