Bilbao Menditrail 2016
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Bilbao Menditrail 2016

Bilbao Menditrail 2016

Continuando con la preparación, de cara al primer hito importante del año, la Ultra Trail de Picos de Europa, 55 Kilómetros de desniveles imposibles y paisajes maravillosos, este domingo 3 de Abril he participado en la prueba de casa, en la modalidad de los 32 Kilómetros.

 
La verdad es que después de los cambios de recorrido que ha sufrido la prueba, al final la persona que diseño el recorrido, nos preparó un itinerario muy interesante y sobre todo muy duro, que era un poco lo que yo necesitaba de cara a la preparación. Yo no soy partidario de participar en ninguna prueba donde se mezcle carrera de montaña, carrera de bici de montaña y marcha, creo que las bicicletas no son compatibles con la marcha y con las carreras de montaña. En esta ocasión, la salida anticipada de las bicicletas y su trazado alternativo permitieron que no se dieran interferencias entre estas, la marcha y la carrera de montaña que es la que realmente me preocupaba a mí.

En esta ocasión, me era igual. Con objeto de entrenar, decidí correr con la mochila de ultra trail en la mismas condiciones que lo haría en una prueba de esta naturaleza. Misma alimentación, misma hidratación y mismo material de seguridad obligatorio. De esta forma, no me tenía que preocupar de la alimentación y tan solo de beber en los puntos de avituallamiento para mantener intactos los dos bidones de medio litro que llevaba en la mochila. Al final, tuve que emplear el bidón de bebida isotónica, ya que en los avituallamientos no había forma de encontrar este tipo de bebida. En mi humilde opinión, la bebida azul del fabricante de una famosa bebida de cola puede considerarse cualquier cosa pero no creo que sea una bebida isotónica.
 
Llegado este punto, tengo que remarcar con gran dolor de corazón que en algunos puntos de la carrera, había más botellas a medio usar, tiradas en mitad del monte que en los propios puntos de avituallamiento. Creo que de verdad, esta gente es la responsable de que cada día sea más difícil a organizadores de carreras de montaña, poder obtener los permisos de la administración. Ayer sentí mucha pena y una vergüenza de como estaba algunos puntos de la carrera. No se si después de la prueba, la organización revisó el itinerario y recogió toda la basura que algunos tiraron  en el monte, pero de no ser así, ha quedado un reguero de botellas, papeles, geles etc que si yo fuera la administración, hacía unas fotos y las usaba el año que viene para justificar la negación de permisos.
 
He decir, que en la prueba de 32 Kilómetros en el tramo que solo realizábamos nosotros, a algún profesional le pesaba la botella y en alguna de las cuestas fuertes la deposito en el suelo, quizás para sentirse conquistador de ese paraje o simplemente porque es un cerdo. Fueron dos que yo viera y en el momento que se lo vimos hacer, el resto de participantes le increparon para que la recogiera. En cualquier otra prueba, hubiese supuesto la descalificación de la prueba por no respetar un paraje natural que es de todos.

Volviendo a la carrera, a continuación podéis ver el itinerario final de la carrera y el desnivel que tuvimos que afrontar a lo largo de los 32 Km.


A lo largo de este precioso recorrido tuvimos ascender y descender de las siguientes cimas:
Arnotegui (426 m), Gangoiti (495 m), Erreztaleku (586 m), Ganeta (685 m), Pagasarri (671 m) y Monte Avril (384 m).

La salida este año se ha realizado desde el Frontón Bizkaia en el barrio bilbaino de Miribillas. A las 10:00 horas, se dio puntualmente la salida. La carrera estaba neutralizada hasta la entrada en el monte pero este kilómetros largo de asfalto, ascendente en todo momento se hizo a un ritmo muy vivo. Poco a poco y empleando pistas de graba fuimos ascendiendo la primera de nuestras cimas. A mitad de subida, se deja la pista y tomamos una senda vertical que nos lleva hasta la cima del Arnotegui (426 m).

Tras un tramo llano, que nos permite recuperar un poco las piernas, comienza una fuerte bajada que nos lleva a lo más profundo del barranco del Bolintxu. Bajada preciosa, sin gran dificultad técnica y a lo largo de la cual nos pillo una de las tormentas fuerte de agua. Esto lejos de disminuir el ritmo de los participantes, lo aumentó y disfrutamos todos mucho. Al llegar a lo más profundo, ascendemos por pista de graba hasta el aparcamiento del Pagasarri. Fuerte y dura subida que se realiza a buen ritmo que va preparando el cuerpo para lo que viene.

Cogemos la subida normal al Pagasarri y nada más pasar la barrera en la primera curva, tomamos una senda a mano derecha que de forma directa y vertical nos conduce al Gangoiti (495 m). Fuerte subida, que viene acompañada de una enorme bajada que nos devuelve de nuevo a la parte trasera del Gangoiti donde tomamos la pista de graba ancha que nos conduce hasta la barrera de Araiz. Descendiendo unos pocos metros, comienza la subida hacia el Errestaleku (586 m), dura y recta subida por terreno herboso donde no hay abundancia de barro pero donde las zapatillas había que clavarlas bien. Una vez alcanzada la cima, tomamos un cómodo cortafuegos horizontal que nos conduce hasta el Ganeta (685 m) y tras un breve descenso y una pequeña subida llegamos al Pagasarri (671 m).

Aquí ya empezamos a respirar pero en la bajada me doy cuenta que las piernas ya van más cargadas de lo que deberían, lo que presagiaba sufrir más de lo esperado. Bajada muy conservadora, por una zona que conozco perfectamente y que habitualmente la hago volando, toca recuperar. Así poco a poco llego al collado de Pasterenkorta y tras un agradable llano, comenzamos la bajada por el lateral de la cantera de Arrigorriaga. Nunca había hecho esta bajada, a pesar de la cantidad de veces que he pasado por allí. Bajada preciosa y muy técnica. Barro, roca y poco sitio donde agarrarse, así que toca pasar de puntillas y sin retener para no cargar las piernas.

Tras el descenso, toca seguir bajando hasta el puente de la autopista AP-68. Desde este punto la bajada al barrio de Buia es muy agradable y desde aquí hasta el parque de la Peña. Cruzamos la carretera general, pero no hay nadie de la organización, en este punto los coches pasan a gran velocidad. Antes del inicio de la subida del parque tengo el primer calambre grave en la pierna izquierda que me hace doblarme de dolor. Tras unos segundos de rabia, comienzo a trotar cuesta arriba y ya puedo correr. Subo la cuesta todavía con la pierna agarrada y en la bajada hasta el túnel de Bolueta consigo estirar un poco la pierna. El túnel completamente a oscuras, ni tan siquiera nadie se ha molestado en poner una luz intermitente de obra, increíble que no pase nada. La gente lo pasa mal en este punto.

Llegamos a Arrigorriaga y ahora toca subir hasta Monte Avril (384 m). La subida es muy interesante y en la parte baja tiene la parte más técnica y donde más cuidado tenemos que tener, por el barro que se acumula. Precisamente en este punto y en una zona delicada de barro tengo un calambre en cada pierna que me impiden moverme y a demás en una zona donde no estoy estable. Consigo agarrarme en un árbol, lo justo para poder salir del barro y tras unos segundos de angustia y dolor, comenzar a correr, cuesta baja. A media, subida nos cruzamos con la carretera que lleva al hospital de Santa Marina.

Por cierto, en este punto muchos participantes de la prueba de 22 Km y de 32 Km, de forma consciente o inconsciente, deciden coger un atajo y en lugar de subir a Monte Avril van hacia el hospital de Santa Marina y de aquí directamente a Santo Domingo. resulta curioso que pagues por participar en una prueba y luego la acortes. De todas formas, esto es problema de cada uno, a la organización le da igual, tanto es así que ni en lo alto de Monte Avril, ni en el siguiente avituallamiento había control de paso, lo que quiere decir que quien quiso acortar el recorrido lo pudo hacer perfectamente, de hecho se puede apreciar en la clasificación, comparando los tiempos entre Etxebarri y la meta. Una vez, alcanzado Monte Avril (384 m) ya solo quedaba bajar hasta la meta.

El tramo entre Santo Domingo y la parte alta de la Salve tiene reservada varias sorpresas finales en forma de cortas pero enormes pendientes que a estas alturas de carrera, se convierten en auténticos muros. Una vez ya que pisamos el puente de la Salve todo bajar hasta el Guggenheim y de aquí hasta el paseo que nos lleva al Palacio Euskalduna donde se encontraba la meta de la prueba.

Finalmente termine la prueba en 3:54’53» en el puesto 100 de la clasificación y muy contento después de los calambres que he sufrido a lo largo de la prueba. Realmente, no se si merece la pena tanto dolor, aunque cuando llegues a meta y veas a la familia y a los amigos todo pase. Lo importante es que ha sido un test muy serio de material y de estado de forma, donde creo que no he bebido lo suficiente y esos problemas de hidratación  me han provocado los calambres. La hidratación, no es solo importante durante la carrera, sino que también en la semana previa. Muy contento y con ganas de afrontar el siguiente entrenamiento

En resumen, un recorrido perfecto para 32 Km pero que le queda muy grande a la organización de este evento. La organización ha estado realmente muy floja y ha tenido errores debido a la falta de previsión de medios y la nula formación del personal voluntario. Seguramente el año que viene podrá solventar estos problemas de juventud, así lo espero y les deseo mucha suerte.

El kilómetro final fue un auténtico desastre, corredores entre turista, esto se corrige marcando la zona de la prueba con unos conos de obra que por muy pocos euros se pueden alquilar por jornadas. A mí, me da igual pero se dio una imagen lamentable de la organización de eventos en Bilbao, cuando realmente en esta ciudad se organizan pruebas de prestigio internacional y con una organización impecable. Estos últimos años, el deporte se está convirtiendo en un escusa para hacer negocio y lo peor es que en este caso yo he colaborado con este negocio.

Para terminal, una pequeña reflexión sobre la camiseta: vergonzosa. En este blog, existen crónicas de pruebas celebradas en pueblos de Bizkaia y Alava organizadas por organismos municipales que invierten el dinero en ofrecer a los participantes recuerdos de su comarca en forma de alimentos: queso, pimientos, tomates etc. Un poco de vergüenza. Sin embargo, es de recibo reconocer lo buenas que estaban las hamburguesas de la meta.




Un saludo
Aitor





 
 
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