Canfranc-Canfranc 100K - Crónica de un Sueño - ultrarunnerdreams
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Canfranc-Canfranc 100K – Crónica de un Sueño

Crónica de un sueño

Canfranc-Canfranc 100K – Crónica de un Sueño

Ya lo dice el lema de esta carrera: CANFRANC-CANFRANC NO SE CORRE SE VIVE. Qué mejor resumen de la crónica de esta aventura.

Foto de portada: Yhabril Moro

¿Cómo comenzó todo?

En 2.018 me planteé por primera vez, la posibilidad de poder participar en los 100 kilómetros más largos de los Pirineos en septiembre 2.019. El objetivo de esa temporada era la Ronda de las Cims (170 Km) que se celebraba del 16-21 de julio 2.019. Para preparar esta espectacular prueba participé previamente en el mes de abril en la Nafarroa Xtrem (68 Km) y en mayo la Euskal Herria Mendi Erronka (67 Km)

Había oído hablar muy bien de la Canfranc-Canfranc 100K. Todo el mundo me hablaba de la dificultad técnica de la prueba y de la exigencia física que requería, pero todos me la recomendaban: recorrido espectacular, la seguridad cuidada con mucho mimo y una atención esplendida a corredores por parte de organización y voluntarios.  Así que, me inscribí a la Canfranc-Canfranc 2019. De julio a septiembre tenía tiempo suficiente para descansar de los 170 Km de la Ronda de las Cims en Andorra y llegar a Canfranc-Canfranc con los deberes hechos.

En julio, completé la Ronda de las Cims (170 Km) en 54 horas. En la parte central de la carrera, me tocó sufrir mucho por culpa del isquio izquierdo. Afortunamente después de la base de vida de Pas de la Casa el dolor se estabilizó y pude disfrutar del final de la prueba. Sin embargo, este problema de fiabilidad que sufrí en esta prueba me afectó emocionalmente. Es cierto, que tenía tiempo de descansar de está impresionante carrera y llegar a Canfranc-Canfranc con garantías. Sin embargo, no tenía tiempo para reforzar muscularmente ese isquio que había fallado. Quizás no vuelva a fallar, pero no podía afrontar un reto como la Canfranc-Canfranc con dudas. Así que tomé la decisión de perder la inscripción y no participar en Canfranc-Canfranc 2019.

En 2020, la planificación de carreras era muy parecida. El objetivo era Val d´Aran by UTMB (162 Km) en julio y la carrera preparatoria era BUTS (Bilbao – Gasteiz) 130 Km.

Sin embargo, la pandemia de COVID 19 nos tuvo confinados desde el 14 de marzo al 21 de junio. Un total de 98 días, donde nuestras vidas cambiaron completamente. Fueron 98 días en casa confinados, intentando mantener la forma y sobre todo intentando marcarme semanalmente un objetivo que me motivará a mantener un nivel de forma adecuado a pesar del confinamiento.

Debido a la pandemia, el objetivo principal de la temporada se aplazaba a 2.020, al igual que la BUTS. Canfranc-Canfranc al realizarse en septiembre existía muchas posibilidades de que se pudiera realizar. Nadie lo sabía, sin embargo la organización no bajo los brazos en ningún momento y dedicó todos sus esfuerzos en preparar un plan de sanitario COVID para la prueba que pudiera ser aceptado por las administraciones locales y autonómicas que eran las que debían conceder los permisos para la realización de la prueba.

Obligatorio Obligatorio Mascarilla
Obligatorio Obligatorio Mascarilla

Debido a la pandemia y a las restricciones de movilidad impuestas en la comunidad autónoma del País Vasco, las posibilidades de correr en Bilbao eran complejas. La obligatoriedad de tener que correr con la mascarilla puesta limitaba muchos las posibilidades de correr y mucho menos la de plantear hacer tiradas largas. Existía la posibilidad de ir a las montañas cercanas a Bilbao y una vez allí ya podíamos quitarnos las mascarillas siempre y cuando no nos cruzáramos con ningún otro montañero. Como ya he comentado en algún otro post de la página web, personalmente intento hacer siempre entrenamientos circulares, es decir, salir de casa y volver a casa sin incluir en el medio desplazamiento en autobús, tren o coche. Ante esta situación a finales de junio, primeros de julio comencé a hacer rutas de montaña andando con el único objetivo de disfrutar de la montaña y de acumular kilómetros a las piernas. Poco a poco esos paseos, se hacían a unos ritmos más altos e incluían algún tramo donde se corría un poco. Lógicamente, zonas llanas y alguna que otra bajada. El día que me calentaba un poco bajando, se me reventaban las piernas.

La preparación no iba todo lo bien que debería, pero al menos parecía que iba. Tras tantos días confinados en casa y ante la situación general de la pandemia en España, no había ganas de ir a ningún sitio de vacaciones. Sin embargo, finalmente nos animamos y a finales de julio nos fuimos a Jaca, con la intención de poder hacer unas rutas por el pirineo aragonés en familia. Fueron unos días intensos en los que pudimos disfrutar de la brutalidad de sus paisajes y de sus desniveles. Las sensaciones durante todas las vacaciones fueron muy buenas: montaña, familia y muchas risas.

Salida Canfranc Canfranc 100K (2020)
Salida Canfranc Canfranc 100K (2020)

La organización de la Canfranc-Canfranc consiguió los permisos para la realización de la carrera y en septiembre nos dirigimos a Canfranc para participar en la prueba. Las medidas sanitarias que tuvieron que implementar los organizadores limitaron mucho la prueba, especialmente en los avituallamientos. La salida escalonada, se hizo un poco larga para los corredores, pero eterna para los acompañantes a los que no se les permitió acceder a la línea de salida. En los avituallamientos, los voluntarios te entregaban la comida individualizada por corredor, algo que la postre supuso un trabajo enorme a los voluntarios y ciertas limitaciones a los corredores.

Los avituallamientos eran muy impersonales, la distancia social entre voluntarios y corredores debido a la pandemia limitó mucho la convivencia y en cierta medida las ganas de comer o de hidratarnos.

La carrera nos puso en nuestro sitio. El no haber tomado parte en ninguna carrera y el no haber entrenado como requiere esa carrera se puso de manifiesto en el primer kilómetro de carrera. La subida hasta el paso del Sarrio fue un infierno. En el primer avituallamiento ya comencé a recuperar. La bajada hasta Canfranc pueblo se me hizo muy larga a pesar de poder hacerla a un ritmo bastante bueno. Pero lo bueno acababa de empezar: Collarada, Moleta, Cascada de las Negras y por fin, la Rinconada del Cantal donde se encontraba la primera base de vida. A esta llegue con el estómago con fuerte dolores que me produjo una fuertes descomposición que me dejó vacío. A penas, pude comer nada y tras cambiarme de ropa decidí seguir. La subida al vértice de Anayet fue espectacular, estaba muy motivado. La subida con la familia todavía era muy reciente y eso me daba alas. La bajada hasta el campamento de la Canal Roya fue muy rápida y me permitió llegar de día y poder comer algo en el avituallamiento antes de afrontar la subida al Pico de Larraca (2278 m)

La subida comenzó a buen ritmo, pero pronto comenzaron las molestias en el estomago. Afortunadamente subía con dos compañeros y poco a poco fuimos superando desnivel hasta que, a falta de unos 300 metros de la cima, mi cabeza se detuvo.

Una sensación extraña se apoderó de mí, “no quería seguir más tiempo en la montaña”. Algo me decía que tenía que marcharme de la montaña y lo tenía que hacer cuanto antes. Solo había tenido antes esta sensación y fue ascendiendo en Chamonix, Mont Maudit 4.465 metros. En aquella ocasión, descender cuando lo hicimos fue la decisión acertada, así que no lo dude.

Llamé a Ainhoa para avisarle de la decisión que había tomado y seguido a la organización. El descenso hasta el campamento de Canal Roya registró las pulsaciones más altas de toda la prueba. Con unas piernas perfectas y el estomago un poco tocado entregue mi dorsal. Tuve la suerte que este avituallamiento ya había cerrado así que no tuve que esperar mucho hasta que me pudieron bajar a Canfranc- Estación.

Físicamente estaba perfecto, pero emocionalmente estaba muy tocado. Llegue a la habitación del hotel con el miedo en la cara. NO paraba de temblar y no era de frío. La pobre Ainhoa tuvo que aguantar una noche donde las pesadillas no me dejaron descansar. Toda la noche hablando y pegando gritos. No sé que le paso a mi subconsciente aquella noche, pero algo se apoderó de mi cabeza y se hizo con ella.

¿Por qué volver en 2021?

Después de lo vivido en Canfranc-Canfranc 2020, no quería volver a oír nada de esta carrera. Sin embargo, algo cambió en mi cabeza cuando recibí en casa, con casi tres semanas de retraso, el dorsal de la Canfranc-Canfranc 2020. La organización lo había enviado por correo ordinario para evitar aglomeraciones al recoger el dorsal y que en mi caso no había llegado. Podía haberlo tirado todo a la basura directamente y sin embargo lo pegue en un lugar, que lo veía todos los días. A fuerza de verlo, volvió la motivación y creo que fui de los primeros en apuntarme cuando se abrieron las inscripciones.

Canfranc-Canfranc 2021 – La carrera

La previa a esta carrera la podéis encontrar en las crónicas de las carreras: Val d’Aran by UTMB o la BUTS (Gasteiz Iruñea). En el mes de agosto ya no podía cargar mucho más. Me centré en correr en asfalto y en hacer kilómetros en la bicicleta de carretera para mantener la forma y sobretodo la motivación.

Con estos antecedentes nos presentamos el 10 de septiembre en la línea de salida de la Canfranc-Canfranc 2021. Este año, vienen también a correr los compañeros de aventuras de VDA – Val d’Aran by UTMB: Isidor Caballero Bravo (Dorsal 113) y Joan Manel Verdaguer Font (Dorsal 087). Israel Molina Díaz al final no ha podido venir, aunque nos ha mandado toda la fuerza del mundo para completar esta impresionante aventura. Además, viene a correr mi compañero y amigo de aventuras: Mario Martin Romo Culebras (Dorsal 0114). Mario tenía dorsal para el año pasado pero debido a la pandemia no pudo correr y la organización le ha guardado el dorsal para 2021.

Canfranc-Canfranc 2021 – La salida

Este año, la salida se hace desde la estación nueva de Canfranc, justo detrás de la antigua estación. Nada que ver con la salida del año anterior que se hacía en una calle, todos encajonados y lejos de nuestros familiares.

Todo preparado para Canfranc-Canfranc 2021
Todo preparado para Canfranc-Canfranc 2021

Después de dejar las bolsas de vida en la salida y de ponernos cada uno en nuestro cajón podemos estar un rato de charla con nuestros acompañantes. Estos minutos previos en solitario, se hacen muy largos. Por fin, nos llaman a los cajones de salida. En función de nuestro número de dorsales tenemos nuestro lugar. Salimos en tandas de 50 dorsales, con una diferencia de un minuto. Nada que ver con la locura del año pasado.

Antes de entrar al cajón de salida, revisión del material obligatorio: ropa de frío, frontales, batería de repuesto y manta térmica. Debemos tener mucho cuidado de no dejar nada fuera de la mochila, en el momento de la revisión de material. La espera siempre es tensa y parece que el tiempo no pasa. La salida se da con un intervalo de un minuto entre cajones. Cada vez que salen 50 corredores otros tantos ocupan su lugar. En el cajón de salida, nuestro número está indicado en el suelo. De esta manera, no hay manera de equivocarnos.

Cajón de Salida Canfranc 2021
Cajón de Salida Canfranc 2021

Juanma y yo salimos en el mismo cajón. Isi y Mario lo hacen justo en el siguiente. Tomamos la salida a las 22:01, recorremos el andén de la antigua estación en sentido inverso y giramos hasta llegar al puente que separa la estación del núcleo del núcleo urbano. Según nos acercamos al puente, el griterío es tremendo. Juanma y yo nos lo tomamos con calma esperando a que nos alcancen nuestros compañeros. Esto provoca que nos quedemos entre los dos grupos. Solos en medio de los gritos de animo y los aplausos. Ambos animamos al publico al grito de “vamos…”. El ambiente es tremendo, pero no tardamos en toparnos con la realidad cuando dejamos a tras las luces del pueblo y nos sumergimos en la oscuridad de la noche.

Sector 1 – Canfranc-Estación (salida) ( CANFRANC-PUEBLO)

DATOS DEL SECTOR: 16,6 km, 1.101 m. positivos y 1.265 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 16,6 km., 1.101 positivos y 1.265 m. negativos

A la entrada del bosque nos alcanza Isi y a continuación lo hace Mario. Me pongo a tirar del grupo de forma instintiva. Esta vez tengo ganas de hacerlo, me encuentro a gusto y con fuerzas. El camino es muy suave y tendido y nos permite correr fácilmente. El camino pasa por los viveros de Sacras y asciende hasta la Olla de Estiviellas. Poco a poco el camino va tomando mayor inclinación. Pasamos por la fuente del Centenario que marca el inicio de la subida final al paso del Sarrio. Poco a poco el camino se vuelve muy inclinado y aparecen grandes bloques de piedra que nos acompañarán hasta el propio paso.

Con tanta piedra grande, subo mejor sin palos, pero en cambio estoy teniendo que hacer un esfuerzo demasiado intenso para ser el inicio de carrera. Me quedan menos de 200 metros para llegar el paso, pero decido parar y sacar los palos. Me adelanta todo el grupo que se había subido al “autobús” y me quedo solo. No me importa sé que tenía que parar y lo he hecho. Me cuesta arrancar y volver a coger el ritmo, la subida me ha pasado factura y he quemado quizás demasiada energía. Aprovecho para tomarme un gel mientras sigo subiendo. Por fin alcanzo el paso del Sarrio. Está perfectamente indicada por los voluntarios. Es un paso sencillo pero que un error te puede costar muy caro. Merece la pena tomárselo con calma. El paso acaba con el asenso de una corta pedrera bastante inclinada que termina justo donde se encuentra el último voluntario de la zona.

Tras coronar se inicia un descenso por una canal muy inclinada en la parte inicial y que poco a poco va perdiendo grado hasta llegar unas campas de hierba y a la Majada de Lecherines. Debemos extremar las precauciones para no tirar piedras al resto de los participantes. Tomamos la GR y descendemos de forma muy rápida hasta cerca del refugio de Gabardito. Justo antes de llegar cogeremos una diagonal para mantener altura y llegar a un antiguo camino que nos bajará por el barranco de los Meses desde su parte alta. En la primera parte, recorremos zonas de hierba y arbustos, pero pronto nos llevará a una zona de bosque hasta que llegaremos a la pista principal, que cruzaremos y seguiremos casi de frente, para afrontar la última bajada hasta Canfranc-Pueblo.

Mario me ha esperado a la altura de un caño donde algunos participantes están aprovechando para reponer agua. Juanma y Isi, han tirado hacia adelante. En la zona del paso y de la pedrera nos hemos juntado muchos participantes y la progresión ha sido bastante lenta, ellos seguro que han podido pasar por este punto más rápido. Me alegro mucho de ver a Mario, entramos juntos al bosque que nos lleva a la pista principal pero enseguida le pierdo. No es que vaya el muy rápido es que tengo problemas con mantener su ritmo. Intento no pensar y me dedico a intentar mantener un buen ritmo que me permita poder seguirle. De nuevo, para a esperarme y una vez que le alcanzo intento no perderle.

Afortunadamente el camino comienza a descender más rápido, justo coincidiendo con nuestro cruce con la pista principal. Justo delante de Mario tenemos dos participantes que están bajando a buen ritmo. Estoy contento puedo seguir a los tres y eso me anima. De repente, me despisto y la puntera de la zapatilla se me queda enganchada en el suelo. Salgo de cabeza hacia adelante, afortunadamente tenía los palos sueltos y paro con dragonera de los palos. Al ser unos LEKI Micro Trail Pro, las dragoneras son como guantes y me protegen las palmas de las manos. Afortunadamente no me he golpeado en ningún otro sitio. Me levanto al instante ante la preocupación de los otros tres compañeros que bajábamos juntos. Mario me insiste preocupado y le confirmo que todo anda correctamente, ha sido un susto.

Casi sin darnos cuenta, vemos a los voluntarios de la carrera que nos indican que en breve vamos a salir a la carretera general y que estemos prevenidos. Esta se pasa por debajo a través de un pequeño túnel que evita que tengas que hacerlo por el vial. Es una carretera con mucho tráfico a todas horas. A la salida del túnel nos encontramos con el Puente de los Peregrinos, también conocido como Puente de Abajo, Puente del Cementerio o históricamente como Pon Nou. Todavía nos queda una pequeña cuesta que superar antes de llegar al inicio de Canfranc-Pueblo. La cuesta no es dura, pero después de tanto tiempo bajando cuesta que las piernas quieran subir. Ya solo quedan unos 300 metros hasta el avituallamiento de Canfranc-Pueblo. Primer objetivo cumplido, ahora toca hidratarse y comer bien para afrontar los kilómetros verticales que tenemos que superar antes de llegar a la cima del Collarada (2883 metros).

Sector 1 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 1 (Canfranc-Canfranc 2021)

En el avituallamiento coincidimos con Isi y Juanma. Ellos ya llevan un rato y se están preparando para salir. Les decimos que vamos bien y que no se preocupen. Necesitamos comer y beber bien para enfrentarnos a la subida a Collarada por la vía Russell. En este avituallamiento me tomo un sobre de carbohidratos de Maurten (sin cafeína). Son 80 gramos de auténtica energía. Siempre me entra la duda si lo que tomas en el avituallamiento es para el siguiente tramo o para suplir lo que has gastado en el anterior. Estos carbohidratos en carrera es complicado tomarlos y aprovecho el avituallamiento para tomar un bidón de 500 ml con el sobre. En carrera prefiero tomar agua o cargar un bidón con isotónico si el sabor de la boca es tan ácido que incluso el agua te sabe a demonios.

Sector 2 – CANFRANC-PUEBLO / IBÓN DE BUCUESA

DATOS DEL SECTOR: 11,2 km, 1.990 m. positivos y 740 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 27,8 KM., 3.091 positivos y 2.005 m. negativos

En el avituallamiento estamos lo justo para reponernos y no pensar en lo que queda. Ambos conocemos la vía y sabemos que es más cuestión de cabeza que de piernas. 

El camino asciende cómodamente por el bosque, pero tras unos 200 m. de desnivel gira a la derecha para empezar una fuerte subida. Esta la vamos superando de forma progresiva giro a giro hasta que giramos a la derecha para cruzar un barranco con resto de aludes. Poco después lleguemos al campo de Porrotó. Aquí́ empieza una muy fuerte subida que nos conducirá́ hasta el barranco de Coruge, para después subir a la Piazola y enfrentarnos al primer paso de segundo grado de la subida. Está equipado con dos pasamanos. Una vez superado este paso, alcanzaremos la zona de Los Campaniles, donde la pendiente disminuye. Este cambio de pendiente lo agradecen nuestras piernas.

Durante dos kilómetros seguimos subiendo, pero ya de forma muy cómoda hasta descender durante unos pocos metros hasta el manantial de Los Campaniles donde encontraremos un avituallamiento. Es muy importante recargar agua en este punto,

Recomendaría en este punto rellenar un tercer bidón o softflask. Con 2 bidones se llega muy justo al ibón de Bucuesa.

En este avituallamiento paramos lo justo para reponer agua, comer algo y ponernos la chaqueta. Esta zona está muy expuesta y el viento está aumentando. Todavía tenemos que superar 400 metros de desnivel y es un buen momento para abrigarse. Salimos a buen ritmo con ganas de alcanzar del inicio de la pedrera que nos conducirá a la cima de Collarada. El ritmo es tan bueno que la primera parte de la subida nos pasa muy deprisa y empezamos a ser conscientes de la verticalidad de la subida cuando empezamos a resbalar cuando pisamos la fina piedra que nos conduce hacia la canal final.

Hoy no es la noche de las frontales Petzl y especialmente del modelo SWIFT 900 lm.

Primero hemos tenido que parar a cambiar la mía por la de repuesto y un poco más tarde Mario ha tenido que hacer lo mismo. No entendemos que hayan durado tan poco, no es normal. En mi caso, estoy especialmente preocupado porque llevo dos iguales. Quizás haya sido el sistema “Reactive” que a veces se vuelve un poco loco y en lugar de ahorrar consume más. Por si acaso, en cuanto me la he quitado la he puesto a cargar. Horas más tarde me daré cuenta de que no ha cargado nada. Pero bueno, no vamos a adelantar acontecimientos. En cualquier caso, no le damos especial importancia. Nuestros pensamientos y esfuerzos los enfocamos en subir cuanto antes a la cima del Collarada y no a intentar comprender porqué ha durado tan poco la batería. Llegando a la última canal, la niebla se vuelve muy densa. Se ve bastante poco. No hay ningún problema para encontrar la subida.

Está perfectamente marcada y la conocemos de haberla subido antes. Mario va delante y mantengo una distancia de seguridad por si cae alguna piedra. De repente, los que van delante de Mario empiezan a tirar piedras.

La primera tanda se detiene enseguida, pero de repente se oye el estruendo de una piedra grande que no terminada de detenerse. Mario la esquiva y me grita: “Aitor a la derecha rápido, protégete que es grande”. Sin pensar ni un segundo, me tiro a la derecha y se refugio debajo de una mole de piedra. El ruido no ha cesado. La piedra no ha parado y de repente se revienta a lado mío. Si no me llega haber avisado Mario, el golpe podría haber sido trágico.

Afortunadamente, lo hemos resuelto bien y tiramos para arriba con las mismas ganas y sin ningún miedo. Es algo que puede pasar y que ya nos ha pasado en múltiples ocasiones, eso no quita para estar atentos al 100% en todo momento. La seguridad es lo primero.

Ambos decidimos salirnos de la ruta normal hacia nuestra derecha para evitar nueva caída de piedras. Toca trepar un poco por una zona fácil, con buenos agarres y con piedra sólida. Esta ruta es más segura y además combinamos el trail con otra de nuestras pasiones: la escalada. Estamos muy contentos de haber superado los casi 2.000 metros que nos separan de Canfranc pueblo por la vía Russell y un poco tristes porque la niebla lo cubre todo y nos estamos perdiendo unas vistas 360º increíbles de los Pirineos.

El control de la cima de Collarada, nos da una serie de recomendaciones de seguridad de la parte inicial de la bajada que nosotros cumplimos estrictamente. Los que mandan son ellos. Son sus montañas y las conocen con los ojos cerrados. Por nuestra parte solo queda agradecer las recomendaciones y cumplirlas al detalle.

La primera parte es la más complicada. Es la parte que tiene más desnivel y donde la roca está más rota. Además, debemos de sumarle que es de noche, que la niebla sigue siendo densa y acabamos de pegarnos una buena paliza para superar los 2.000 metros de desnivel. En seguida alcanzamos el Cuello de IP que da acceso a la divertida pala que te conduce directamente al ibón de IP. En esta ocasión, no bajamos derechos. La organización a incluido un nuevo tramo que nos llevará hasta el ibón de Bucuesa para posterior alcanzar el collado de los Campaniles de IP y descender por una fuerte pendiente hasta el refugio que se encuentra al pie del ibón de IP.

Una vez en el cuello, seguiremos hacia la cresta que se dirige al este, por una senda marcada en la pedrera que nos permite subir rápidamente hasta el collado que separa los picos de Collaradeta y del Fraile. El camino es sencillo a pesar de que la niebla sigue con nosotros. La adrenalina de la subida y del primer tramo de bajada ha disminuido y noto el cansancio de la subida. A continuación, va a comenzar un tramo que hay que andar con todos los sentidos al 100% así que me tomo un Energy Gel de 226ERS con sabor a café y que contiene cafeína. Es el mejor momento para tomarme el gel, así que sin pensarlo para dentro 50 gr de carbohidratos en un gel que acompaño con un gran trago de agua. Voy bien de agua así que no escatimo y con ello facilito el trabajo a todo el aparto digestivo.

Perdemos un poco de altura para llegar a una gran sima que bordearemos con cuidado por su derecha, para justo después atravesamos con cuidado y ayudándonos de la cadena instalada, otra sima, esta vez por su izquierda. En este punto, disfrutamos de una cómoda zona de campas de hierba hasta llegara la parte alta de la canal por la que bajaremos al Circo de Bucuesa. Quizá sea uno de los tramos más complicados de la prueba.

La entrada es muy estrecha. Tiene mucha inclinación y la piedra fina que tenemos a nuestros pies hace complicado mantener el equilibrio. Son apenas 80 metros donde bajamos con mucho cuidado y siempre a la izquierda de la canal. Nada más pasar la parte más estrecha, giramos a la izquierda por el canto de roca de Peña Nevera y la bordeamos manteniendo altura hasta llegar casi debajo el collado que la separa con la Pala de Bucuesa, donde perdemos algo de altura de forma rápida y atravesamos por la parte baja una zona de bloques de piedra, para tras unos 100 metros, llegar otra vez a la hierba y coger el camino que asciende a la Pala de Bucuesa. Tras una pequeña bajada, llegamos al avituallamiento. La bajada nos ha parecido preciosa, Tanto Mario como yo hemos disfrutado mucho de la canal. 

La entrada a la canal se tiene que hacer con decisión, pero con cuidado de no coger velocidad y mucho menos tropezar. Un tropezón aquí puede ser fatal. En primera parte, tenemos a la derecha, la referencia de la pared lo que amortigua la sensación de vacío. Pero en el momento que salimos a nuestra izquierda, somos consientes en toda su dimensión de la profundidad de la canal. Este tramo esta complicado para quien, por primera vez se enfrente a este tipo de canales de piedra tan fina. 

Sector 2 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 2 (Canfranc-Canfranc 2021)

En el avituallamiento toca hacer manualidades. El recubrimiento de corcho del puño de los palos LEKI MICRO TRAIL es muy fino y entre tanta piedra se ha cortado. Tengo miedo de que me produzca alguna quemadura en la mano, así que pido un poco de cinta americana para solventar el problema. Uno de los voluntarios, me pide el palo y me dice que el se encarga que yo me centre en comer y beber. Yo que soy muy obediente le hago caso mientras el se pelea con la cinta americana. Esta reparación va a durar hasta el final y ha evitado posibles rozaduras. Impresionante el trato de todos los voluntarios.

Sector 3 – IBÓN DE BUCUESA / IBON DE IP

DATOS DEL SECTOR: 4,7 km, 359 m. positivos y 548 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 32,5 km., 3.440 positivos y 2.553 m. negativos

El tramo que viene a continuación es bastante cómodo. Vamos ganando altura en dirección al Pico del Águila, dejando a la derecha la Punta de Arbenuso. Cuando lleguemos al collado que separa a ambas, encontramos unas antiguas marcas de GR, las cuales seguimos a través de una relativamente cómoda pedrera, que, tras mantener un rato nuestra altura, nos llevará a los Campaniles de IP.

Desde aquí ya es todo bajar hasta el avituallamiento. Comenzamos siguiendo las marcas de la GR, pero en seguida las dejamos para bajar por una cómoda pero empinada zona de hierba, que rápidamente nos conducirá a los meandros del Ibón de IP. Bordeamos el ibón por la parte norte y enseguida alcanzamos el avituallamiento.  Nos habían avisado sobre el desnivel de esta bajada. Sin embargo, salvo al inicio, donde hemos encontrado un poco más de piedra suelta, la bajada es bastante cómoda. Cuando llegamos junto al ibón, la sensación es muy rara. Estamos contentos porque hemos superado un tramo bastante duro y técnico. El paisaje en este punto es espectacular. Hace unas horas que hicimos cima en la Collarada y sin embargo sus formas nos lleguen manteniendo hipnotizados. De forma bastante cómoda llegamos hasta el avituallamiento del ibón de IP.

Sector 3 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 3 (Canfranc-Canfranc 2021)

Mario entra en el avituallamiento, coge lo que necesita y se sienta fuera. Yo decido quedarme dentro. Lo primero que hago es tomarme un sobre de Maurten de 80 mg de carbohidratos con cafeína. Energía a tope. Estos sobres, me sientan bien al estómago, pero suelo tomarlos en los avituallamientos donde no voy a tener problemas con el agua. En lugar de tomármelo a sorbitos, me lo tomo del tirón. Tras tomarme los carbohidratos, relleno de nuevo el Soft Flask con agua. Me ofrecen caldo, pero prefiero café. Como bastante sandía que, aunque no me gusta especialmente, tiene mucha agua. Aprovecho para comerme una barrita energética y charlar un rato con los voluntarios del avituallamiento. La conversación es muy agradable, pero tenemos que seguir.

Sector 4 – IBÓN DE IP / CASCADAS NEGRAS

DATOS DEL SECTOR: 9,8 km,770 m. positivos y 1.185 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 42,3 km., 4.210 positivos y 3.738 m. negativos

Salimos del avituallamiento y doy cuenta que no he guardado la frontal todavía, vuelta a parar. Menuda albardada que tengo encima.

El primer tramo después de dejar la comodidad del refugio es muy sencillo. Poco a poco vamos girando a nuestra derecha. El sol no termina de salir y anda todo el rato amagando. Comenzamos a subir hacia el collado de la Pala de IP. Al principio es una zona de hierba que a pesar del desnivel que vamos superando se hace sin dificultad. Al finalizar la zona de hierba paramos y nos ponemos la ropa de optimistas: gorra y visera para un sol que no termina de salir, pero de alguna manera hay que animarle.

La zona de piedras cada vez se hace más pendiente y al final se convierte en una canal técnica y empinada que nos da acceso a la creta que separa los valles de Ip e Izas. Esta subida es muy dura, pero sin embargo se supera de forma bastante rápida. El conocer la subida, ayuda mucho a la hora de poder ir regulando las fuerzas. Una vez que hemos llegado a la parte más alta de la canal, giramos a la izquierda y recorreremos toda la cresta hasta llegar a la Moleta (2572 m). En la parte inicial nos encontramos con un pequeña trepada, que, aunque sencilla, la debemos abordar sin mucho ímpetu guardando fuerzas y evitando calambres. Las vistas son impresionantes. Poder correr por toda la creta que separa los dos valles es un auténtico lujo. Quizás sea una de las partes más espectaculares de todo el recorrido.

Antes de llegar a la Moleta, todavía nos queda una breve pero intensa subida. La primera vez, asusta un poco, pero se supera sin mucha dificultad. Llegamos al control de la Moleta (2572 m) y la tranquilidad que habíamos vivido hasta este momento se convierte en una locura. Coincidimos con los participantes de la maratón. Ellos salen de Canfranc estación y por el “Carretón” ascienden hasta la Moleta para ellos es el kilómetro 7 de carrera y a pesar de la fuerte subida se les ve pletóricos.

Comenzamos el descenso por la parte norte de la cima y en muy poco tiempo estamos en el collado norte. Vamos perdiendo altura muy rápidamente a través de una senda perfectamente marcada entre la pedrera que nos lleva al ibón de Iserías. Tanto Mario como yo nos animamos y nos sumamos al ritmo de descenso de los participantes de la maratón. Nos apetece dar un poco de velocidad a las piernas y soltar un poco de adrenalina. A la llegada al ibón decidimos para a comer una barrita cada uno. Los participantes de la maratón se sorprenden al ver que nos paramos y les indicamos que somos de la Ultra 100K y entonces nos regalan con un millón de ánimos que nos vienen de maravilla. Llevábamos ya un rato sin comer y este es un sitio perfecto con unas vistas espectaculares.

Dan más ganas de sentarse a deleitarnos con el magnifico circo que se abre ante nosotros que de seguir corriendo.

Tras ascender brevemente, comienza el descenso hasta la zona de cascadas Negras. Ambos conocíamos la bajada, yo el año pasado me fundí en esta bajada. Seguramente el calor tuviera mucho que ver, aunque creo que el desconocimiento del tramo y el hacerlo en solitario también tuvo que influir. Este año, el ritmo de bajada era increíble, pasando continuamente participantes de la maratón. Para nosotros era como un juego que nos sacaba de la monotonía de subidas. Diversión pura y encima sin machacar las piernas. Después de muchas risas, llegamos al punto de control de las Cascadas Negras. En nuestro caso, es punto de control solo. Giraremos dirección este y empezamos a avanzar por el valle de Izas. Avanzamos esta vez, ya más calmados hacia nuestro avituallamiento que se encuentra en apenas 500 metros.

Sector 4 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 4 (Canfranc-Canfranc 2021)

Llegamos al avituallamiento muy enteros y contentos. Rellenamos los bidones, comemos un poco de los que llevamos encima. Del avituallamiento yo me centro en la sandía y Mario sigue con sus sándwiches. Menuda envidia que me da y sin embargo a mí se me hacen bola al intentar masticarlos.

Sector 5 – CASCADAS NEGRAS / PARKING ANAYET (base de vida Formigal)

DATOS DEL SECTOR: 8,2 km, 675 m. positivos y 626 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 50,5 km., 4.885 positivos y 4.364 m. negativos

Este año, el siguiente tramo es más llevadero que el año anterior. Ya no tenemos que subir dirección el campanal de IP. Salimos prácticamente rectos y cogemos la antigua traza de la GR 11. La subida es muy cómoda, prácticamente plana hasta llegar al inicio de la subida al Collado de Izas. Una vez en este punto, giramos a la izquierda para coger la cresta que separa el valle de Izas del valle de Formigal. Pasamos junto al telesilla donde se encuentra el control del Collado de Izas y seguimos ascendiendo por la cresta yendo en dirección el Pico Royo hasta su base. Aquí surge entre la pedrera una senda horizontal que nos lleva directamente a la dificultad del tramo.

Tenemos ante nosotros una canal que en la parte final es bastante vertical pero que no parece que presente ningún otro inconveniente. La subida es muy inestable, la piedra es muy fina y el suelo constantemente está en movimiento. No es complicada, pero requiere estar acostumbrado a pisar con seguridad en este tipo de superficie. Afortunadamente estamos Mario y yo solos. Mario ya delante y yo voy de cierre.

Vamos subiendo poco a poco a la derecha sin tirar ninguna piedra. En este tipo de subidas es más maña que fuerza, aunque es importante unas buenas piernas para pisar fuerte cuando sea necesario o pasar de puntillas cuando el terreno no esté para apoyarse mucho. Para cuando nos damos cuenta ya estamos arriba. En la salida de la canal están voluntarios de la organización pendientes en todo momento de nuestro ascenso. Aprovechamos para charlar un rato con ellos y obtener información extra sobre el tramo que viene a continuación. Estamos especialmente interesados en el tiempo que podemos tardar en llegar a la base de vida de Anayet.

Nos despedimos con pena. Nos abríamos quedado un rato más. La conversación estaba siendo muy agradable. Comenzamos el descenso primero por una zona de hierba y luego por los restos de un antiguo sendero hasta el ibón de Lapazuso que lo bordeamos por la derecha. Durante la bajada coincidimos con una familia que baja del Pico Royo y compartimos con ellos unas palabras. Es lo que más me gusta de estas pruebas, tener tiempo para poder aprender más de las montañas que recorremos gracias a la gente que te vas encontrando a lo largo de la prueba. Al terminar de hablar, apretamos un poco en la bajada, pero la parada siempre merece la pena.

Vamos a gusto y bien de piernas, así que seguimos bajando, trotando a buen ritmo. Pudiendo bajar corriendo se gana mucho tiempo que luego le podemos emplear para descansar en la base de vida. Llegamos a la base de vida, cansados pero muy enteros. Nada que ver cómo llegué yo el año pasado. Cuando llegamos no pega casi el sol, pero a poco las nubes se van disipando y el calor comienza a pegar con fuerza. Yo me cambio de todo, incluido de zapatillas. Doy descanso a las Sportiva Akryra y me pongo las Saucony Xodus 11 que se han convertido en la zapatilla revelación de la temporada.

Antes de poner calcetines nuevos, es fundamental: lavarse bien los pies, secarlos sin prisa para que no queden húmedos, crema hidratante para pies (en mi caso uso Neotrogena) y poner los nuevos calcetines prestando especial atención a que no quede ninguna arruga que nos pueda hacer rozaduras. Cambiarme de ropa me lleva un rato y Mario me acerca un Powerade bien fresquito y luego me trae pasta con tomate que me sienta a gloria. Hace un rato, que hemos tenido que ponernos la visera en la cabeza para prevenir una insolación ya que el sol está pegando de nuevo fuerte.

Sector 5 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 5 (Canfranc-Canfranc 2021)

El problema de esta base de vida es que no hay ni una sombra donde protegerse del sol. No hay donde meterse. No quiero pensar lo que puede ser con lluvia. Quizás el instalar un toldo o una pequeña carpa, aunque sea abierta aliviaría un poco a todos nosotros, nuestra estancia en la base de vida. La verdad que el lugar es maravilloso pero incómodo para los participantes.

No invita a quedarse mucho tiempo lo cual tampoco es malo si no necesitas descansar o protegerte un poco del sol, sí vienes del tramo anterior con un poco de insolación.

Sector 6 – PARKING ANAYET / CAMPAMENTO DE LA CANAL ROYA

DATOS DEL SECTOR: 11,5 km, 790 m. positivos y 1.149 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 62,0 km., 5.675 m. positivos y 5.513 m. negativos

Mario y yo permanecemos lo justo. Hemos comido muy bien, nos han tratado fenomenal pero casi estamos más a gusto andando que ahí sentados al sol. Comenzamos a subir hacia los ibones de Anayet. El año pasado, llegué a la base de vida con problemas estomacales y un poco atontado por el calor. Este año he llegado mucho mejor. Sin embargo, ahora a la hora de retomar el camino, el año pasado tenía mucho más ritmo que este.

Ibones de Anayet
Ibones de Anayet

Subimos a buen ritmo, sin embargo, las sensaciones no son muy buenas. El año pasado iba como un tiro en este punto. No le doy demasiadas vueltas y sigo subiendo detrás de Mario. No voy feliz y eso se contagia a mi ritmo que debería ser un poco más alto del que tengo en este momento. Poco a poco vamos avanzando por terreno conocido. En cada momento, conoces lo que te queda y eso hace que el camino se haga un poco más largo que lo que debería. Por fin, llegamos a lo ibones de Anayet. No hemos parado de saludar gente que ya desciende después de haber pasado un día estupendo, escalando, ascendiendo al Anayet (2574 m.), al Vértice del Anayet (2559 m.) o a los ibones del Anayet (2233).

Pico Anayet
Pico Anayet (2574 m)

La nostalgia y los recuerdos me invaden. Nuestra última aventura en familia por esta zona ha dejado en mi cabeza grandes recuerdos e imágenes que voy reproduciendo mientras ascendemos al collado que separa el Anayet del Vértice del Anayet. La última parte antes de llegar al collado es la zona más técnica de este tramo y aunque no presenta gran dificultad debemos tener cuidado donde ponemos los pies.

Nada más llegar al collado giramos a la izquierda y se ve claramente la senda que con conducirá hasta la cima del vértice del Anayet. Sigo demasiado nostálgico y metido en mis pensamientos. No es bueno, pero tiene que haber momentos para todo. Son momentos en los que cada cual subimos metidos en nuestros propios pensamientos y en estas sensaciones lo mejor es no molestar al compañero, aunque si estar un poco pendiente para que no le atrape la nostalgia.

Pico Anayet desde el Vértice del Anayet
Pico Anayet desde el Vértice del Anayet

La parte final, desde el collado es la parte más dura de la ascensión. El suelo está descompuesto, pero se puede ascender sin perder el pie en ningún momento. Este tramo está costando, pero es que siempre cuesta. Nos anima pensar que, a partir de coronar el vértice, todo es bajar. Llegamos al Vértice del Anayet, el control es atendido por una familia de montañeros. Con ellos está su hijo que por la edad me recuerda mucho al mío y me emociona mucho su presencia. Me alegra mucho verle disfrutar con la experiencia y como ante nuestra presencia, rápidamente se interesa por nosotros. Se nota que está acostumbrado a la montaña y conoce de primera mano las necesidades que podamos tener. La conversación es muy agradable, pero tenemos ganas de quitarnos del medio la bajada que viene a continuación.

Nos despedimos y continuamos la cresta en dirección al pico de O Porté (2439 m.).. En seguida llegamos a un collado, donde giramos a la derecha para descender por un barranco que nos lleva a un amplia y cómoda campa de hierba, donde giramos al noroeste. Aprovechamos, este momento un poco más tranquilo para tomar cada uno de nosotros un gel. Al poco tiempo, tomaremos un camino que sale a nuestra izquierda y que desciende ya de forma más brusca que hasta ahora. Atravesamos varias campas y llanos hasta llegar a la parte final del descenso que nos lleva hasta el refugio de Lacuart que dejaremos a nuestra derecha. Nos topamos con la GR 11 y la tomamos en sentido descendente, por la izquierda del río hasta llegar a un pequeño puente que tiene una poza preciosa. Aquí tomamos una pista ancha que ya no la dejaremos hasta llegar al avituallamiento de Canal Roya.

Sector 6 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 6 (Canfranc-Canfranc 2021)

Estos dos últimos kilómetros, se me han hecho demasiado largos. Gracias a Mario consigo bajar trotando. De piernas voy muy bien, el terreno es propicio, pero sin embargo lo que menos me apetece en este momento es correr. Soy consciente de la ventaja que supone ganar tiempo aquí, pero a pesar de todo no voy feliz. El miedo se empieza a apoderar de mí.

Me enfrento a un momento decisivo de la carrera y mi mente empieza a generar fantasmas.

El ambiente en el avituallamiento es muy bueno. A pesar de ello, yo solo quiero salir cuanto antes. Me debo tranquilizar y aprovechar para comer bien, el tramo siguiente va a ser muy largo y duro. Me fuerzo a comer. No me entra, pero me aguanto las arcadas y para dentro. Siempre la misma pelea la verdad que ya cansa.

Sector 7 – CAMPAMENTO DE CANAL ROYA / IBÓN DE TRUCHAS

DATOS DEL SECTOR: 10,1 km, 1.101 m. positivos y 404 m. negativos


DATOS ACUMULADOS:72,1 km., 6.834 positivos y 5.917 m. negativos

Salimos por fin del avituallamiento camino al Pico de Larraca (2278 metros). Ascendemos de forma cómoda por una pista perfectamente marcada hasta la Larraqueta (antiguo refugio de pastores). Giramos a la derecha y continuamos la ascensión por la cara sur del Pico de Larraca. El camino asciende de forma cómoda y con muchas vueltas hacia la cima, atravesando un impresionante bosque de pino negro. Poco antes de llegar a la cima dejaremos el arbolado y justo cuando el camino cambia de orientación hacia el oeste, esta gana inclinación haciendo el último repecho hasta la cima muy duro.

Pico Larraca desde Canfranc-Estación
Pico Larraca desde Canfranc-Estación

El año pasado me di la vuelta a pocos metros de la llegada al collado. Yo solo pienso en llegar cuanto antes al avituallamiento que se encuentra junto al telesilla. Solo vamos a encontrar agua, pero para mí será superar quizás el punto más crítico de la carrera. A la llegada al collado previo a la cima, el viento pega con fuerza. Mario quiero ponerse el corta vientos. Yo le digo que me lo pongo en el avituallamiento y sigo subiendo poco a poco esperando la llegada de Mario, pero sin parar. No quiero parar, la última vez que paré por aquí me di la vuelta y hoy no me voy a dar la vuelta. Así que sido subiendo y al de poco ya le tengo a Mario. Se nos está echando la noche, pero todavía estamos a tiempo de llegar al avituallamiento con la luz justa para no tener que ponernos los frontales. El viento pega con fuerza y el sitio que más viento hace nos hacen una foto preciosa (Foto de la Portada). Esto si que es pasión por la montaña y por la fotografía.

Muchas gracias Yhabril Moro por estar ahí y pasar ese momento para nosotros. Has detenido el tiempo y de alguna forma cada vez que la veo vuelvo a ese instante. Sin quererlo has captado un momento decisivo y especialmente emotivo.

Muchas gracias.

Por fin, llegamos al avituallamiento estoy muy feliz. Aunque poco dura la felicidad en la casa del corredor de ultras. Lo primero al llegar es abrigarse bien: cortavientos y guantes. Lo segundo el frontal: comprobar que tiene batería y que funciona correctamente, lo tercero llevar los bidones de agua y lo cuarto comer un poco. Estoy loco de alegría, aunque esta me va a durar poco.

La noche ya nos ha atrapado por completo. Es increíble en unos momentos como cambia todo. El viento es muy fuerte pero no tenemos frío. Al anochecer tan de repente, no te da tiempo a acostumbrarte a la oscuridad y a la luz de tu frontal. Los primeros metros de la cresta soy incapaz de ver nada. No es la primera vez que me pasa, sé que es algo normal pero no por ello evita que me agobie con la situación. Soy consciente que en la cresta debemos extremar la precaución. A pesar de no tener ningún paso muy complicado, es una creta de alta montaña, es de noche y el viento está pegando fuerte. Vamos un fiestón en toda regla.

Empezamos de forma descendente hasta el antiguo repetidor del Águila. En este tramo, nos tenemos que salir a la derecha por una senda muy estrecha sin dificultad de día pero que de noche y aún sin terminar de adaptar la vista requiere del doble de concentración. A continuación, encontramos una zona más llana que nos lleva al siguiente control que se encuentra en el reenvío de la silla de Canal Roya. Se agradece mucho este tramo que me permite comer un poco más. Entre el foco puedo distinguir como comienza una fuerte subida que acaba en una zona muy aérea que da lugar a sector mucho más suave y cómodo de hierba hasta llegar al pico Malacara (2268m).

Sector 8 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 8 (Canfranc-Canfranc 2021)

No termino de encontrar el ritmo en lo que llevamos de cresta. Poco a poco comenzamos a descender en dirección noroeste al collado de Astún (2189 m.) dónde cogemos una senda clara a nuestra izquierda que nos conducirá hasta el ibón de Truchas, donde se encuentra un avituallamiento completo.

Llegamos en baste buenas condiciones al avituallamiento. Tras rellenar los bidones tomo un gel y una barrita. Me ofrecen un caldo, pero yo prefiero tomar un café para prevenir un poco el sueño. En este avituallamiento estamos muy poco tiempo, queremos cuanto antes quitarnos lo que queda de cresta.

Sector 8 – IBÓN DE TRUCHAS / PISTA GRANDE (base de vida Candanchú)

DATOS DEL SECTOR: 10,3 km, 499 m. positivos y 1.072 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 82,4 km., 7.333 positivos y 6.989 m. negativos

Salimos del avituallamiento por una pista fácil que nos conduce hasta el ibón de Escalar. Lo bordeamos y comenzamos a subir hasta el Puerto de Jaca (2169 m) donde comienza un empinado sendero que nos conduce a la base del Pico de Los Monjes. Desde aquí giramos a la izquierda para afrontar la cresta que nos llevará, horas después al Puerto de Somport. Esta espectacular creta que recorre los picos de Belonseiche, Benou y Arnousse es bastante técnica en alguno de sus puntos. Es un continuo sube y baja hasta llegar a la base del pico Benou, donde se empezará la bajada definitiva al puerto de Somport. Antes de llegar a este punto nos encontraremos con varios destrepes que pondrán a prueba nuestro temple y nuestra paciencia. Al llegar a estos puntos el sueño que arrastraba desde la salida del avituallamiento, se me ha cortado en seco. Son zonas técnicas, sin dificultad, pero donde no puedes fallar o será la última vez que lo hagas.

Sector 8 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 8 (Canfranc-Canfranc 2021)

Estamos hasta las narices de tanta subida y bajada sin saber cuanto queda y a donde vamos. Por fin, parece que empezamos a descender. Al principio no nos lo creemos, pero parece que definitivamente empieza a bajar ya de forma brusca. En la parte final atravesamos un muro anti-avalanchas y accedemos a una pista de servicio. Nos hacemos ilusiones, pero enseguida nos damos cuenta de que la pista se termina para nosotros. Ya vemos el puerto de Somport, pero nos va a tocar descender entre prados y laderas para llegar finalmente a la carretera. 

Nos encontramos con los voluntarios que regulan el tráfico. Después de tantas horas solos y de noche, no terminamos de comprender que hace esa gente a esas horas en mitas de la carretera. Nosotros a lo nuestro, solo queremos llegar a Candanchu lo antes posible y acabamos de ver un letrero que pone que nos faltan todavía 2 Km. Seguramente se conviertan en los 2 Km más largos desde hace ya mucho tiempo. Mentalmente estamos muy cansados, físicamente vamos muy enteros. El camino discurre justo en la frontera y después de varias subidas y bajadas nos conduce a la estación de Candanchu, donde se encuentra la base de vida.

Lo que ha costado llegar hasta aquí, sobre todo desde el punto de vista mental. Menuda rallada de cabeza, con la creta que no terminaba de terminar. Seguro que el mismo recorrido con luz, podemos disfrutar el doble. Lo importante es que ya estamos en Candanchu y que estamos bien.

Lo primero que hago es limpiarme e hidratarme bien los pies antes de ponerme calcetines nuevos. Sigo con las mismas zapatillas y con el resto de la ropa. Después de rellenar los bidones toca comer algo. Tomo un sobre de carbohidratos de la marca Maurten disueltos en 500 ml de agua. Son 80 gramos de energía que sientan muy bien al estómago, sin embargo, yo en carrera no los puedo tomar. Llega un momento que se hace pasta en el bidón y por ello suelo esperar a tomarlo en los avituallamientos. Lo acompaño de un poco de fruta. El caldo ya no me entra y el arroz me cuesta una vida comerlo así que al igual que Mario recurro al recurso de la tortilla de patata que me sienta de maravilla. Terminamos de comemos la tortilla y salimos cuanto antes en dirección al Aspe (2645 m). La base vida de Candanchu es un lugar donde no conviene estar demasiado tiempo, no hay que pensárselo demasiado.

Sector 9 – PISTA GRANDE (base de vida Candanchú) / MOTRIZ TUCA BLANCA

DATOS DEL SECTOR:8,9 km, 1.144 m. positivos y 814 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 91,3 km., 8.477 positivos y 7.803 m. negativos

Nos despedimos de todos lo voluntarios de la base de vida. Han estado en todo momento, encima nuestro, para que no nos falte de nada. La sensación es extraña. Lo único que queremos es marcharnos cuanto antes y ponernos en marcha cuanto antes. Salimos con todo puesto y enseguida nos tenemos que quitar ropa.

Nuestro primer objetivo es la cueva de los Contrabandistas. Esta parte de la subida es sencilla y solo debemos tener cuidado de no perder la señalización de la organización. Esta carrera está impresionantemente marcada, un autentico lujo de marcaje. Una vez en la cueva, giramos a la izquierda y entramos en una zona de simas donde tenemos que estar especialmente atentos a las señalizaciones. Pronto nos encontramos con la primera sirga que nos conduce hasta una especie de barranco seco. Seguimos las marcas en dirección sur y nos encontramos con un control de la organización.

Remontamos una pequeña pendiente en dirección al collado occidental del Aspe. Mantendremos altura a media ladera para adentrarnos en el valle y nos dirigimos hacia los neveros del Aspe. Tengo que parar a tomarme un gel de 226ers de café que me sienta de maravilla. Hace un rato que nos hemos tenido que abrigar, la niebla lo empieza a cubrir todo y el viento cada vez es más fuerte. Todavía la niebla nos permite encontrar sin problemas el marcaje de la organización. Vamos subiendo y nos colocamos debajo de las paredes collado. En este punto comenzamos a ascender por una pedrera impresionante, aunque debido a que todavía no ha terminado de amanecer del todo y a la niebla no terminamos de determinar su dificultad. Solo sabemos que para llegar a la cima hay que subir y eso hacemos hasta que lleguemos a la cima. A mitad de la pedrera, giramos 45 grados a nuestra derecha para pasar a subir por encima de las piedras que nos servían de referencia. En este punto, ya la visibilidad es cero.

Alain en la canal del Aspe
Alain en la canal del Aspe

No se ve nada de nada. El viento es muy fuerte y no nos podemos detener así que intentamos mantener la dirección y poco a poco van apareciendo delante nuestras las marcas.

Esta zona sin este marcaje abría sido imposible de superar y habríamos tenido que recurrir al GPS. Seguimos en dirección al collado y creemos que por el altímetro no puede faltar mucho. Todo son conjeturas porque no vemos nada. Al hacer un giro a la izquierda vemos las luces de unos voluntarios de la organización. No es la cima, pero por lo menos estamos en el camino correcto. Con sus luces e indicaciones nos ayudan a hacer un corto destrepe. Justo en este punto sale el tubo de la cara Norte del Aspe que es por donde posteriormente tenemos que descender

Tomamos un camino que sale a la izquierda y seguimos nuestro ascenso a la cima. La visibilidad es nula y el viento ha aumentado su fuerza. El marcaje es perfecto pero la niebla es tan densa que hasta que no estás encima de los banderines no los ves.

Justo cuando nosotros ascendemos baja otro participante con cara de no haberlo pasado muy bien por arriba. Seguimos nuestro camino a ciegas, aunque yo no sé si por que nos hemos acostumbrado a esta fiesta, vamos encontrando las banderas. De repente, se nos acerca una luz, es el control del Aspe que ha bajado un poco para que no tengamos que subir. Le comentamos que estamos bien y que nos gustaría llegar al geodésico. Le sorprende un poco nuestra decisión, pero nos acompaña. Nos dice que solo un total de 20 participantes han tocado el geodésico cuando el tiempo se ha puesto tan duro como lo está cuando nosotros hemos . Quieren acompañarnos en el descenso e insistimos que nos es necesario que se lo agradecemos mucho pero que de verdad no es necesario.

No comentan si nos importa bajar con el otro participante que nos hemos cruzado en la subida y lógicamente le decimos que lo hacemos encantados. Ningún problema. En nuestro descenso, hasta la salida del tubo donde se encuentran los primeros voluntarios, ayudamos a una pareja de participantes que están buscando las marcas que los lleven hasta la cima. En estas condiciones, la obligación de todo montañero es colaborar para evitar que pueda provocarse un accidente que en estas condiciones sería imposible realizar su rescate. Un poco antes de llegar a la salida del tubo recogemos los palos que hemos dejado en la subida.

Tras charlar un poco con los voluntarios que se encuentran en este punto, comenzamos los tres el descenso. La entrada al tubo no se ve debido a la fuerte niebla. De forma automática sin hablar, me pongo yo en cabeza, Mario de cierre y nuestro nuevo compañero en el medio. Mario es un gran alpinista además de un esplendido corredor y con el todo es muy sencillo.

La sensación en muy parecido a cuando haciendo esquí de travesía tienes que hacer el primer giro en un tubo o en una canal estrecha. Sin darle más vueltas, salto a la pedrera. Es como saltar al vacío, pero en este caso, me han asegurado que hay suelo, aunque un poco deslizante. 

No está tan mal, buena deslizada, pero sin peligro. Cuando me detengo, le grito a Mario para que empiecen a descender. De abajo hacia arriba, se consigue ver algo mejor. De esta manera les puedo ir indicando las mejores zonas por donde bajar. La bajada esta delicada, pero sobre todo el problema está en no ver donde pisas, así que voy por sensaciones. Es igual que cuando esquías con niebla. Solo queda relajar el cuerpo e ir adaptando el cuerpo a las sorpresas que vayan surgiendo. Poco a poco, la niebla se va disipando y podemos empezar a ver por donde estamos bajando. Menudo espectáculo, como para perdérselo. Menudo espectáculo.

Descendemos por el barranco de Tortiellas. Tenemos que fijarnos bien en las marcas para coger una faja de piedra casi plana que nos permitirá mantener la cota. Al finalizarla, el camino sube de forma ligera y nos llevará a un resalte rocoso que pasaremos usando dos sirgas instaladas. Al llegar a la parte más alta, seguimos una senda que parte hacia nuestra derecha hasta llegar a una zona más plana. Pasamos entre dos balsas de agua antes de girar a la izquierda. Desde este punto ya vemos el último avituallamiento de la prueba, en la motriz de la Tuca Blanca.

Sector 9 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 9 (Canfranc-Canfranc 2021)

Este último sector es el que más me ha gustado de toda la carrera. La subida al Aspe es espectacular pero la bajada no lo es para menos. Realmente está siendo una experiencia maravillosa, en un entorno espectacular de alta montaña. En el avituallamiento, reponemos agua y poco más. Nos ofrecen unos huevos fritos y a mí en ese momento, no me apetecen, aunque luego al terminar la prueba me quedaré con el capricho de los dichosos huevos fritos. Pasamos un rato muy divertido entre risas con los voluntarios del control y miembros de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales y del Regimiento de Infantería Galicia 64 de Cazadores de Montaña que colaboran con la prueba en cuestiones sanitarias, logística y de telecomunicaciones. A todos nos une la pasión por la montaña y estamos enamorados de estos paisajes tan maravillosos.

Sector 10 – MOTRIZ TUCA BLANCA / CANFRANC-ESTACIÓN (meta)

DATOS DEL SECTOR: 9,7 km, 371 m. positivos y 1.045 m. negativos


DATOS ACUMULADOS: 101,0 km., 8.848 positivos y 8.848 m. negativos

Comenzamos este último sector con la alegría de llegar a Canfranc-Estación, pero con la enorme pena de poner fin a esta aventura. Desde el avituallamiento es todo bajada hasta el Ibón de Tortiellas que se encuentra seco. Lo atravesamos por el fondo de este y comenzamos nuestra última subida.

Tanto Mario como yo, tenemos una mezcla de sentimientos encontrados. Mucha alegría y mucha pena a la vez. Hemos podido compartir juntos toda esta carrera y hemos disfrutado al máximo del recorrido. A ambos nos apasiona la montaña, durante muchos años hemos practicado actividades ligadas al mundo del alpinismo que exigían un mayor compromiso y riesgo personal. Años cargados de mucha adrenalina, pasión y dificultad que exigían de nosotros tener un conocimiento de las técnicas de progresión y aseguramiento en montaña para garantizar en la medida de lo posible nuestra seguridad personal. Años pendientes de la previsión meteorológica para encontrar el mejor hielo en nuestro corredor favorito o la mejor nieve para poder disfrutar del esquí de travesía. El esquí precisamente muchas veces no era más que el medio para poder acceder en invierno al pie de las montañas. Luego ayudados de nuestros piolets y crampones tocaría llegar a la cima si las condiciones de la montaña lo permitían. #recorrelamontañaturitmo

Era una época donde la montaña ocupaba el 100% de nuestras vidas, no había tiempo apenas para la familia. Trabajar para poder comprar material para poder ir a la montaña y viajar de la forma más económica para además poder comprar comida para la aventura. Fueron años muy intensos y a lo largo de los cuales la montaña se nos mostró con toda su belleza, pero también con toda su crudeza. Aprendimos a valorar lo que significa nuestra vida y a todas las personas que tenemos cerca de nosotros formando parte de nuestra vida.

Aprendimos a disfrutar de la montaña de una forma diferente: en familia, a un ritmo más pausado. Intentando en todo momento transmitir los valores y la pasión por la montaña que años atrás nos transmitieron nuestros mentores: padres, clubs de montaña, compañeros etc.

Correr por la montaña para nosotros no es un deporte, es una terapia, es un regalo.

Es la forma de poder disfrutar de la montaña y todavía tener tiempo para estar con las personas que nos quieren.

Aunque lo que más nos apasiona es poder pasar tiempo en la montaña en familia y disfrutar de ella. Tanto para Mario como para mí, es un sitio donde nos encontramos muy a gusto. Por eso esta carrera, la Canfranc-Canfranc 100K es tan importante para nosotros.

Esta prueba reúne en 100 kilómetros muchas de las atracciones más espectaculares que puedes encontrar en la montaña: corredores verticales, pedreras espectaculares, desniveles verticales impresionantes, cresteríos, trepadas y mucha piedra. Pura diversión.

Está siendo una experiencia muy intensa con momentos duros, sobre todo a nivel de cabeza más que físico. La parte inicial de la subida tiene varias alternativas y nosotros elegimos la más directa que nos conduce a una gran diagonal que una vez finalizada y tras varias “zetas” bastante cómodas nos llevarán al punto más elevado de la subida. Una vez en el collado de Estiviellas (2049 m) crestearemos brevemente hacia el noroeste para coger la bajada que nos llevará a la meta. Son 7,2 Km con muy poca pendiente y que hacen que la bajada, aunque cómoda, se acabe haciendo muy larga. Toda la bajada se hace por antiguos caminos que se usaron para construir las defensas de aludes que protege al pueblo en invierno.

Sector 10 (Canfranc-Canfranc 2021)
Sector 10 (Canfranc-Canfranc 2021)

Nos tomamos la bajada con mucha calma, disfrutando de los últimos kilómetros de esta prueba. El azar y los duros entrenamientos han hecho posible que ambos estemos disfrutando juntos de los últimos kilómetros de esta espectacular aventura. Después de dar muchas vueltas llegamos a la zona urbana. Ya estamos en el puente de la estación de Canfranc.

Últimos metros
Últimos metros

Ahora solo nos queda hacer el recorrido inverso al que hicimos en la salida. Por primera vez, en una carrera de ultra distancia llegamos a buena hora y hay mucho público. La gente nos aplaude y nos anima, es una auténtica fiesta.

Clasificación Canfranc-Canfranc 2021
Clasificación Canfranc-Canfranc 2021

Tras 36 horas y 21 minutos llegamos a la meta de la Canfranc-Canfranc 100 Km. Ambos nos fundimos en un abrazo intenso y sincero. Estamos muy contentos, por el gran trabajo que hemos hecho en equipo y gracias al cual hemos podido alcanzar la meta de esta prueba de alta montaña.

Estamos como locos de alegría y no tanto por haber cruzado una línea de meta sino por lo vivido que ha sido muy intenso. Al llegar a la meta está Ainhoa y está el cuñado de Mario que ha participado en la maratón. También ha venido José Luis Mota con la familia a vernos llegar a la meta. Se agradece mucho este cariño. “Motita” es compañero en Tecnirunner y ambos tenemos a Carlos Gardón como entrenador. Es una máquina, este año ha quedado el quinto en la Canfranc-Canfranc 100k.

El resumen de Nuestra aventura
El resumen de Nuestra aventura

Conclusiones

  • Canfranc-Canfranc 100K muchas gracias por tener la valentía de organizar una prueba con tanta dificultad técnica y logística.
  • El cambio que habéis introducido este año llegando al ibón de Bucuesa ha añadido dificultad técnica a la carrera, pero a nosotros nos ha encantado. Nos ha dejado con la boca abierta. Montaña en estado puro.
  • Siempre se dice que los voluntarios son la parte fundamental de una prueba, pero es que en la Canfranc-Canfranc 100K lo son todo. Gente con muchas horas en la montaña y con un gran conocimiento de sus montañas. A la llegada a la meta, fue espectacular encontrarte y fundirte en un abrazo sincero con voluntarios con los que había compartido partes de la carrera. Especialmente emotivo fue el reencuentro con los voluntarios del refugio del ibón de IP. Todos vinieron a felicitarme en la meta y por su puesto estuvimos un buen rato compartiendo momentos vividos. Luego coincidimos con gente del control de la subida del Aspe, del control de Candanchu, del ibón de Truchas, del Motriz Tuca Blanca, realmente impresionante. Más tarde, al ir a tomar la merecida cerveza post carrera, en el propio bar, no paraba de saludar y agradecer el trabajo realizado a voluntarios con los que había compartido momentos en carrera. Impresionante, que gente tan grande y cuanto se aprende de cada uno de ellos.
  • Recomiendo esta prueba al 100% aunque creo que es una aventura que se debe abordar con el máximo respeto y que requiere de muchas horas en alta montaña. La dificultad técnica puede superar e incluso desbordar a sus participantes que, aunque teniendo experiencia en pruebas de más de 100 kilómetros, incluso de 100 millas, no hayan ascendido este tipo de montañas de forma regular. Saber abordar una pedrera: con fuerte inclinación, suelo muy deslizando y de noche, es algo que se debe haber aprendido antes de participar en esta carrera. Quizás pueda superar esta carrera alguien sin experiencia en montaña, pero estará poniendo en riesgo su vida y la del resto de participantes (caída de piedras, torceduras, pánico emocional etc.)
  •  La dificultad media de la prueba es alta y las condiciones atmosféricas que te puedes encontrar a 2.000 metros son muy cambiante. Debes estar preparado para poder solventar cualquier tipo de situación por tu cuenta ya que en muchos de los puntos el rescate es técnicamente imposible.

Si la dificultad te supera, no vas a disfrutar del espectáculo que ofrecen estas montañas

El Premio
Premio a la ilusión

En el avituallamiento de MOTRIZ TUCA BLANCA no me atreví a comerme el huevo frito que me ofrecisteis y que tenía una pinta maravillosa. Pero fue tal el impacto emocional que lo único que deseaba comer después de llegar a la línea de meta era un par de huevos fritos.

Somos gente sencilla que nos gustan las cosas sencillas

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