I KANPEZU-IOAR LATERKETA
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I KANPEZU-IOAR LATERKETA

I KANPEZU-IOAR LATERKETA

Por lo general es raro, correr una carrera y que no te guste. Por norma general te gustan todas, básicamente porque has estado haciendo lo que más te gusta, correr por la montaña con los amigos y además muchas veces conociendo recorridos y paisajes que siempre han estado ahí y por los que has pasado cientos de veces y nunca te habrías planteado conocer. Nuestras montañas esconden rincones que no te pueden dejar indiferente, es imposible.

La carrera Kanpezu-Ioar ha resultado ser una de las más entretenidas que he corrido en los últimos años. La organización ha sabido diseñar un itinerario que o te gusta o lo odias y lo curioso es que a todos nos ha gustado. Inicialmente se presentaba como una carrera que debido a sus 1800 metros positivos nos hacía indicar que la carrera iba a ser dura, aunque alguien en la página de la organización ponía «1800+ Apto para casi todo el mundo», esto debe ser una nueva clasificación de carreras. (algún día la liamos)
Yo en las carreras solo sé salir de tres formas: muy rápido, rápido o cargado. Para esta prueba tenía pensado salir muy rápido y probar como mi cuerpo iba asimilando el trabajo anaeróbico. Pero antes de salir, un buen amigo que conocía el itinerario me advirtió «Cuidado Aitor que este itinerario tiene sorpresas, guarda algo que necesitarás las piernas». Para esto están los amigos y que razón tenía….
 
Así que salí, rápido en la parte delantera del grupo pero poco a poco empezó a pasar mucha gente que iban muy rápidos, que nivel, la gente va como auténticas motos pero yo a lo mío que luego lo pago. Las primeras rampas empezar a darnos una idea de que iba esta carrera así que a ritmo y a controlar pulsaciones. La primera bajada que nos llevaba al kilómetro 5 de carrera era una pista ancha y nada técnica pero con gran desnivel y la gente bajaba rapidísimo, así que tocaba dejar pasar y reservar todavía no tenía las piernas lo suficiente calientes así que tranquilidad. Tras el avituallamiento una subida preciosa por el bosque que nos dejaba en el siguiente avituallamiento, subiendo cada vez puedo ir más rápido y acabo disfrutando mucho más así que contento.

La pistas que son muy corredoras me van perfectas para ir a ritmo y mantener un consumo muy equilibrado que me permite relajar, descansar las piernas y prepararlas para la doble subida a IOAR. Doble porque parece que la hacías en dos tramos ambos muy duros y llenos de gente que te animaba y te daba mucha fuerza. Una vez llegado a la parte más alta de la carrera, comenzaba la auténtica diversión. La parte cimera que nos tocó correr tenía unas vistas preciosas, los kilómetros estrechos de la zona superior son muy divertidos y se puede ir muy rápido. Las bajadas son muy fuertes y técnicas para las cuales necesitas haber guardado algo o no tendrás piernas para soportarlas. Yo personalmente lo pasé muy bien y aquí si bajé muy rápido, esa sensación de descontrol – controlado me encanta y me hace estar muy concentrado, disfrutando de la sensación.

Personalmente de la bajada a los senderos o tramos horizontales mi cuerpo se amolda muy bien y puedo hacer la transición casi con naturalidad y disfrutando. Kilómetro a kilómetro llegamos a la última subida que no deja indiferente a nadie, menudo desnivel. Ya estaba avisado así que la única forma es subir a ritmo y guardar para los últimos kilómetros de pista y así hice. Cuando llegué al final de la subida y alcancé la pista estaba satisfecho de como había subido ahora tocaba bajar por una pista que técnicamente era muy sencilla pero por la que se podía ir muy rápido. Así que gas a fondo y a un ritmo por kilómetro alto , teniendo en cuenta, el esfuerzo que había tenido que hacer antes. Y por su puesto, la llegada a la meta con una gran sonrisa.

En resumen, un día perfecto para correr aunque debido al calor había que tener mucho cuidado con no deshidratarse. 25 Kilómetros de calidad más a sumar a mi cuerpo y poco a poco cogiendo confianza. Los objetivos este año, nada tienen que ver con una carrera rápida de 25 Kilómetros, tienen que ver con ritmos muchos más aeróbicos, subidas de mucho más desnivel (casi dos kilómetros verticales). Sin embargo, el trabajo anaeróbico como el que podido hacer en algunas partes duras de la carrera, es muy beneficioso y me va a permitir superar ritmos altos de trabajo durante estos objetivos sin un impacto muy grande para mi cuerpo. Además, siempre es mejor sufrir en compañía, que solo haciendo esas interminables y duras series.

En las carreras de larga distancia, se trata de correr lo máximo y durante el mayor tiempo posible. Esto implica subir lo más rápido posible y siempre a ritmo tanto en el kilómetro 25 como el 100 de carrera. Gran carrera y muchas felicidades a los organizadores de la prueba y voluntarios que han hecho posible que lo pasemos tan bien.

Se me había olvidado o no se me había olvidado. El caso, es que también era Campeonato de Euskadi de Carreras de Montaña, la verdad que no es mi guerra pero creo que alguien se lo tenía que hacer mirar y revisar lo que está pasando en la Federación Vasca de Montaña. El calendario de carreras de montaña y el modelo de clasificaciones de este año creo que hay que darle una pensada. Cada vez estoy más convencido que las carreras de montaña se deben gestionar desde otra federación pero eso ya es otro jardín y ya me pilla un poco mayor para reinventar una rueda que en otras comunidades, rueda mucho mejor que en la nuestra por muchas medallas que nos queramos poner y antes de acabar me gustaría que alguien haría una pequeña reflexión sobre la pésima gestión que se está realizando en este país de los más jóvenes: cadetes y juveniles son el futuro y casi no tienen carreras.
 
Aquí está nuestro compañero ANDONI ALDAY subcampeón en categoría cadete que no pierde las ganas y la ilusión a pesar que no se organizan casi, carreras para ellos.En este acso, cuenta con todo nuestro apoyo para que no pierda esas ganas por disfrutar corriendo.

Dejemos de mirarnos el ombligo y miremos con mentalidad abierta a otras comunidades donde se está trabajando con los jóvenes muy bien y pronto tendrán grandes resultados. Es cierto que ellos no tienen Zegama, pero en el presente ya están preparando su futuro y eso debe ser el deporte una auténtica alternativa y forma de vida para nuestros jóvenes. Hay mucha afición y no se está gestionando bien.

Muchas gracias, Aitor Arenaza por las maravillosas fotos que son un enorme recuerdo para nosotros.


Saludos
Aitor

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