Ronda dels Cims 2.019 (Capitulo 5: Margineda – Pas de la Casa)
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Ronda dels Cims 2.019 (Capitulo 5: Margineda – Pas de la Casa)

Ronda dels Cims 2.019 (Capitulo 5: Margineda – Pas de la Casa)

Lo primero al llegar a la base de vida es recoger la bolsa que has entregado a la organización en Ordino. Básicamente en esa bolsa yo incluyo: ropa completa de cambio, la alimentación para el tramo nuevo que voy a comenzar, zapatillas y un pequeño botiquín. Para esta base de vida mi estrategia es: cambiarme de ropa completo, no tocar el material de la mochila, coger la comida / hidratación planificada para este tramo retirando la del anterior y cambiar zapatillas si es necesario.
 
No me ducho pero dedico tiempo a limpiarme y a hidratar muy bien los pies antes de ponerme los calcetines limpios. Las zapatillas (Sportiva Akasha) van perfecta están secas y no las cambio. Una vez ya seco, como y bebo tranquilamente mientras charlo con la familia, tengo apetito y eso es muy buena señal. Noto las piernas un poco cargadas y me doy un poco de prisa para que no se me queden muy frías. Estoy 46 minutos en la base de vida. La familia se merece que esté un rato con ellos y a mi cabeza le viene muy bien. Decido no dormir nada, generalmente paso bien la noche sin dormir pero no todos los días son iguales, ni los esfuerzos que se hacen son iguales. Es difícil acertar, pero si no lo haces las consecuencias pueden ser muy duras, incluso irreversibles.
 
Por fin salgo de Margineda, tengo las piernas un poco cargadas pero creo que cuando entren de nuevo en calor las piernas volverán a funcionar. Todas las despedidas son duras pero esta lo es bastante más. Salgo solo, de madrugada y me toca una de las mayores subidas de toda la prueba. Ya estoy solo, poco a poco voy recorriendo calles y carreteras vacías de Margineda. La iluminación de las farolas me molesta mucho, prefiero llegar cuanto antes a la soledad y oscuridad del bosque. Me concentro mucho mejor.
 
Por fin entro en la subida del bosque. La soledad y la oscuridad vuelven a ser mis compañeras. A ellas se suma la pendiente que poco a poco asciendo y las pocas ganas que tengo de estar allí en ese momento. Tomo aire, respiro y poco a poco el sonido rítmico de mis palos me devuelven a la carrera. Tras una fuerte subida (camino de Costa Seda) llegamos a un pequeño collado. dejamos a mano derecha el recorrido de la MItic y comenzamos a bajar camino de Certés y Llumeres.
 
Me sorprende tener que bajar tanto pero intento mantener la calma. Atravesamos una magnífica cascada y tras un breve tramo de asfalto volvemos al bosque. Cerca del pueblo de Auvinya y tras 300 metros de carretera llegamos al avituallamiento de Coma Bella. Este tramo se me ha hecho muy largo. Solo veía casas y bordas y solo deseaba que fuera la nuestra ( lo que hace no conocer la carrera).
 
En los últimos kilómetros he retomado el ritmo y el animo. Me encuentro fuerte, como y bebo bien. Tras unas bromas con los voluntarios, decido seguir mi camino. Antes de salir, veo una cama vacía y mi primer impulso es echarme y dormir un rato. Pero tenía decidido no dormir y no escucho la voz. En estas situaciones de tanto esfuerzo, la mente juega palas pasadas y generalmente es mejor la planificación. En esta ocasión, no escucho la voz, me equivoco y me va a salir muy cara.
 
Salgo del refugio, cruzo la carretera y cojo la GRP en el bosque. El desnivel es importante sobre un camino muy recto. La subida es muy fuerte pero consigo mantener un ritmo regular. De repente, un sueño profundo me invade. Nunca en carrera he tenido un ataque de sueño tan fuerte. Noto que voy a rastras, voy de lado a lado. No entiendo qué me pasa , hace 2 minutos estaba perfecto.
 
Por primera vez, después de tantos años y tantas carreras, tengo que pararme a dormir. Busco un refugio, o una borda pero no hay nada. Me salgo un poco del camino, me siento apoyado en un pino y me quedo dormido. No sé cuanto tiempo pasa pero de repente oigo una voz de mi hijo que me dice «aita levántate, te estás quedando helado, despierta ya». Como por arte de magia me despierto y comienzo a andar pero no puedo dar ni un paso sin parar. Consigo llegar a 2.000 m de altitud al parque temático de Naturlandia. A pesar que la subida se suaviza yo cada vez voy peor y es el puñetero sueño. Sé que el refugio de Roca de Pies esta a menos de 2 Km.
 
Justo en ese momento, comienza un dolor profundo e intenso en el vasto interno de mi pierna izquierda que va a marcar el futuro de mi carrera. El dolor es muy intenso.Ya lo he sufrido una vez a falta de 5 kilómetros para la meta en g2h y todavía recuerdo las lágrimas de dolor cuando intentaba apoyar bajando. También recuerdo que a pesar del dolor, el último kilómetro lo hice corriendo. A pesar del esfuerzo y de los dolores en aquella ocasión al menos, no se rompió nada. El dolor venía por la sobrecarga de los los tendones. Necesito crema anti-inflamatoria y hoy no llevo. Es tan fuerte el dolor que saco las tijeras de mi botiquín de emergencia y rasgo las mallas de pirata para liberar la presión sobre los tendones. Creo que estas mallas de Lurbel no me han venido especialmente bien.
 
Estoy muy asustado, de golpe el sueño ha desparecido. He pasado de estar al 80% a estar al 10%. Estoy muerto mentalmente. Por fin llego a refugio de Roca de Pimes, lógicamente el voluntario que está allí no tiene ningún tipo de crema y si la tuviera no me la podría proporcionar. A pesar de ello como y bebo bien. Los ánimos ni están ni se les espera. 
 
Me despido cordialmente y tras una bajada comienzo una dura subida hacia el Pic Negre. La parte de la bajada ha sido muy dolorosa y tremendamente lenta. Sin embargo, subiendo voy muy bien. de fuerzas estoy mejor que nunca pero mi cabeza ha entrado en bucle. Llego a Pic Negre, aunque quien lo hace es mi cuerpo y no mi mente. No estoy.  Sigo la creta por una pista ancha antes de bajar a la Collada de Caulla. No puedo dar un paso, el dolor es muy intenso. Veo una inmensa cruz blanca, me asusto. Tan mal estoy? No es una alucinación, la cruz es de verdad. Menudo susto que me he metido.
 
Al inicio de la bajada tengo la gran suerte de coincidir con el responsable de marcaje de esa zona que está revisando la zona. Le cuento mi situación y empatiza conmigo. Me habla con gran cariño y siempre con una mentalidad totalmente positiva, con ganas de aportar. Es una persona recia, de montaña de toda la vida y gran conocer del recorrido. Con él, consigo llegar a la Collada de la Caulla. Nos juntamos con el responsable del control y evaluamos mi situación.
 
Es la primera vez, tras muchos años participando en carreras, marchas, travesías de montaña y aventuras varias que estoy contemplando la posibilidad de abandonar. La situación en la siguiente:
  • Estoy en el kilómetro 100 de carrera.
  • Bajando no puedo dar ni un paso sin llorar literalmente de dolor.
  • Subo a ritmo alto y planear manejo bien.
  • Si me retiro tengo que bajar por mis propios medios a Margineda. Por un camino que no conozco y por el que supuestamente están las marcas de la MITIC y en la parte inferior las nuestras. Calculamos que la bajada me puede llevar más de 5 horas.
  • Si me retiro y no quiero bajar solo. Tengo que esperar a que cierren el control y bajar andando con los voluntarios. Lo que implica un montón de horas parado.
  • Si sigo, la única opción es llegar a Pas de la Casa. Tengo un pequeño problema que es el tiempo del corte del refugio de I’lla. Lo miramos y es a las 02:00 de la madrugada y ahora son las 11:00 AM aproximadamente. Todos coincidimos en que es posible.
De nuevo, por primera vez, uso el comodín de la llamada. Hablo con la familia, les explico mi situación y que he decidido seguir. Apoyan al 100% mi decisión a pesar de saber que va a implicar mucho dolor y quizás algo más. Son unos momentos muy duros para ellos. Por una parte no quieren que sufran, quieren que sea feliz y saben que si no lo intento, no voy a serlo. Me da mucha fuerza escucharlos aunque desafortunadamente no calma el dolor físico.
 
Comunico mi decisión a los compañeros de la organización y me desean la mejor suerte del mundo. He tenido mucha suerte de cortar con ellos, aunque solo sea para poder analizar de forma totalmente objetiva la situación. En esos momentos contar con la opinión de otras personas y sobre todo con su experiencia es muy importante. Gracias a ellos sigo y desde aquí les mando un gran abrazo. 
 
Comienza mi carrera particular, me olvido de los tiempos planificados. A pesar de todo, sigo adelantado un poco sobre la previsión. Tras conseguir correr por un bosque cómodo y superar unas primeras rampas llego al refugio de Prat Primer (Km 103). Coincido con muchos corredores de la MITIC. Junto a la fuente han puesto un plato de gominolas. Nunca como pero es que estas son de las que me gustan. Necesito en estos momentos, estímulos positivos que me devuelvan a la carrera.
 
Comenzamos una dura subida, herbosa al inicio y rocosa en la parte alta que nos lleva al Coll del Bou Mort (Km 104). Ver gente me anima mucho y anima mucho mi espíritu. Mi ritmo es muy bueno y constante. Pronto iniciamos un descenso rápido por camino inicialmente rocoso y luego hierba que me devuelve a la realidad y al dolor. No puedo pero sin embargo mi actitud positiva me hace volver a intentarlo y poco a poco voy asimilando el dolor. Mi bajada es penosa, la forma es que tengo que apoyarme para intentar sufrir menos es lamentable. Poco a poco me voy dando cuenta que es igual la postura, me va a doler igualmente. Pisando mal, lo único que voy a conseguir es cargar alguna otra zona y añadir una problema más al que tengo.
 
Llego al refugio de Claror (Km 105). Estoy contento. Muy jodido pero feliz. El paisaje es una auténtica maravilla. Coincido con un corredor de TECNIRUNNER con el que charlo durante un rato y por lo menos dejo de hablar conmigo mismo. En este refugio hay asistencia de la Cruz Roja, no pueden hacer nada. Realmente la escena es un poco de chiste pero ellos son unos mandados. No tengo muy claro cuál es su labor y por respeto tampoco se la pregunto. Entiendo que a la carrera le obliguen a desplegar este tipo de recursos aunque sea simplemente a nivel de ojeadores (te veo bien, te veo mal). Que conste que no es ningún tipo de crítica y mucho menos hacia ellos. Estoy 5 minutos charlando con ellos y con los responsables del refugio, antes de seguir mi camino.
 
Tras una pequeña bajada llego al refugio de Perafita (Km 108). Tras una dura subida llegamos a la Collada de la Mañana (Km 110). La bajada me atormenta y mi ritmo baja mucho. Por fin llegamos al fondo del valle donde se encuentra un control y donde podemos recargar agua. Justo al pasar la pasarela de troncos sobre el rio Madriu conozco a una de las personas que va a ser vital en esta aventura y el sin saberlo.
 
Se trata de Antonio un gallego de Vigo que me gano por su sencillez y sobre todo por la forma de ver el mundo. Coincidimos en la forma de entender la montaña, las carreras y ambos estamos preocupados por los rumbos tan oscuros y peligrosos que están tomando ambas. Podríamos decir que compartimos valores y tenemos un mismo enfoque sobre la importancia de la familia en nuestras vidas. Por encima de todo: fama, dinero, prestigio, trabajo. Lo primero es la familia. Aunque suene un poco hipócrita que lo digan dos personajes que roban mucho tiempo de estar con su familia para hacer lo que a ellos les gusta.
 
Es cierto, si tendríamos que elegir la elección es clara pero creo que no seríamos felices y que aportaríamos muchos menos valores que los que aportamos ahora. El esfuerzo, la lucha, el fracaso, el dolor, el lloro creo que son aspectos de la vida que nuestros hijos deben aprender a gestionar desde muy pequeños y los padres somos los referente en los que en primer termino se fijan los hijos. La educación debe trabajarse en casa diariamente, con los padres. Ser padres es una gran responsabilidad que últimamente se está perdiendo y que ha demás se está intentando traspasar a los profesores o formadores académicos.
 
El amigo Antonio, cuando veo que cojeaba un poco, no se lo pensó dos veces y me ofreció un spray que tenía anti-inflamatorio que lo llevaba, por sí lo necesitaba. Ni se lo pensó y podría haber hecho falta a él. Muy grande Antonio, muchas gracias por el tiempo que pasamos charlando. Me alegró mucho recibir tu email. No tenía muy claro, horas después si eras de verdad o mi mente lo había fabricado. Imagínate hasta que punto llegamos.
 
De hecho, cuando llegamos juntos al refugio de I´lla (Km 116) lo primero que hice fue aprovechándome que había un masajista fue recibir un masaje fenomenal que dio la vida a mis piernas. De hecho, a la persona que me lo estaba dando le pregunté por tí y no supo responderme a pesar que acabábamos de llegar juntos. Llegué a pensar que Antonio era un compañero virtual fruto de mi imaginación. Luego ya me comentaste que estuviste poco en el refugio. Yo la verdad que lo aproveché: masaje, dormí 30 minutos, comer, beber y charlar. Todo ello, en un sitio precioso.
 
Precisamente fue al dejar el refugio cuando conocí a otros dos grandes corredores, malagueños para más señas: Javier (Ultras JML en YouTube) y su compañero de aventuras Pablo. Javier tiene publicado un video muy interesante sobre la carrera: Ronda dels Cims 2019. Lo único que puedo decir son muchas cosas buenas. Enormes corredores, llevan muchos años de aventura y compartimos una misma filosofía de entender las carreras. Muchas gracias señores ha sido un auténtico placer. Pena de no hacer podido compartir más carrera con vosotros, sois un auténtico lujo. Formáis un bonómio muy interesante, gracias por tener la oportunidad de poder compartir con vosotros unas horas.
 
Enseguida alcanzamos el Port de Vallciviera y comienza una bajada de fuerte pendiente bordeando el rio de Vallcivera. Un paisaje excepcional, el bajada es dura pero se adapta bien a mi pierna y puedo mantener el ritmo del grupo. Enseguida llegamos a la cabaña de Esparvers. Pronto se resuelve la porra de la dirección que había que tomar al llegar al fondo Del Valle. Tomamos dirección noroeste en el fondo Del Valle de Engait, siguiendo el rio de mismo nombre.
Foto: ULTRAS JML parada para merendar
El desnivel medio es suave pero se acentúa a la llegada de la Portella Blanca (Km 124 )  (estamos en España, Francia y Andorra). Giramos a mano izquierda hacia al norte sobre un terreno herboso. Aquí decidimos hacer un alto en el camino para tomar un aperitivo y disfrutar de un maravilloso paisaje. No hay nada más gratificante que parar y mirar. Aunque acompañado de una buena tertulia, porque creo que ninguno de los tres estamos callados, ni debajo del agua. Son las 19:05 una hora perfecta para merendar.
 
Foto: ULTRAS JML – Coll dels Isards
Después del descanso continuamos subiendo hasta el Coll dels Isards (Km 126). Son aproximadamente las 19:30. Comienzo a bajar pero este tipo de terreno y el estado de mi pierna no son nada compatibles, así que les pido que por favor no me esperen. Llevan un buen ritmo de bajada y el mío en estos momentos es cero. No poder llegar a la base de vida de Pas fue una de las cosas que más pena me han dado de toda la carrera.
 
A partir de este momento, comienza un infierno para mí. 4 Km y 472 m de desnivel negativo que han llegado al número 1 de mis peores momentos en la montaña. Por fin llegué a Pas de la Casa a las 20:41:09. La bajada fue lamentable pero más lamentable fue la actitud de varios corredores que viendo como estaba bajando y el dolor que mostraba mi cara, me recriminaban que no me apartara para que pasaran ellos. Diferentes culturas, diferentes maneras formas de entender la montaña y La Ronda dels Cims. Les deseo lo mejor, pero por la técnica que mostraban son carne de hospital y eso si tienen suerte de que el que les encuentre no quiera recuperar lo que no ha conseguido en las 37 horas de carrera y ni tan siquiera les pregunte si están bien, aunque sea solo por educación. Quizás, tal y como está evolucionando la montaña en nuestro país, en pocos años todas las montañas estará llena de gente así. Será el momento de cerrar la persiana.
 
A mi llegada a Pas de la Casa (Km 130), no había llegado todavía la familia. La aplicación de la organización había tenido muchos problemas y no sabían la hora que iba a llegar a Pas. Después de la última conversación, mis probabilidades de llegar a Pas a las 20:00:00 eran ninguna. Pero para eso está el teléfono. Antes de terminar de bajar y aprovechando un descanso de la pierna les llamo para indicarles que estoy a punto de llegar. Su sorpresa es mayúscula, pero ¿cómo has llegado tan pronto?, es la pregunta al otro lado del teléfono.
 
Enseguida estaremos todos juntos, pero eso lo dejamos para el próximo post donde se van a vivir momentos muy malos donde el dolor y la impotencia van a ser los protagonistas pero también bellos momentos donde la amistad, el cariño, la pasión y el amor por la montaña van a ser los grandes protagonistas.
 
Un saludo
Aitor
 
 
 
 
 
 
 
 
No Comments
  • Unknown
    Posted at 14:44h, 29 agosto Responder

    Hola Aitor, no he terminado de leer los capítulos pero ya te empiezo a felicitar, ahora por plasmar una vivencia tan personal y honesta ES LA CAÑA.
    El destino debe hacer que Pablo, Tu y yo coincidamos de nuevo. Un abrazo.

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