Gestión del Talento - ultrarunnerdreams
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Gestión del Talento

Gestión del Talento

Todos tenemos talento, nacemos con él. Como responsable de personas, tienes que tener la capacidad de identificarlo y de potenciarlo para el beneficio del grupo. En cada momento de la vida los grupos se forman en función de objetivos concretos y en cada caso el talento de cada uno de sus miembros se puede manejar en función de esos objetivos. La familia, el grupo con el que sales al monte, el equipo de fútbol o tu equipo de trabajo, hablando desde un punto de vista profesional.

Yo desde siempre he sido un defensor del trabajo en equipo, quizás herencia aprendida de la formación recibida con los jesuitas a lo largo de toda mi educación, desde los 6 años hasta concluir la carrera y luego a lo largo de los años sin perder el contacto con ellos. De ellos he aprendido la importancia de cada una de las personas, como todos tenemos talentos y necesitamos trabajarlos y ponerlos a disposición del colectivo. Nosotros disponemos de nuestros talentos y que se complementan necesariamente con los de los demás. Lo que hay que aprender es a ver el talento en los demás y trabajarlos para beneficio del colectivo. Muchas veces, pueden estar ocultos y la propia persona desconocer que los posee pero creo que es nuestro deber como persona ayudarles a desarrollarse porque ello redundarán en el beneficio de la colectividad. Cada cual puede aportar mucho, con total independencia de la edad de las personas, desde los más pequeños hasta los más mayores, todos somos importantes. La individualidad no tiene ningún sentido práctico, mucho más allá de un éxito mediático particular basado en el YO frente al NOSOTROS.
 
Se trata siempre de una falsa individualidad ya que se basa en hacer más pequeño al de tu lado, simplemente para poder destacar más, como si subirte en una montaña te hiciera más alto. Todo lo contrario, cuando te caes de la banqueta puede ser que no te vuelvas a levantar y tengas que ver el mundo y a los demás desde el suelo.
A nivel profesional, este concepto se acentúa. Cada uno, debe de aportar su talento al grupo y el responsable del grupo tiene la obligación de identificar y maximizar el talento por el beneficio personal de de la persona que redundará necesariamente en el grupo. Un equipo bien liderado es capaz de conseguir cualquier objetivo que se marque y lo más importante maximizando a cada persona y haciéndola feliz.
 
En este artículo, no voy a hablar de trabajo, voy a hablar de ocio y más concretamente de deporte y en mi caso concreto de las carreras de montaña de larga distancia. Yo a nivel personal, considero una prueba de larga distancia cuando se superan los 42 kilómetros 195 metros, de la prueba mítica del Maratón. En mi caso, de momento, el límite está en los 110 kilómetros, lejos de los míticos 168 kilómetros de la prueba reina de la carreras que es la UTMB que se celebra en Chamonix o la EHUNMILA de Besain (Basque Country). Los que me conocen lo primero que les sorprende es que un espíritu tan de trabajo en equipo precisamente realice una actividad, aparentemente, tan individual.
Si eres una persona individual, que no necesitas de los demás y te vales por ti solo, este no es tu sitio. En este tipo de deporte, el trabajo en equipo es fundamental y la única garantía de éxito, entendiendo como tal, poder superar la actividad con garantía para tu salud. Son pruebas de esfuerzo máximo que saca lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros. Pero son pruebas que sin los demás participantes, sería imposible poder abordar. A lo largo de la prueba cada uno ofrece a los demás lo mejor que tiene: unos suben bien, otros bajan mejor, otros se orientan mejor en la noche o otros están capacitados para liderar grupos en la niebla, dentro de la prueba cada participante aporta lo que tiene y en la gran mayoría de los casos con generosidad.
Además, están los cientos de voluntarios que te hacen la prueba mucho más llevadera, son nuestra familia, nos quieren, nos miman, nos cuidan. Dan lo mejor de ellos para que nosotros estemos bien. Simplemente por la pasión por el deporte y por las ganas de ayudar a los demás y compartir su pasión. Pasión en estado puro, precisamente esa generosidad es la que nos motiva a seguir corriendo, por nosotros pero sobre todo gracias a ellos.
Pero el gran equipo, lo tenemos en casa, en nuestra familia. Sin ellos, sería imposible participar en este tipo de pruebas. Su ánimo, su ayuda y sus consejos son los que día a día te permiten preparar una prueba y poder disfrutar del gran premio que es la carrera en sí. En mi caso, son un apoyo fundamental no solo anímico, sino logístico y organizativo. Con ellos preparo los tramos de montaña más desconocidos o complejos, salimos a andar, a disfrutar de la montaña y de paso a reconocer itinerarios y recorridos que muchas veces solo los conocía a través de planos en papel o través del ordenador. Cada cual pone su talento para conseguir que pueda acudir a la prueba en las mejores condiciones físicas y sobre todo organizativas.
Sin ir más lejos, el pequeño de la familia no solo ayuda en las tiradas de monte, a pesar de su corta edad, la montaña es un entono natural en el cual está feliz y disfruta encontrando las marcas que indican los caminos o descubriendo senderos poco marcados. También me ayuda preparando la alimentación para los puntos de control, o la bolsa de carrera para mitad de la prueba. Participa como un adulto más.El tiene su papel en el equipo y sabe de la responsabilidad de su trabajo y lo realiza con gusto. En mi caso, la jefa de la casa, es la verdadera responsable de que hoy siga corriendo, ella me conoce muy bien, son ya muchos años juntos y sabe que la montaña circula dentro de mi. Simplemente necesito estar en ella, olerla, sentirla, escucharla y poder tocarla. Ella es la responsable de la logística del equipo y de la cordura. Ella siempre aporta mucha estabilidad y siempre sabe ver cada momento de la forma más racional, yo soy pura pasión y eso a veces no es del todo bueno. Es talento puro y el resto de la familia aprendemos día a día con ella.
 
Todos tenemos talento y no siempre va ligado a un listado de éxitos académicos, que también. El talento esté en cada persona. Pero para descubrirlos hay que escuchar, sentir, percibir a cada persona, en esto está la dificultad. Lo difícil es identificar el talento, no encontrar personas con talento. 
 
Un saludo
Aitor
 
 
 
 
 
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