Sobrevivir a un Intervalo Extensivo de Ciclo Indoor
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Sobrevivir a un Intervalo Extensivo de Ciclo Indoor

Sobrevivir a un Intervalo Extensivo de Ciclo Indoor

La bicicleta es algo que he vivido en casa desde muy niño, con una enorme pasión. En casa, no se ha visto nunca ningún partido de futbol, pero sin embargo la bicicleta en todas las modalidades. En invierno el ciclocross, en primavera ls grandes clásicas y en verano el Giro de Italia + Tour de Francia + Vuelta a España. No solo las etapas reinas de montaña, sino hasta la contrarreloj por equipo.
 
El juguete más esperado y más valorado de todas las navidades ha sido sin duda mi primera bicicleta una BH naranja, que ahora haría reír a los más jóvenes y que nos trae recuerdos a los más mayores. Eran otros tiempos y el esfuerzo para que la bicicleta pudiera entrar en casa fue importante. Quizás por ello lo recuerdo con mucho cariño, intentando no olvidar nunca lo que cuestan las cosas.
 
Pero lo que de verdad me engancho fue cuándo conseguimos montar en casa la primera bicicleta de carretera. Habéis leído bien, montar y no comprar. Con piezas de una antigua bicicleta de mi aita y alguna que pudimos comprar, montamos mi primera bicicleta de carretera. Poder deslizarte por las carreteras de Bizkaia con aquella bicicleta es algo que recuerdo con mucho cariño y que sin duda ha consolidado mi pasión por la bicicleta.
 
Tanto en carretera como en montaña, la sensación de libertad y de felicidad que se siente encima de una bicicleta es algo que no se puede contar y que solo se puede vivir. Hay momentos y días que la carretera te llena más por su tremenda elegancia, su rodar tan ligero y sobre todo por la velocidad. Otras la diversión de una zona trialera con la bicicleta de montaña puede ser más entretenida que bajar un puerto de primera categoría a fuego. 
 
Sin embargo, los entrenamientos de bicicleta indoor se me hacen muy duros. El paisaje no cambia, la ruedas no se mueven. Ni el agua, ni el sol, ni el frío, ni el aire te da en la cara. Lo único que es igual son las sudadas que te pegas. Sii es sobre la bicicleta indoor puedes tener una toalla para secarte y si lo haces en el exterior tienes el mallot para secarte.
 
Hoy ha tocado una hora de bicicleta indoor, con tres series de 10 minutos a fondo separadas por 5 minutos de recuperación a ritmo alto. Vamos, que al final 45 minutos prácticamente a fuego. Qué difícil es mantener el ritmo sobre este tipo de bicicletas. Te concentras en el pulsómetro suplicándole que no bajen tus pulsaciones o por lo menos que se mantengan. Cuando crees que estás en la zona de trabajo, caen las pulsaciones milagrosamente y de nuevo a volver a la zona de trabajo. 
 
Si metes más potencia, suben las pulsaciones pero no se mueven las piernas, es más las fundes y te cargas el entrenamiento completo. Así que liberas un poco la potencia y bajan las pulsaciones. No sabes si gritar o bajarte de la bicicleta, no hay manera. Pero a fuerza de paciencia y de esfuerzo, consigues en el intervalo programado y por fin te vuelve la sonrisa a la boca aunque tus piernas estén fundidas.
 
Terminas el entreno muerto pero feliz de poder haberlo completado tal y como estaba programado.
 
Saludos
Aitor
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