Despertando Bilbao
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Despertando Bilbao

Despertando Bilbao

Por fin es viernes y además toca carrera continua. Los entrenamientos de potencia y los de bicicleta indoor son fundamentales para fortalecer nuestras piernas y nuestro cuerpo en general pero se agradece correr que es lo que realmente nos apasiona.
 
Una de las ideas que me ha quitado de la cabeza mi entrenador Carlos, es que no es necesario está todos los días corriendo, que hay que intercalar los entrenamientos de fuerza, de intensidad en la bicicleta con los de correr, de esta forma cuando corremos nuestro cuerpo lo hace con más ganas. Tan importante con sumar kilómetros es preparar el cuerpo para soportar las tiradas largas. De hecho, desde que estoy con Carlos hago menos kilómetros globales pero muchos más kilómetros de calidad y sobre todo entrenando el esfuerzo prolongado en el tiempo. No tiene sentido entrenar más de 50 Km y al día siguiente no poder hacer nada que hacer un día 40 Km y el siguiente 30 Km. Al final se trata de acumular esfuerzos, sin destrozar nuestra musculatura y analizar cómo se comporta nuestro cuerpo ante el trabajo planificado.
 
Tenemos que aprender a escuchar a nuestro cuerpo de forma sincera, controlada y responsable. Cada día aprendo un poco más sobre cómo se comporta mi cuerpo a nivel físico, digestivo o mental. Cómo ayer oí en un video a Javier Ordies: «Es muy difícil mantener la concentración durante una carrera de 30 horas y eso es lo que preocupa más a un corredor de ultra distancia antes de una prueba de este tipo».  Coincido plenamente con Javier, en los entrenos largos aprovechamos para probar estrategias alimenticias que nos ayuden a rendir más y eso básicamente se consigue cargando de gasolina a nuestro cuerpo antes que lo necesita. En una prueba de larga distancia supone comer y beber de forma regular y ordenada durante la prueba, con independencia de los puntos de avituallamiento que haya instalado la organización.
 
Hoy tocaba 1:45 de carrera continua en asfalto a ritmos muy cómodos, la idea es mecanizar ritmos que durante las carreras los puedas implementar de forma natural y que no te supongan un impacto a nivel de cansancio provocando que el siguiente tramo de subida no lo puedas resolver de forma satisfactoria. En pruebas de larga distancia, cuanto más corras antes se llega a la meta aunque ya sabemos que habrá zonas del itinerario que será muy difícil correr o que supondrá un desgaste tan fuerte que no compensa hacerlo corriendo ya que andando vamos igual de rápidos y además desgastamos mucho menos.
 
Al final se trata de en cada momento hacer lo que toca y sobre todo aprender a identificar los tramos y tu estado de fuerzas. Para mí, lo más duro suele ser las horas iniciales, luego empiezo a mecanizar todo y mi cuerpo se va adaptando al esfuerzo. Para lograr ello, es muy importante el entrenamiento y pasar muchas horas en la montaña, sino es imposible afrontar este tipo de pruebas de tan larga duración.
 
Hoy ha amanecido un día precioso en Bilbao. Soy un auténtico afortunado, al poder disfrutar de estos amaneceres mientras corro por las orillas del Nervión. Hoy el despertador ha sonado a las 5:45 y para desayunar no podía tomar hidratos de carbono así que con un café un poco largo me he tenido que arreglar. Hoy hacía bastante fresco, pero la luz que ya había en la calle era un síntoma de que arrancaba un gran día y que yo iba a poder ser un espectador de lujo que como despierta mi ciudad.
 
Lógicamente a primera hora, te encuentras con muy poca gente, poco a poco comienzan a aparecer los madrugadores que bolsa de deporte en mano van al gimnasio antes de trabajar, luego aparece la gente que va a la oficina y el último grupo es el de los estudiantes. Es muy curioso cómo va cambiando la ciudad con cinco minutos de diferencia. De no haber nadie a estar todos a la vez. Al final, todos somos personas de costumbres y la rutina nos tranquiliza mucho nuestro día a día.
 
Cuando he salido hacía frio, pero según salía el sol el sol era más intenso hasta que finalmente ya se ha elevado por encima de la zona del Vivero y a pesar que todavía no calentaba, el frio ha cesado un poco. Además corriendo a lo largo de la ría, la humedad es tremenda y hay que abrigarse para no quedarse helado.
 
Realmente soy una persona muy afortunada pudiendo disfrutar de mi ciudad plenamente. Estos días tan bonitos, la gente aprovecha para ir al trabajo dando un paseo o en bicicleta y así disfrutando de este inicio de día. El sol me pone la pilas, al igual que el azul del cielo o el verde de uno de los jardines por los que dejo a los lados mientras corro.
 
Finalmente, la carrera continua se ha ido a 2 horas, pero estando tan a gusto, no se te hace largo ni duro. Yo además planteo los entrenamientos de carrera continua por vueltas a un circuito, en lugar de hacer un itinerario circular con el tiempo programada. Prefiero dar vueltas, me resulta mucho más duro para la cabeza y es una forma de asimilar la rutina que surgen durante un carrera de larga distancia. Por hoy esto ha sido todo, después de la ducha ha vestirse de ciudadano y a seguir disfrutando de este espléndido día.
 
Saludos
Aitor
 
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