La Amatxu de Begoña y el Athletic de Bilbao
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La Amatxu de Begoña y el Athletic de Bilbao

La Amatxu de Begoña y el Athletic de Bilbao

Puede resultar paradójico o chocante, que un equipo de fútbol profesional tenga que ofrecer un titulo a alguien que no sea su patrocinador, sus accionistas o el medio audiovisual que garantiza sus fichajes millonarios. Actualmente parece que el mundo de fútbol, trabaja para sí mismo y no para los aficionados a los que representan. No les liga nada con el club que no sea ese estupendo contrato, hablan de amor al club pero no lo viven, ni lo sienten. Un titulo supone que su contrato se revaloriza y que el año que viene podrá estar en un equipo mejor y con otros colores a los que amar. Esto no es Athletic.
Gran parte de los jugadores del Athletic de Bilbao, han jugado en Lezama y han sentido desde pequeños lo que ello supone. Quieren jugar en el Athletic de Bilbao porque quieren representar a su pueblo. Han estudiado, han jugado, se han divertido, han entrenado bajo la mirada atenta desde Begoña de su Amatxu.  Como lo hubiera hecho cualquier hijo, han ido a contarle y a compartir con su madre todo lo bueno que les ha pasado y el trofeo que han conseguido. De la misma forma, que en los momentos malos, le han pedido ayuda y consejo para poder afrontarlos, con independencia de creencias y religiones.
La realidad es que a pesar del dinero, somos humanos y como tales, se nos supone seres racionales, es decir, tenemos la capacidad de pensar y razonar. La consecuencia casi directa de esta facultad es el miedo y la necesidad de seguridad apoyo y consuelo. En el fondo creyente o no, todos necesitamos de una entidad superior que siempre cuide de nosotros y vele por nosotros. Precisamente la figura que mejor aglutina esa figura, es la de una madre protectora que cuida de sus hijos.
Bizkaia en particular y el País Vasco en general, es un pueblo tradicionalmente conservador y creyente. Las condiciones naturales de nuestro entorno y el duro modo de vida de nuestras gentes ha conservado esa devoción a una entidad superior (que siempre está y en cualquier sitio) que nos cuida y nos protege. Esta figura está representada en la Amatxu de Begoña, cuya festividad se celebra el 15 de Agosto. Nuestro pueblo y sus gentes siempre hemos estados ligados al mar y a la tierra, dos grandes fenómenos naturales ante los cuales somos insignificantes y necesitamos de una entidad superior que interceda por nosotros ante la madre naturaleza. Este hecho se remarca en los pueblos pesqueros donde la gran devoción que sienten por esa madre protectora se plasma y se visualiza en las procesiones de la Virgen del Carmen. Tierra a dentro y sobre todo en bosques y montañas, la mitología nos habla de Mari, un personaje mitológico madre de la naturaleza y a la cual todos los seres vivos deben obediencia. Unos hablan de Mari como una bruja, otros como un ser sobre natural pero en cualquier caso una entidad superior, capaz de gobernar los vientos, las tormentas etc.
En el fondo todos necesitamos saber que hay alguien que en los momentos duros y solitarios de vuestra vida está siempre ahí para acompañarnos y ayudarnos en nuestro camino. Los jugadores de fútbol son humanos y muy jóvenes, en nuestro caso. Han asumido la responsabilidad de portar la camiseta del Athletic de Bilbao y con ello trabajar siempre duro como embajadores que son de Bizkaia y del País Vasco en general. Su labor no es sencilla, tienen que competir con equipos de fútbol construidos a golpe de talonario, con presupuestos que hacen ruborizarse a cualquiera que tenga un poco de vergüenza.
Cuentan a su favor, la pasión de cada uno de ellos por los colores y por el club al que representan. Están orgullosos de la empresa en la que trabajan y por ella son capaces de dar todo su alma y su esfuerzo. No hay cosa más bonita, que quien todo lo da aunque muchas veces no sea suficiente. Pero esta vez, el esfuerzo y el tesón ha dado un resultado cuantificable, por fin en 31 años un título.
Como no podía ser de otra manera, este título en grupo, en equipo y con el corazón, se lo tenía que ofrecer a quien tantas veces, creyendo o no, le habían pedido fuerzas. Se lo tenía que ofrecer a la madre de todos ellos y a la de todos nosotros. Todos somos Athletic y eso nos hace muy fuertes. Nuestro pueblo, siempre desde la humildad, honestidad y el trabajo diario nos ha permitido afrontar grandes retos. Estos valores son la piedra angular de nuestro equipo y el orgullo de todos nosotros.
Nuestros hijos, son del Athletic de Bilbao y saben perfectamente lo que eso supone. Sus ídolos son personas como ellos, no quieren parecerse a ningún balón de oro, portar una camiseta que no sea la roja y blanca. Aunque todo esto suponga perder finales, sufrir durante la temporada y algún que otro cabreo.  Pero así somos y así queremos que siga siendo nuestro Athletic de Bilbao.
Aupa Athletic.
Aitor
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