CRónica Personal – Nafarroa Xtrem 2.019
16085
post-template-default,single,single-post,postid-16085,single-format-standard,bridge-core-2.3.1,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-22.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.2.0,vc_responsive

CRónica Personal – Nafarroa Xtrem 2.019

CRónica Personal – Nafarroa Xtrem 2.019

Primera carrera de trail de este año, muchos nervios y muchas dudas. Los entrenamientos, se van cumpliendo según lo planificado por mi entrenador Carlos de TECNIRUNNER, sin especiales contratiempos, salvo alguna caída más o menos fuerte que afortunadamente no ha ido a más. Pero hasta ahora era entrenamiento, ahora toca la hora la verdad. De nuevo toca ponerse en una salida de una ultra y enfrentarse a un montón de kilómetros. Durante los entrenamientos, nunca alargamos tanto la distancia, ni los kilómetros, así que es la mejor oportunidad para ver qué tal hemos asimilado los entrenamientos.
 
No tengo ninguna ganas de correr, me da miedo volver a sufrir y sobre todo al ser la primera carrera de trail del año, miedo por no saber cómo se va ha comportar mi cuerpo y sobre todo mi mente.  La Nafarroa Xtrem 2.019 es un entrenamiento perfecto para probar material, hidratación, nutrición, cabeza y sobre todo ver cómo se comporta mi cuerpo. Todo el mundo me ha hablado maravilla de esta carrera, de sus maravillosos bosques, pastizales y de lo difícil que es poder ver los valles por la niebla que habita en sus cimas.
 
Foto: Perfil Nafarroa Xtrem 2.019
A todos estos ingredientes tenemos que sumarle que ha estado toda la semana lloviendo en abundancia y la previsión para la carrera aunque no es especialmente mala, parece que da lluvia. Así que con todo a favor, el sábado suena el despertador a las 3:00 AM y como un auténtico muelle me levanto a preparar el desayuno y conmigo el equipo habitual que me acompaña en todas las aventuras, sin ellos no sería posible poder disfrutar de esta afición que tanto me apasiona y no solo porque los tenga al inicio y al final de cada carrera, sino porque los tengo todos los días apoyando en cada día de entrenamiento, los buenos y especialmente los malos.
 
A las 4.00 AM, nos ponemos en marcha en el coche camino de Zubiri. Increíble, la circulación que hay a estas horas de la mañana, pensaba que iba a estar solo y sin embargo ha salido todo el mundo a la carretera nacional Nº 1 que une Irún con Madrid, será para que no me aburra y sobre todo para que no me duerma, aunque para eso siempre tengo a mi compañera de viaje y desde hace muchos años de vida.
 
A las 6:00 aproximadamente llegamos Zubiri. Lo primero recoger el dorsal, el localizador GPS que te obliga la organización a llegar y la revisión de material. Como ya he indicado antes, la Nafarroa Xtrem  me la planteo como un entrenamiento de cara a afrontar carreras un poco más largas que se desarrollan a mayor altura y que por norma general el listado de material obligatorio es muy amplio. Así, que preparé la mochila de carrera, como si fuera a correr una carrera de ese tipo donde la primera base de vida suele estar en el Km 78 de carrera y la segunda sobre el 130, tanto a nivel de material, como de alimentación (en este caso llevaba los dos bidones de 600 ml y no la bolsa de hidratación de 1,5 litros, que aunque vacía, se lleva dependiendo si está previsto, mucho calor). Mi mochila para la Nafarroa Xtrem 2.019 pesaba 4 kilos y 800 gramos. Lógicamente llevaba de todo, solo faltaba la tienda de campaña, la esterilla y el saco. Todo ello en una mochila de 12 Litros de la marca Nathan, concretamente el modelo VaporKrar 12L y todavía sobraba sitio para más.
 
Tras la recogida del dorsal, no podía faltar un café solo para terminar de despertar. La carrera comienza junto al deportivo municipal de Zubiri. Unas instalaciones cubiertas estupendas para la recogida de dorsales previo a la carrera y para cuando terminas la carrera poder ducharte tranquilamente. Además la organización obsequian a todos los corredores y acompañantes de una paella después de haber terminado carrera.

Poco a poco, fue llega la hora de la salida y casi sin darme cuenta, ya estas listo para comenzar la aventura, por delante 68 Km que seguro que no van a defraudar. Son momentos, de nervios y sobre todo de ganas porque la carrera empiece cuanto antes. Ya nos hemos vestido con el buzo de faena y portamos todo el equipo. El entreno está hecho y ya solo queda disfrutar de los paisajes y de los corredores con los que voy a compartir unas cuantas horas de carrera y que durante ese tiempo van a ser mis compañeros de aventura. A algunos ya les conozco, a otros ya los conoceré durante la prueba. Este espíritu, es lo que me han gustado siempre de la montaña y lo que me sigue atrayendo de estas carreras. Si esto desaparece, simplemente tendré que dejar de correr carreras y seguir disfrutando igualmente de las montañas. Yo empecé corriendo por las montañas cuando todavía no se habían inventado las carreras y solo había marchas de montaña, donde a través de los clubs de montañas nos juntábamos montañeros en busca de aventuras y de recorrido que en solitario no serían posible realizarse. Y este sigue siendo mi espíritu y la razón por la que entreno, me apasiona la aventura. Esto no quiere decir que no sea competitivo, que lo soy y quien me conoce sabe que mucho, pero siempre he creído que los objetivos deben alcanzarse con cabeza. La pasión te empuja a entrenar diariamente y seguir corriendo en los momentos difíciles de una carrera, pero si no hay mucho entrenamiento y preparación detrás, nada es posible. No tenemos que tener prisa por alcanzar nuestros sueños, solo tenemos que trabajar muy duro por lograrlos y se cumplirán

A las 7:30 y tras, el aurresku en honor de todos los participantes, se dio la salida. El primer tramo se realiza en asfalto hasta encontrar la desviación que en poco tiempo nos lleva hasta el camino que va cercano al río. Minutos de muchos nervios, que se corren a 4:20 de media. Es un ritmo que en entrenamientos puedo mantener, pero que hoy me cuesta más de lo debido, no me noto rápido o mi cabeza no quiere ir rápido, así que tomo la decisión de ir con tranquilidad que quedan muchos kilómetros y menos mal porque como no guardes piernas, no te quedan para el final.

 
Así que empieza la carrera un poco de forma rara y con sensaciones no malas pero no buenas. Mentalmente no paro de repetir: tranquilidad, actitud y poco a poco el cuerpo se irá acostumbrando y se animará.  Hasta el primer avituallamiento líquido de Lizartxipi, prácticamente todo subir y con barro. No hay mucho pero sí resbala bastante y tengo que andar con cuidado. Antes de salir, había decidido en este primer tramo no emplear los palos, así que no los saco. Las manos libre me vienen bien para agarrar algún árbol e impulsarme. Tras el avituallamiento, ya saco los palos y ya no iba ha dejar de usarlos hasta el final.
 
Tras una corta subida y un breve llano, comienza un tramo de bosque de pino con constante subidas y bajadas que nos lleva a los pies del Adi (1.456 m) y techo de carrera. El ritmo en el bosque es muy elevado y a pesar de lo que resbala no puedes bajar el ritmo, todavía la carrera está muy compacta y los que vienen detrás te empujan a correr. Este tramo lo hago con los palos puestos, para mantener el equilibrio. Es más seguro pero más lento, así que en los siguientes decido cambiar de estrategia.

Foto: TrailShot
Tras llegar a la cima, todo bajar hasta el avituallamiento de Urkiaga que está junto a la carretera a la altura del puerto de montaña. En este avituallamiento, a parte del gel y una barrita blandita de carbohidratos, tomo un par de sandwiches de jamón cocido y dos pedazos de plátano. Avituallamiento rápido (5 min), tras, el cual, de nuevo toca de nuevo tirar hacia arriba. En la parte alta, encontramos una zona bastante llana donde se puede correr bastante incluso en las zonas de subida. Tras alcanzar la parte más alta, toca una bajada bastante técnica y resbaladiza hacia el avituallamiento de Artesiaga. La bajada se hace muy rápida pero intentando asegurar a lo máximo, a pesar de ello, la gente que viene por detrás se te hecha encima y lo peor es que no tienen la técnica para poderte pasar y ir más rápido así que se te pegan detrás dando la paliza. 
 
A la llegada al avituallamiento estaba Sergio (Mayayo) recordando que había que comer y beber bien que tocaba subir Saioa (1.418 m). A pesar de la recomendación, más del 50% no paraba, luego ocurre lo que ocurre. En este avituallamiento, repito la estrategia del anterior (5 min), llenar el bidón, un gel, 2 sandwiches, esta vez de chorizo, plátano y una barrita sólida de yogur (que me encanta). Con todo ello en la boca, comienzo a subir mientras voy terminando de masticar todo lo que tengo en la boca. Tardo un buen rato en terminar con todo pero mientras estoy pendiente de esto se me pasa la primera cuesta, a la que le sigue otra, hasta que al final llegamos a la cima. La subida es cómoda, la única manera es subir a tu ritmo y sin parar. Los palos en este tipo de desniveles, son realmente muy prácticos y cuanto más los usas, más aprovechamiento los sacas.

Foto: TrailShot
Tras una fuerte bajada, donde la gran protagonista es la niebla, volvemos a subir hacia el Zuriain (1.408 m) y en poco tiempo llegamos al avituallamiento de Iturrondo, donde en esta ocasión al sandwich de chorizo de Pamplona, le acompaña de nuevo dos trozos de plátano. Estamos en el kilómetro 35 y me encuentro bastante de pies y piernas. En la bajada, me junto con un grupo de otros cuatro corredores y bajamos muy rápidos por el hayedo. Al principio voy demasiado pendiente de no hacerme daño y eso me está haciendo que no disfrute (con lo que me gusta bajar), así me relajo y a partir de ese momento comienza una nueva carrera para mí. La bajada más larga, hasta el 40 Km lo hago en medio del grupo y a a partir de aquí cuando comienzan tres toboganes importantes antes de llegar a Aritzu, me pongo en cabeza del grupo y comienzo a tirar a ritmo, pero sin parar. Bajando comienzo a ir rápido pero para arriba ayudado con los palos no paro de correr, consiguiendo un ritmo medio alto, en el que voy muy cómodo. Yo voy a lo mío, mis sensaciones son buenas, así que decido tirar fuerte.
 
En el avituallamiento de Aritzu tenemos pasta, así que me apunto al menú del día. Lata de Coca-Cola sin azúcar y un taper de macarrones, sin carne y sin tomate. Entre una cosa y otra, en este avituallamiento igual estoy parado más de 20 minutos, frente a corredores que ni paran. Pero yo a lo mío, he decidido parar y lo cumplo. Quiero probar que tal funciona mi estómago y mi cuerpo después de parar y comer. 
 
Por fin arranco, la siguiente dificultad se llama Artzeki (1.100 m). Estoy un poco desganado, después de la chispa que tenía antes de parar para comer, además voy con el estómago lleno. Dá lo mismo, cojo un ritmo y comienzo a subir. Creo que voy rápido y sin embargo subiendo me pasan dos corredores. A estas alturas de carrera, quiere decir que voy más lento de lo que creía, así que me pongo las pilas y poco a poco les alcanzo y llego a la cima a unos pocos metros de ellos, bajamos para de nuevo subir hasta llegar al avituallamiento de Urdanaz (1.115 m) donde nos encontramos con dos de los organizadores de esta carrera: Uxue Fraile (todo un referente en las carreras de ultra distancia a nivel mundial) y Aitor Iraizoz. 

Foto: TrailShot
De nuevo, tras el avituallamiento, toca subir. En esta ocasión, nuestro objetivo es Goitean (1.235) m. Ahora ya voy con la directa puesta y prácticamente todo el desnivel consigo subirlo corriendo con la ayuda de los palos. Voy subiendo muy fácil y eso me anima a seguir dandole, aunque no tenga claro lo que queda de desnivel. En la bajada, me junto con un corredor de Cádiz con el que comienzo a charlar amigablemente y ya no paro de reír hasta el avituallamiento de Iragi, incluso en la última cuesta previa a la llegada al avituallamiento. Menudo rato más agradable el que he podido compartir con este corredor, es un placer y es una costumbre que cada vez se lleva menos en esto de las carreras de montaña, una auténtica pena. Yo lo sigo intentando y no paro de charlar con el que quiera compartir cosas conmigo. Es la mejor terapia para la cabeza.
 
En el avituallamiento de Iragi, nos volvimos a encontrar con Uxue Fraile. Ha volado, existen dos UXUE o le han bajado en todoterreno. Parece que lo que ha ocurrido es la última opción. El caso es que de nuevo estaba a tope trabajando para que a ninguno de nosotros no nos falte de nada, igual que cada uno de los voluntarios de esta carrera. Parada rápida de 5 minutos para rellenar el bidón y en esta ocasión pedir a la organización un plátano completo a la organización, que me sienta de maravilla.

En el avituallamiento se queda un rato más mi compañero de Cadiz y enseguida encuentro otro corredor con el que hago los 400 metros de subida del Baratxueta (1.150 m) sin parar de charlar, se nos acaba la cuesta sin darnos cuenta. Es su primera carrera de esta distancia, le veo muy bien físicamente y sobre todo sabiendo que debe de hacerse en una carrera de esta distancia y dificultad. Lo importante es iniciarse en este tipo de aventuras poco a poco, sin ninguna prisa y con el objetivo claro de disfrutar, por encima de tiempos y de puestos. Todo llegará en su momento, cuando el cuerpo realmente lo pueda asumir.
 
El decide seguir a su ritmo y yo cada vez tengo más, ya llevo 9 horas de carrera y mi cuerpo ya se ha adaptado al esfuerzo, ha asimilado muy bien la comida, la bebida, el esfuerzo y ahora quiere correr, así que hay que darle lo que pide. Mi mente quiere correr y mis piernas pueden correr, así que a disfrutar. No conozco la última bajada y tengo un poco de miedo que en la última parte necesite piernas para alguna zona de barro.

Aquí comienza la pelea con un corredor de Zaragoza, le alcanzo subiendo y en el llano le mantengo, pero bajando va como un tiro y yo no voy nada lento, no voy a fuego pero sí voy muy rápido para ser el kilómetro 65 de carrera. En el avituallamiento de Usetxi, no paro y sigo como la persecución. Me está sentando muy bien, estos ritmos de carrera, estoy disfrutando mucho, poder correr a 5 el kilómetro a estas alturas de carrera me confirma que las cosas se están haciendo bien. El último kilómetro sí que voy a fuego y supero a tres corredores, realmente esto es lo menos importante, lo importantes son las sensaciones y esas son magníficas.

Foto: Detalle del ajuste de la mochila a pesar de todo el material

Finalmente llego a la meta de Zubiri en 10:10:00, anda que ya me vale «00». En la meta tengo a la familia esperando y animando, menudo equipazo. Es el momento de saludar a corredores y corredoras con los que has compartido kilómetros a lo largo de la prueba y de tomarnos una Cola-Cola pero esta vez con azúcar. Finalmente puesto 127/328 que han terminado la prueba, en la línea de salida éramos 450. En la categoría de veteranos 26.

Foto: Esta es la cara que se te queda después de 68K

Nafarroa Xtrem es una gran carrera muy recomendable. Técnicamente no es compleja aunque debes estar un poco acostumbrado a correr por bosques de pinos y hayedos. En esta ocasión, el barro salvo al inicio y un poco al final no ha habido tanto como yo me esperaba. Sin embargo, el ritmo me ha sorprendido, realmente se corre mucho y muy rápido. Los desniveles, se suben bastante cómodamente, las bajadas en hierba requieren de un cuidado especial pero a su vez, se hace muy agradable para los pies y las piernas. En resumen una gran carrera, con unos paisajes expendidos, donde la niebla y el frío ha estado presente en casi todas las ediciones de la prueba, sobre todo en las zonas altas de carrera.

Tras la merecida ducha, toca probar la paella con la que nos obsequia a todos los corredores. Fijaros el tamaño y según me han contado ya es la 5ª que hacen. Entra muy bien calentita. A mí me gusta el arroz un poco más suelto, pero tengo hambre y me sienta de maravilla. Después de comer toca saludar a los amigos de Bocineros Deidar Xtrem, Raquel y Fernando, gente maravillosa gracias a los cuales pude completar el sueño de correr una carrera de 200 Km con +11.000 m y -11.000 m recorriendo Bizkaia. Sin ellos, no habría sido posible plantearme este reto. Estaban en Zubiri, presentando la carrera a todos los participantes. Yo os aconsejo personalmente esta carrera, no tenéis por qué apuntaros a los 200 Km, tenéis la opción de 100 o de 42 Km. Los avituallamientos son perfectos y el trato al corredor espléndido, este año 2.019 se celebra del 13 al 15 de Septiembre. Si tenéis un hueco, estas es vuestra carrera, seguro.
BOCINEROS DEIDAR XTREM 2.019

Antes de emprender el camino de vuelta a casa, un café tranquilo con la familia. Todavía me quedan otras 2 horas de coche hasta casa. Me encuentro muy bien de cansancio y el sueño parece que no va a aparecer. En cualquier caso, tengo una estupenda copiloto que siempre está pendiente para que vaya entretenido y solo tenga que dedicarme a correr. Hasta aquí la crónica de una gran carrera.

IV NAFARROA XTREM 2019 – SAILKAPEN OROKORRA

En un próximo post, os contaré el material que he utilizado y como ha funcionado. Ahora toca poco a poco, volver a los entrenamientos, en el mes de mayo, tenemos otro reto importante por delante EUSKAL HERRIA MENDI ERRONKA

Un saludo
Aitor

 
 
No Comments

Post A Comment