Hiru Haundiak 2.016 – Gracias por hacerme feliz
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Hiru Haundiak 2.016 – Gracias por hacerme feliz

Hiru Haundiak 2.016 – Gracias por hacerme feliz

La primera frase la quiero dedicar para dar las gracias a LA SOCIEDAD EXCURSIONISTA MANUEL IRADIER, por mantener durante estas XX ediciones, los valores y los principios con que esta prueba se pensó. Es cierto, que a lo largo de todas estas ediciones ha habido algunos cambios siempre con el gran objetivo de mejorar, pero básicamente el espíritu de esta prueba se ha mantenido.
De hecho, se trata de una Prueba de Gran Fondo por la montaña. Yo tuve la suerte de poder vivir un cambio que creo que fue significativo. En la edición de 1998, en aquella ocasión saliendo de Sarria (Murgia) llegamos un grupo importante a Venta Fría muy por debajo de los tiempos mínimos definidos en aquel momento en la prueba, a pesar que la prueba se hacía andando. Recuerdo que allí mismo, varios participantes decidieron afrontar los últimos kilómetros corriendo. Este pequeño acontecimiento provocó que en la edición del 2.000 ya se organizara por una parte la marcha y por otro lado la carrera, con el objetivo de permitir correr a quien quisiera, pero independiente de la propia marcha.
Era la primera vez que, de forma oficial, se podía correr en la Hiru Haundiak y así se convertía prácticamente en la primera carrera de montaña de esta distancia en toda Europa. En esa edición salimos 31 corredores, desafortunadamente coincidió con unas temperaturas de 43º y con unos tiempos de pasos muy ajustados. Se trataba de la primera vez, que se hacía y la organización tenía que ir a lo seguro.  Llegaron a la meta de Otxandio,6 valientes. Yo llegué al control de Otxandio antes de subir a Gorbea, 5 minutos tarde y ya no me dejaron seguir a pesar que si hubiera participado en la marcha iría del grupo intermedio. Es la única vez, que me han echado de una carrera y además estando muy fuerte, pero eran las normas que conocíamos antes de salir y que debían ser acatadas.
El tiempo nos ha dado la razón a los que pensábamos que solo se debía organizar una única Prueba de Gran Fondo y que cada uno disfrute de la montaña como mejor le parezca: unas veces corriendo, otras veces andando y otras sentado en una piedra viendo una maravillosa puesta de sol. Recientemente he participado en la Ultra Pirineu 2.016 una gran prueba, perfectamente organizada pero donde las marcas comerciales tienen demasiada presencia en las decisiones que se toman en la carrera. Está totalmente profesionalizada y aunque esto no es malo, le quita un poco de encanto a los que somos un poco más románticos, más viejos o que simplemente a nuestros años nuestros objetivos en la vida son tener salud para disfrutar de las cosas sencillas como hablar con los voluntarios de un control o saludar a críos de apenas 10 años que se han echado a la montaña para animar a los participantes.
La principal novedad de la XX edición de la Hiru Haundiak, era el cambio de fechas, motivado por restricciones medioambientales. La administración pública, consiguió cambiar algo que no lo había conseguido en XX ediciones nadie, la fecha de celebración de la Hiru Haundiak. Todos los montañeros vascos sabíamos que la primera semana de junio se celebraría la prueba que todos emperabamos, al principio para año y luego cada dos. Como ya he indicado esta fue la primera prueba de estas características a nivel europeo y el resto de pruebas locales se tuvieron que repartir las fechas tomando siempre como referencia esta prueba. Nuestros administradores que tanto defienden la tradición, cuando no interesa no tienen ningún reparo en cargársela. Porque la cuestión no es defender la supervivencia de un ave, en lo que todos estamos de acuerdo, de hecho, son muchas veces, nuestros únicos compañeros durante horas en soledad en la montaña. Sino la actitud de los señores feudales de las montañas y parques naturales de Bizkaia y Araba que bajo la bandera de la defensa los han convertido en su propio txoko. Particular y exclusivo porque solo pueden entrar los que ellos invitan y en las fechas que a ellos nos le perturben. No señores, la montaña ha formado parte de nuestra identidad y durante décadas hemos educado a nuestros hijos en su cuidado y conservación. La montaña es del pueblo y este la debe guardar para las futuras generaciones. Serán nuestro espíritu y carácter de nuestro pueblo la que conserve nuestras montañas
La consecuencia directa del cambio de fechas, es la falta de luz. Tarda más en amanecer y anochece mucho antes. Además, las temperaturas son mucho más frías y además octubre es un mes muy propenso a las tormentas y cambios radicales de tiempo. Además, con este cambio de fechas, la temporada se me ha hecho un poco larga, empezando a correr carreras en enero para llegar en buen nivel en mayo a Picos de Europa, mantener junio, correr G2 en Julio que, aunque oficialmente son 89 Kilómetros, este año el GPS marcaba casi 95 Km, para en agosto preparar la Ultra Pirineu de 110 Km de septiembre y en 15 días correr los 100 Km de la Hiru Haundiak.
En esta ocasión, el tiempo ha acompañado. Después de una semana lluviosa, tras muchos meses prácticamente sin llover y hacer calor, tuvimos la fortuna de disponer de un sábado perfecto para correr. Viento sur muy fuerte, que nos garantizaba que las cimas estuvieran despejadas de las temibles nieblas de Gorbeia y Anboto, pero en cambio con temperaturas muy bajas. Desde mi punto de vista perfecta para correr.
El siguiente artículo lo dedicaré a mi crónica personal y ya profundizaremos en la carrera. Quería de forma independiente poder expresar mis reflexiones personales sobre una prueba que llevo en mi corazón hace muchos años. Estoy profundamente contento de que el carácter popular de la misma no se haya perdido. Me he alegrado de comprobar que sigue primando la ayuda y el compañerismo por los demás, incluso con perjuicio de la posición con la que puedas aparecer finalmente en la clasificación. Todos los que participamos en esta prueba los damos todo, todo lo que tenemos dentro, unos llegaran en 12 horas y otros en 24 horas pero que nos une es el reto y la montaña.
No hay nada más bonito que apostar y darlo todo por un sueño, aunque no tengamos muy claro que pueda suponer esto realmente (para mucha gente son sus primeros 100 Km) , nadie puede imaginar lo que es una prueba de Gran Fondo de 100 Km hasta que participa en una. Quien participa en esta prueba ya sabe lo dura que es y se prepara a conciencia para ella, no hablo de esto. Hablo de superación, de dolor, de alegría, de amistades, hablo de la gran montaña rusa de emociones a la que nos tenemos que enfrentar todos a lo largo de la prueba y que gracias a la ayuda de otros participantes y sobre todo de los voluntarios de la organización, podemos superar con éxito.
Quiero agradecer a LA SOCIEDAD EXCURSIONISTA MANUEL IRADIER su esfuerzo y compromiso personal para que esta prueba siga realizándose, sé que este año ha sido muy duro y que quien os lo tenía que haber puesto fácil no lo ha hecho. Os agradezco que se haya podido celebrar esta edición a pesar de las dificultades. El cambio de fechas no es importante lo importante es no perder esta prueba.  Es muy importante, poder transmitir a nuestras generaciones los valores que en esta prueba existen y que se perciben simplemente estando en la salida, en la llegada o en Landa. La montaña forma parte de nosotros y nos encanta compartirla con los que vienen de fuera. Nos gusta enseñar con orgullo nuestra casa, nuestra cultura y nuestra lengua, somos embajadores de nuestro pueblo.
Somos un pueblo muy tradicional, pero con unos valores muy sólidos que estamos encantados de enseñar nuestra casa a todos los que estén dispuestos a quererla como la queremos nosotros.
Saludos
Aitor
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  • Tricas
    Posted at 20:06h, 18 octubre Responder

    Yo era la primera vez que vine y la verdad, lo que de verdad me enamoro, a parte de la gran actuación de la organización y voluntarios, fue el calor de la gente de Araia. La tarde del sábado estuvimos en el Café Kuttuna y nos acogieron de maravilla las personas que estaban ahí, sin parar de desearnos suerte. Y el domingo cuando fuimos a tomar unas cervezas antes de comer nos trataron como si fuéramos los campeones. Me llevo un maravillosos recuerdo de esta carrera y todo lo que le rodea.

  • Aitor Sanchoyerto Martínez
    Posted at 05:44h, 19 octubre Responder

    El ambiente que se vive en esta prueba es muy especial. Todo el mundo está volcado con nosotros. La gente de Araia juega desde niños en estas montañas y sabe valorar el esfuerzo que supone realizar la travesía de estas tres cimas. Compartimos el mismo cariño y pasión por su tierra y eso les llena de orgullo. Son gente muy acogedora, solo hace falta recordar la cantidad de gente que había en meta a cualquier hora.

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