XXXII Milla Internacional de Berango
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XXXII Milla Internacional de Berango

XXXII Milla Internacional de Berango

Este fin de semana ha sido muy intensa en lo deportivo y en lo emocional. El sábado ha tocado doble jornada. A la mañana fuimos a Durango al Campeonato de Euskadi de Atletismo por equipos, en la categoría sub-16. Este año la temporada de atletismo es más larga que en años anteriores para adaptarnos al calendario europeo y eso ha provocado que se haya planificado una prueba en pista para mediados de octubre, cuando los atletas sub-16 están en pleno entrenamiento de carga y fuerza para poder llegar en perfecta forma a las competiciones de pista al aire libre de primavera – verano.
 
En esta ocasión, la prueba que toca correr es un 100 ml, explosividad máxima. Durante las salidas de calentamiento y pruebas de tacos de salida, saltan las alarmas. No está impulsando en los tacos de salida y además se pone vertical demasiado rápido. A su edad, yo también me ha tocado salir muchas veces de tacos y cuando haces esto en una salida de unos 100 metros lisos, es que te ha pegado un calambre que te ha dejado en el sitio. Lo mejor en estos casos, es acercarse al juez de salida y decirle que no podrás salir y la razón.
 
Parece que finalmente va a salir, será cabezón. Pensar en el equipo está muy bien pero un atleta debe pensar primero en su salud personal. Si se rompe entonces si que no podrá ayudar. Por fin se da la salida y es perfecta, en los tres primeros apoyos ya está primero, pero de repente para y se queda a trote. En lugar de pararse, quiere cruzar la línea de meta y puntuar. Increíble como un atleta que podría haber ganado la serie, se guarda el orgullo y a pesar del dolor llega el último a la línea de meta. Toda una lección de responsabilidad para todos. Habría sido más sencillo no haber salido, por lesión, incluso no haber venido hasta Durango porque no era lo más conveniente para él. Pero quería cumplir con su responsabilidad. Sin lugar a duda, la carrera seguro que generó alguna que otra tertulia y algún que otro comentario poco profesional, pero es que para los demás todos tenemos remedios y consejos que luego no tenemos para nosotros mismos y lo que es peor para los que tenemos la responsabilidad de educar, enseñar y guiar a estas edades tan tempranas.
 
 Tras esta mañana tan intensa, toca comer y descansar que a la tarde nos vamos a la Milla de Berango, aunque con el calambre de la mañana me parece que lo mejor era no correr y disfrutar de la prueba con los compañeros de entrenamiento, pero sin correr. Como ya vais conociendo poco a poco a nuestro joven atleta, si os cuento que quiere correr supongo que no os extraña. Pues quiere correr y con un riesgo muy alto de hacerse daño, pero por mi parte la última decisión siempre la tiene el atleta. El mejor que nadie, sabe lo que está en juego y hasta donde quiere arriesgar. Una milla es una carrera técnica pero muy rápida y si la pierna vuelve a dar guerra tendrá que bajar el ritmo.
 
La salida es perfecta, la estrategia es clara; estamos a inicio de temporada y no estamos para dar la cara y mucho menos con el calambre de la mañana. La carrera sale técnica y se está a la espera del cambio de ritmo. Como es de esperar cuando este ocurre, nuestro joven atleta no puede cambiar y pegarse al grupo. La pierna molesta y no hay que jugársela así que mantiene un ritmo que no sea lesivo, aunque sin ninguna opción de cara a la carrera. Si ahora nos lesionamos, ya nos podemos olvidar de poder completar todo el trabajo de invierno y no llegaremos bien a la pista al aire libre.
 
Increíble como una personita tan joven y competitiva es capaz de poder pensar en su futuro en lugar de un presente inmediato donde es el objetivo de las críticas, incluso de las burlas por parte de los más afamados entrenadores y padres de estrellas del atletismo. Literalmente le da lo mismo, aunque algunas críticas o risas puedan venir de alguien que él tenga como un amigo. Eso sí, tiene la gran suerte de tener a su lado una gran entrenadora que, si piensa y trabaja por el futuro. Qué se llena y se alegra con los resultados de sus atletas y solo busca que sean ellos los que vayan cumpliendo los objetivos planificados. Buscar su felicidad a través de los éxitos de los atletas de su grupo en lugar de buscar el beneficio propio. 
 
Antes de las carreras élite, todavía toca correr o por lo menos participar en la carrera testimonial. Se trata de difundir el deporte que más queremos entre los más pequeños, ellos serán el futuro. Realmente muy emocionante.
 
Foto: Esther Guerrero. Como siempre dando la cara.

Por fin llega las carreras élite, primero la femenina y luego la masculina. Sobre el asfalto de Berango contamos entre hombres y mujeres con: 8 Mundialistas de Doha 2019, 8 Campeones de España y medallista / finalistas europeos de pista cubierta de Glasgow 2019, casi nada
 
Foto: Solange Pereira lanzando el último ataque.

A mí particularmente me gusta mucho Esther Guerrero, Marta Pérez y Solange Pereira da Ponte en mujeres y en hombres: Fernando Carro, Daniel Arce, Sergio Jiménez Vicente y Kevin López. Todos ellos son atletas muy competitivos, que no se esconden y que lo dan todo en cada prueba en la que compiten. Todo un lujo verlos correr y competir. 
 
Foto: Mohamed-Amine El Bouajaji tirando del grupo.
El sábado asistimos a lujo gracias al gran trabajo y a una organización de 10 por parte del Club Atletismo Berango. Ambas carreras fueron muy disputadas y el pódium final fue:
 
1. Camille Buscomb 03:40:20
2. Marta Pérez Miguel 03:04:93
3. Esther Guerrero Puigdeval 03:05:17
 
en cuanto a las mujeres y en hombres
 
1. Daniel Arce Ibáñez 02:41:26
2. Mohamed-Amine El Bouajaji 02:41:65
3. Sergio Jiménez Vicente 02:42:65
 
Qué poco dura una milla cuando tiene este nivel y que larga se hace cuando toca correr. 
Foto: Daniel Arce lanzando tu ataque definitivo.
Mientras se va entregando los premios, nos toca recogerlo todo. A la mañana no hemos podido ayudar, así que a la tarde ahí estamos para lo que toque. Primero quitar la publicidad de las vallas para luego agruparla para que luego el camión las pueda recoger más fácilmente. Comienza a llover con bastante intensidad y una vez que han entregado los premios, ya se puede recoger la zona de meta y las carpas que se han habilitado para la televisión y los atletas. Trabajando en equipo el trabajo se hace mucho más divertido, eficiente y sobre todo más rápido.
 
Pero no todo va a ser correr y tras un día muy intenso. A las 10 tenemos la cena de la XXXXII Milla Internacional de Berango que se aprovecha a entregar un reconocimiento a los atletas del Club Atletismo Berango en reconocimiento a su esfuerzo, constancia y logros.
 
A esta cena, asisten los atletas de élite, patrocinadores y sobre todo atletas y familiares del citado club. No os podéis ni imaginar que ha supuesto para mí poder compartir este evento con hombres y mujeres que son o han sido todo un referente dentro del atletismo. Me he sentido como un auténtico privilegiado, pero sobre todo me quedo con la cara de nuestro joven atleta charlando amigablemente con otro par de grandes atletas: Fernando Carro y Sergio Jiménez. Hablando de atletismo, preguntando para saber y escuchando atentamente para aprender y mejorar. Ha sido un sábado muy duro para él, pero me quedo con el brillo de sus ojos escuchando atento lo consejos de Fernando Carro que le explicaba como había sido su trayectoria y cómo los resultados llegan si se trabaja y si sobre todo te apasiona correr.
 
Este sábado hemos aprendido muchas cosas y sobre todo hemos recibido una clase magistral de humanidad, humildad, sinceridad y trabajo de unos deportistas de élite que ante todo son grandes trabajadores y sobre todo grandes soñadores. En un mismo día hemos visto y sobre todo oído, la peor y mejor versión que nos puede ofrecer este deporte que nos apasiona. Además, lo mejor lo hemos recibido de los mejores y lo peor de los que se creen los mejores, aunque si nos ponemos a comparar claramente hay diferencias entre lo que ellos proclaman y lo que te recomienda la élite del atletismo. De eso se trata en una clase magistral, aprender en poco tiempo pinceladas de conocimiento que nos ayuden a ser mejores poco a poco: no hoy, no mañana, cuando tenga que ser, solo fruto de un trabajo planificado, ordenado y siempre pensando en el atleta.
 
Así se da por finalizada una XXXII Edición de la Milla de Berango que ha sido de 10 y donde todos hemos podido compartido nuestra pasión por un deporte que tanto nos apasiona y que tanto queremos. Ahora toca descansar y pensar en la XXIII edición.
 
Muchas gracias a todos por vuestro apoyo y cariño.
Aitor
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