Preparando una Carrera de Larga Distancia en Montaña – La Mente
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Preparando una Carrera de Larga Distancia en Montaña – La Mente

Preparando una Carrera de Larga Distancia en Montaña – La Mente

Esta es la cara de circunstancia que se te queda, minutos antes de comenzar una carrera con 90 Km por delante. En esta ocasión, la organización estaba avisando de graves complicaciones meteorológicas. De hecho, fue una noche horrorosa, no paró de llover a mares y la temperatura cayo hasta los 3 grados en pleno Julio. La noche, unida a la niebla y a la lluvia hacía muy difícil orientarse y localizar los puntos de paso, afortunadamente la organización estuvo perfecta y todo transcurrió con normalidad a pesar de las condiciones meteorológicas adversas.
 
La distancia de este tipo de prueba supone un esfuerzo extremo para el que debemos estar físicamente preparados y con una preparación mental específica. A lo largo de los kilómetros que dura la prueba viviremos momentos de euforia y momento de una tristeza extrema que debemos abordar lo mejor que podamos. En estos momentos, la experiencia es fundamental, saber que siempre pasan esos momentos y seguro que vendrán buenos. Cuando entrar en estos momentos de tristeza es como si te desdoblarás, no eres tú. Tienes que buscar un punto de enganche que te permita salir de la depresión en la que estas inmerso. Tenéis que saber que siempre se da esta situación en carrera, incluso varias veces a lo largo de la prueba. Debemos abordarlas con tranquilidad. Suelen aparecer en momentos donde se junta el cansancio, la soledad y la noche. Muchas veces simplemente tocando una roca, un saludo de otro corredor o el cariño de los voluntarios de alguna asistencia te sacan de este estado.
El corredor de larga distancia, siempre sorprende por su alegría y su ánimo, siempre apoyando a los compañeros con una sonrisa o a un voluntario con una charla animada. Todos pasamos por lo mismo y si somos capaces de con alguna tontería animarle la carrera a alguien para eso estamos. La alegría es la mejor arma contra la tristeza y el desanimo. Por esto es tan importante los ánimos de los aficionados, de los voluntarios de las asistencias o de los propios participantes. Una sonrisa, unos gritos de ánimo o una charla animada con un compañero de carrera te devuelven de nuevo a la carrera.
A pesar de la subida y del esfuerzo siempre tenemos una sonrisa para la organización o para el fotógrafo que ya es como de la familia, nos lo encontramos en todas las carreras. A veces, la tenemos que forzar un poco pero es lo menos que podemos hacer por una persona que lleva un montón de horas encima de un pico para sacar unas fotos que son un gran recuerdo para todos nosotros.
 
Yo en mis años corriendo, he tenido momentos muy duros mentalmente, que nuestra memoria tiende a olvidar pero que hay que recordarlos ya que seguro volverán. Aparecen todos los demonios que llevamos dentro, el esfuerzo saca de nosotros lo mejor y lo peor, Aitor en estado puro.
 
Algunas veces, tienes la suerte de poderte ver desde fuera a través de una foto y realmente asusta ver a ese Aitor, pero también está dentro de mi y hay que gestionarlo con paciencia y poco a poco. Los días de entrenamiento y sobre todo las carreras sirven para coger fortaleza mental, sobre todo basada en el conocimiento y en la experiencia de haber superado momentos difícil y que seguro que volverán a pasar. De hecho, esto genera un poco de estrés durante la carrera, cuando vas bien y eufórico, estás esperando el momento malo y esto tampoco puede ser, debemos ir tranquilos y visualizando en todo momento la carrera, con tranquilidad.
 
La única forma de sacar adelante estas pruebas, es kilómetro a kilómetro y marcar metas en las que nos sintamos cómodos: cimas, avituallamientos, kilómetros etc. Yo generalmente salgo con la idea de correr 42 Km (distancia manejable) y luego hasta los 50 Km, ya estoy en la mitad de 100, no pienso que me quedan 50 Km, sino 10 para llegar a 60 y poco a poco, siempre regulando la fuerza en los momentos de euforia, sobre todo cuiddo en las bajadas.
 
En la siguiente entrega, hablaremos de la nutrición. Lo más importante, es la alimentación diaria y poco a poco ir probando complementos energéticos que podamos necesitar durante la carrera y sobre todo comprobar los efectos que tienen en nuestro organismo. En carrera no experimentar, ni probar nada que previamente no hayamos contrastado su efecto.

Un saludo

Aitor

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