¿Y ahora qué?
18483
post-template-default,single,single-post,postid-18483,single-format-standard,bridge-core-2.3.1,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-21.7.1,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

Gran pregunta la que abordamos hoy. Tenía muchas ganas de sacar lo que come por dentro y sin embargo no hay nada dentro qué contar y quizás ese sea el problema. Nada, pena y mucha tristeza. Tristeza porque hay gente que no está y que tras mucho años de trabajo y de pelea, al final del camino han estado solos. El último aliento y animo se lo han dado médicos y auxiliares sanitarios que han arriesgado su propia salud y la de sus familias para que al final de su vida no estén solos. nadie se merece terminar así y especialmente generaciones que han peleado, y trabajado muy duro para que nuestra generación no les faltará nada de lo que ellos no pudieron tener. Afortunadamente gracias a la humanidad de los profesionales sanitarios ha podido acabar sus días con dignidad y con el orgullo de haber peleado toda la vida por los suyos. Nunca he tenido miedo a la muerte. Soy consciente que todos morimos, He convivido muy de cerca con ella y nos hemos visto frente a frente más veces que las que me hubiera gustado. He tenido la suerte de poderme siempre aferrarme a la vida y poder seguir disfrutando de la vida. Soy muy afortunado de vivir y por eso siempre intento hacerlo al máximo consciente de que yo al igual que todos tenemos fecha de caducidad.

Foto: 3 de Mayo – 8:00 AM. Cima Pagasarri (Bilbao)

Lo que me entristece es qué no hemos aprendido nada. El peligro es real y no somos conscientes de que esto no ha acabado y que seguramente nunca terminará. El 2 de mayo se inicio la Fase 0 en todas las comunidades autónomas, tras una pequeña apertura previa para que pudieran salir a la calle una hora al día los menores de 14 años acompañados de un familiar. El Gobierno ha definido intervalos según los grupos de riesgo:

  • Mayores de 14 menores 70. De 06:00 – 10:00 y 20:00 – 23:00 se permite el paseo y el deporte al aire libre dentro del municipio.
  • Mayores de 70: De 10:00 a 12:00 y 19:00 a 20:00. No pueden usar los bancos públicos
  • Menores de 14: Acompañados de la unidad familiar de 12:00 a 19:00. Autorizados a jugar manteniendo las distancias con otros menores.

En la Fase 0, los desplazamientos fuera del municipio están prohibidos salvo para trabajar o asistencia sanitaria. Se permite la movilidad de personas dentro del municipio en cualquier intervalo para realizar las actividades contempladas en el la orden ministerial que regula la Fase 0. Pudiendo acudir a los comercios considerados como servicios básicos, principalmente todos los relacionados con la alimentación. Además desde el día 0 del confinamiento se autoriza la salida de los perros acompañados de una única persona en el entorno del domicilio del propietario del animal.

Fieles a nuestra naturaleza mediterránea y en un ejemplo más de imaginación, inventiva y matemática aplicada pronto han surgido conquistadores de las calles bajo la bandera de los derechos y la libertad, configurando un plan estratégico complicado de ser llevado a cabo por personal no cualificado y entrenado:

  • 06:00 – 10:00: 4 horas de CACO Libre (CA: Caminar – CO: Correr) pudiendo alternar con la bicicleta si el tiempo lo permite.
  • 10:00 – 12:00: Es el momento del aprovisionamiento. Debemos priorizar nuestras compras en el comercio de proximidad, en el comercio del barrio que da de comer a familias del barrio y que permite que nuestras calles sean mucho más seguras. Este tipo de negocios registran tradicionalmente menores aglomeraciones y colas. Pues bien, nuestro protagonista armado de paciencia y fuerte tobillos está dispuesto a sacrificarse y siempre que haga sol esperar en la puerta de un supermercado o gran superficie el tiempo que sea necesario consciente de la importante labor que está desarrollando: charla animada, no emplear mascarilla para que haya para todos que él esta sano, no respetar las distancia sabedor que la cercanía y el cariño de proximidad son fundamentales en estos momentos de pandemia.
  • 12:00 a 15:00 es el momento de compartir du tiempo con los más pequeños. Ya los saco yo un ratito «se ofrece valiente nuestro personaje en su casa», coge la bicicleta y a buscar a los amiguitos de sus pequeños.
  • 15:00 a 19:00 Es la hora de ir a comprar una especie super importante para hacer la salsa boloñesa de los espaguetis de la cena de los niños. Pena que no hay en el supermercado a un 1 Km de casa y tiene que desplazarse a uno de especial donde compran los profesionales de la hostelería.

Ha tenido que comprar un pack de 24 botes pero los kilómetros y la charla con el policía para convencerle que era fundamental desplazarse a un supermercado que esta a casi 10 kms, han merecido la pena.

  • Llega a casa sofocado, son las 19:50 y a las 20:00 los vecinos le tienen que ver aplaudiendo. Es es una persona muy agradecida aunque quizás no se dé cuenta que puede que sea portador del virus y lo haya estado extendiendo durante sus múltiples salidas. Pero como no va a salir de casa nuestro protagonista, el tiene derechos.
  • A las 22:30 ya con el día cumplido es el momento de pasear con la familia y aprovechar para hacer de policía recriminando la distancia de una padre y una hija (que viven juntos) o un ciclista que tiene la poca vergüenza de sudar. «Así cómo no va a haber contagios» le recrimina nuestro personaje
Foto: Luces y muchas sombras

Este personaje descrito existe y se permite el lujo de hacer de policía de balcón mientras que el diariamente bordea la ley al máximo. No entiendo a esta gente y me molesta profundamente que alguién tenga esta actitud cuando hay mucha gente que diariamente se está jugando su salud y la de las personas que conviven con ellas. No lo entiendo, me entristece mucho estas actitudes tan egoístas y me hacen ser muy pesimista.

La gran mayoría de los cuidados intentamos mantener la actividad más responsable posible, muchas veces no lo conseguimos pero al menos lo intentamos y lo intentamos de verdad. Empatizamos con las personas que sufren y somos conscientes de las suerte que tenemos por estar bien pero que si no tenemos un poco de cuidado los próximos en caer enfermos podemos ser nosotros.

Tras 50 días de confinamiento absoluto, en casa el 3 de Mayo pisé de nuevo la calle. Y lo hice por la puerta grande. A las 6:25 comenzaba en compañía de Alain, la ascensión al monte Pagasarri (640 m) una auténtica aventura y un verdadero reto para el primer día. A esas horas, no encontramos a nadie en Bilbao, subimos por Rekalde y continuamos por la carretera que asciende junto al polideportivo municipal el Fango. En la parte más alta, se junta con la carretera que sube desde Zabalburu, ruta habitual de subida desde Bilbao y comienza a aparecer la gente. Al principio no es mucha, pero según subimos el número aumenta exponencialmente,.Es increíble, gente andando corriendo, en bici de carretera, de montaña, vamos salvo en coche, de todas las formas posibles. Nuestro ritmo es alto, quizás demasiado, pero tenemos miedo por la franja horaria, a las 10:00 AM tenemos que estar de nuevo en casa. A las 08:00 ya estamos en la cima del Pagasarri y nos encontramos con mucha gente que al igual que nosotros ha subido a saludar el amanecer de un nuevo día. No estamos ninguno de los dos a gusto, mucho ruido en un sitio mágico para los dos. Para mí fue mi primera montaña con muy pocos años, igual que para él, aunque el era bastante más joven que yo. Nos acurrucamos en una esquina y nuestros ojos se centran en la imagen de portada de este artículo. Ante nosotros la montaña soñada Gorbeia (1482 m) y a nuestra derecha Ganekogorta (999 metros).

Allí los dos sentados, se vino a la mente el recuerdo de la primera vez que subí de muy pequeño al Pagasarri y comencé a preguntar por el nombre de cada una de las montañas que desde allí se veían. Descubrí por primera vez que había muchas más de las que yo veía desde Bilbao. Además de Artxanda, Monte Banderas, Serantes, La Arbólela desde lo alto del Pagasarri, podía ver el macizo del Duranguesado, Sierra Salvada o el Gorbeia. Desde aquel día mi sueño fue ascender al Gorbeia y pasaron muchos años hasta que se convirtiera en un reto. Fueron muchos años disfrutando en montañas más bajas y desde sus cimas siempre buscaba la emblemática cima del Gorbeia. Años de hacer las cosas muy despacio y siempre atento a las enseñanzas de familiares o monitores de ese primer club de montaña del colegio en el cual pude realizar las primeras excursiones sin la familia. Fueron años de aprendizaje, de observar, de preguntar de mirar y sobre todo de diversión.

La paciencia es siempre nuestra mejor compañera de viaje.

Ahora todo es tener prisa por cumplir sueños que muchas veces se convierten en pesadillas porque nunca fueron realmente retos, ni sueños propios.

Foto: Si vas hacia la luz, mira que no haya agua bajo tus pies

Hoy es 11 de Mayo y la Comunidad Autónoma Vasca ha pasado a Fase 1, los comercios incluidos algunos bares pueden abrir sin cita previa y con muchas restricciones en cuanto a distancias y a higiene.

No tengo ganas de salir a correr, ni de subir a la montaña

Mi cuerpo esta triste, los retos que hemos realizado a lo largo de estos 50 días de confinamiento han motivado mucho mi cabeza y la han tenido ocupada pensando en nuevos retos dentro de casa. Ahora poco a poco toca darle la vuelta y volver a los retos al aire libre. En todos estos días, solo he salido a correr un día y no he disfrutado nada. Es hora de darle la vuelta y comenzar a planificar la vuelta a disfrutar de la montaña. Una montaña donde quizás ahora haya demasiada gente y quizás esa sea una de las razones de no disfrutar. Los retos marcados para este año tendrán que esperar al año que viene y habrá que buscar nuevos para lo que queda de este.

Foto: TECNIRUNNER una gran familia de amigos siempre pendientes de su grupo
Foto: BUFF TECNIRUNNER. Un equipo de PERSONAS magnificas

Cualquier pequeño detalle cuenta y en algunos momentos de nuestra vida, cuenta mucho más. De esto los participantes en carreras de ultra distancia sabemos un poco. A la dificultad del esfuerzo y de la distancia, tenemos que sumarle la soledad. Nuestra actividad se realiza en mitad de la montaña y hay sectores en los que durante muchas horas no te encuentras a nadie. Y cuando crees que por fin te has encontrado con alguien en muchas ocasiones son alucinaciones tuyas y realmente no hay nadie. Es entonces cuando un pequeño detalle te hace resetear tu cabeza y volver a cargarte de la energía para volver a disfrutar de la montaña. Para estas situaciones siempre llevamos de forma premeditada algo que nos ayude en esos momentos difíciles. Sin duda este BUFF va ser uno de esos imprescindibles, para llevar mejor esas horas de soledad de desanimo que provoca el sueño o el cansancio y que seguro que harán mis kilómetros más cortos.

Este BUFF ya ha empezado a hacer su efecto y poco a poco vamos levantando el ánimo. A veces las cosas más sencillas y pequeñas son las más grandes. Ahora solo queda responder a la pregunta que da el título a este artículo.

¿ Y ahora qué?

Ya es el momento de poco a poco levantarse y dar muchas gracias por tener la gran suerte de seguir viviendo. Todos como sociedad nos necesitamos. Debemos de evitar los individualismo a nivel deportivo, laboral o político. Solos no podemos pero entre todos conseguiremos ser mejores seguro. Toca seguir y no olvidar. No olvidar a los que ya no están y cuál ha sido la razón por la que ya no están. Con salud todo es posible.

Algunos retos se han retrasado pero eso los hacen más interesantes.

No Comments

Post A Comment