CAPSULA FORMATIVA - PLANIFICACIÓN - ultrarunnerdreams
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CAPSULA FORMATIVA – PLANIFICACIÓN

CAPSULA FORMATIVA – PLANIFICACIÓN

Tras la primera cápsula formativa dedicada a la «Gestión del Sueño», hoy vamos a abordar un aspecto técnico muy importante para un corredor de ultra distancia:: la planificación de la carrera.. Una pregunta que nos podemos hace es ¿Cuándo empieza de verdad un nuevo proyecto? Entendiendo como proyecto: travesía de montaña, ascensión a una montaña, escalada o apertura de nueva vida de montaña o cualquier reto deportivo. Al menos en mi caso, comienza en el momento que aparece en mi cabeza, el primer bosquejo del proyecto. A partir de ese momento, no dejará de dar vueltas en mi cabeza.

«¿De donde surgen los retos? De lo más profundo de nuestra alma«

#ultrarunnedreams

En mi caso, antes los libros eran el principal origen. Leer aventuras apasionantes de montaña de los aventureros de la época disparaban las ganas y las propuestas de aventura en mi mente. Aunque sin duda el principal caldo de cultivo, siempre ha sido el club de montaña, durante muchos años el Deustuko Menditarrak de Bilbao y ahora el Amurrio Trail de Amurrio. El club de montaña siempre ha sido un lugar mágico para los sueños. Un punto de encuentro de montañeros y de amigos donde cada cual contaba sus experiencias personales, sin otra pretensión que intercambiar experiencias. Lo primero que aprendí fue la humildad de aquellas personas que compartían aventuras y vías de montaña con dificultades extremas y lo hacían con una humanidad, cariño y pasión que era imposible que no te engancharan. Hablábamos sobre la montaña, el riesgo, la pasión, la muerte pero fundamentalmente hablábamos de vida. Entre relatos, bosquejos de itinerarios, planos de detalle que algún compañero había comprado en su último viaje a los Pirineos, Picos de Europa o en Chamonix preparamos nuestra próxima aventura. Algunas llegaban a poder desarrollarse pero otras muchas quedaban pendientes para futuras ocasiones, como aquella expedición al Huascaran (6768 mm) en los Andes Peruanos que al final no pudimos completar aunque uno de sus miembros años después hizo cumbre en el Alpamayo (5.947 m). Sin duda una de la montañas más bellas con las que nunca he soñado escalar.

Foto 1: Cara Sur del Alpamayo (5.947 m).

Esta montaña era nuestra alternativa, en la expedición de Huascaran y nuestro compañero años después pudo hacer realidad los sueños de todos nosotros. Nunca nos ha importado la altura de la montañas, sino su belleza y su grandiosidad. Los sueños, sueños son pero con trabajo, esfuerzo y muchos años de experiencia se pueden lograr. En la montaña, igual que en la vida se debe ir paso a paso. Ella es la que nos marca el siguiente reto a realizar. Es un proceso progresivo de autoconocimiento, de reflexión y de asunción de riesgo. Siempre siendo conscientes de nuestras limitaciones y del trabajo necesario para superar poco a poco cada limitación que encontramos en nuestro camino. Esta expedición la preparamos con tanto cariño, dedicación y horas que cuando nuestro amigo alcanzó la cima es como si todos hubiéramos estado con el en esa preciosa pared.

Siempre hemos ido muy rápidos en montaña. Unas veces por falta de tiempo, otras como medio de poder hacer itinerarios más largos y otras veces porque simplemente nos divertía tirarnos por pedreras imposibles o por neveros frenéticos que nos permitía ahorrar mucho tiempo de descenso. La única diferencia estaba en el material: botas de montaña se han sustituido por zapatillas, los crampones rígidos por 12 puntas de gomas, el piolet por palos de carbono, el casco con la visera y la mochila tubo de 45 litros por el chaleco de 12 litros. Antes recorriamos las montañas en autosuficiencia, ahora en semi autosuficiencia o por lo menos con una organización que están pendiente de nuestra ubicación GPS y a la cual podemos recurrir en caso de necesidad. Siempre hemos intentado ser lo más autónomos posibles y eso dentro de mis posibilidades sigo intentando.

«No intentes comer más de lo que seas capaz de digerir»

#Sergio Mayayo

La carrera o como así me gusta decir a mí, la aventura generalmente lleva mucho tiempo dando vueltas por tu cabeza. Toda aventura implica un reto y es cierto que todo no es controlable pero mi recomendación es hacer caso a la cita anterior. Lo primero es ser honesto y lo siguiente evaluar todo los que está en juego y qué recursos (físicos, técnicos, experiencia) dispones para hacer frente a este reto. Mi recomendación es tener paciencia y ir avanzando a paso lento en los retos personales. Es cierto, que diariamente nos bombardean en las redes sociales con frases como «Todo es Posible». Lo siendo mucho, pero te aseguro que «Todo no es Posible», depende de muchas circunstancias y sobre todo de mucho, trabajo, esfuerzo, recursos económicos, físicos y sobre todo de un compromiso personal tan profundo que puede que haga que ese reto ya no te merezca la pena. La motivación está muy bien, pero un reto no solo se supera con motivación. Cada cual somos un mundo, ninguno somos iguales. Si ella o él puede tu no tienes porqué poder. Elige retos que te motiven y tomate tu tiempo para hacerlo. En una sociedad que requiere de todos nosotros resultados o éxito a corto plazo, se que esto que te estoy contando es un discurso que seguramente no te guste. No busco «Likes» busco simplemente que disfrutes con lo que hagas en la montaña, busco que te apasione y te enamore, Busco que esa pasión la contagies a tus hijos, tus amigos y que entre todos amemos tanto la naturaleza que solo se nos ocurra cuidarla y defenderla para que las próximas generaciones puedan seguir disfrutando de ella.

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