UTPE 2.016 – ULTRA TRAIL PICOS DE EUROPA 55K
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UTPE 2.016 – ULTRA TRAIL PICOS DE EUROPA 55K

UTPE 2.016 – ULTRA TRAIL PICOS DE EUROPA 55K

Nuestra crónica comienza en un pequeño pueblo de Asturias muy cerca de Cangas de Onis, su nombre es Benia de Onis. Durante un fin de semana, sus habitantes organizan una de las carreras de montaña más duras, técnicas y rápidas del panorama nacional, solo superada quizás por otras dos asturianas: La Travesera y La Ultra del Cainejo (Caín). Lo primero, mostrar mi apoyo, a la organización de estas dos pruebas que han sufrido momentos muy duros.
 
 
Siempre he creído que tengo la obligación de enseñar a mis personas más cercanas, las maravillas que esconde la naturaleza en cada rincón. Creo que desde el conocimiento, se llega al respeto más profundo por un entorno en el que solo estamos de paso. Debemos ser los guardianes y transmisores para las próximas generaciones.La montaña para mí ha sido mi lugar preferido de juegos, de sueños y donde he ido creciendo como persona.Necesito tocarla y llenarme de ella, su inmensidad me da tranquilidad y paz, en ella me encuentro muy bien. Precisamente el sábado lo comentaba mientras disfrutábamos bajando la Canal de Culiembro con otro participante de la UTPE, es un paisaje tan inmenso y majestuoso que te hace entender lo que realmente somos, nada. 
 
La localidad de Benia de Onis ha apostado durante el pasado fin de semana por los apasionados a la montaña. Con independencia de la forma que tengamos de movernos dentro de ella. Se han volcado para ofrecernos sus tierras y sus montañas, para que nos sintamos a gusto y podamos disfrutar de la montaña, en todo su esplendor.
Los Picos de Europa,  son montañas en mayúsculas, inmensas paredes de piedra, increíbles canales que en muy poco tiempo nos dejan de nuevo en los profundo de las gargantas y de los valles.
Así que el viernes nos acercamos hasta Benia pronto a la tarde para recoger el dorsal y la documentación de la carrera, el briefing de carrera siempre es muy interesante y siempre tiene novedades. En esta ocasión, nos comunicaron la prohibición de correr en el tramo que transcurre entre las Canal de Culiembro y la Canal de Trea. Prohibición que como gente ordenada que somos acatamos de forma estricta. Básicamente, porque el afectado directo es la organización y queremos que el año que viene no les prohíban la prueba como consecuencia de haber corrido este año en una zona prohibida. De hecho, este año, se ha intentado por parte de las administraciones públicas, que no podamos disfrutar de nuestra pasión. Como no puede ser de otra manera, Asturias no ha quedado fuera de esta tendencia. 

 

En esta cartografía, se puede ver el detalle de la prueba

 
En Benia de Onis, dormimos en un pequeño hotel cuyo nombre ya prometía, Peña Santa de Castilla. Después de recoger el dorsal y de estirar un poco las piernas, tras el viaje, tocaba cenar y pronto a la cama para madrugar el día siguiente.
Tras preparar la ropa, elegir las barritas, geles, las zapatillas, preparar la mochila con el material obligatorio y colocar el dorsal, toca irse a la cama a descansar y a planificar mentalmente la carrera. La carrera sale a las 7:00 h y la hora de levantarse es a las 5:30 AM para desayunar tranquilamente.
Ha sonado el despertador y toca levantarse. Afortunadamente no me cuesta madrugar, prácticamente es la hora de todos los días, todavía no ha amanece ido así que no tiene sentido mirar el tiempo que hace. Tras vestirnos y ducharnos vamos todos a desayunar tranquilamente. El desayuno tomo lo que habitualmente suelo tomar en casa todos los días, aquello que sabes que tu organismo digiere bastante bien. 



Este es el recorrido de la prueba de 55 Km:

Benia de Onis – Demués – La Berruga – Collada Pandescura – Collado Lincós – Collao Camba – Vega las Mantegas – Belbín – Las Huelgas – Arnaedo – Vega Maor – Ostón – Canal de Culiembru – Ruta del Cares – Puente Bolín – Canal de Trea – Jultayu – Vega de Ario – Las Bobias – Lago Ercina – Lago Enol – Buferrera – El Escaleru – Vega Comeya – Soñín Baxu – Salgareu – Escarandi – Entrepeñes – El Cubu – Gamoneu Onís – Camin Molín de Tabardín – Demués – Benia de Onís

Por fin en la línea de salida, son las 6:45 y poco a poco todos lo corredores nos acercamos a la línea de salida, no hay demasiadas prisas, ya que por delante quedan 55 kilómetros duros, totalmente desconocidos y sobre los que habrá que ir gestionando según vaya transcurriendo la prueba. La salida se da puntualmente a las 07:00 h y se sale a un ritmo muy fuerte, mala señal. Hay algo que no nos habían contado, efectivamente en el momento que dejamos el llano y comenzamos a subir el terreno, se estrecha mucho y el pelotón no cabe, así que toca parar y esperar a que poco a poco todo se vaya liberando, son momentos de mucha tensión, acabas de salir y estás atascado en un embudo que  te obliga a parar. Ante todo mucha calma, que queda mucha carrera.

 

Poco a poco, ya podemos comenzar a correr. El primer avituallamiento (La Berruga Km 5,8) llega sin darnos cuenta. Poco a poco vamos subiendo, rampas de hierba bastante potentes que se puede subir con bastante ligereza, continuas bajadas y subidas hasta llegar al segundo control (Collao Camba Km 11,2), aquí sí que tenemos ambientazo, mucha gente animando en el control y mucho público menudo animando a todo el mundo. Se ha metido la niebla y nos ha mojado un poco pero nada importante.
 
Dejamos la carretera de asfalto y de nuevo no metemos de lleno en la montaña, tras bajar por una zona de piedras bastante resbaladizas alcanzamos unos prados, por donde correr se hace muy agradable. Llegamos a al punto donde la carrera de 33 Km gira hacia los lagos y nosotros seguimos todo tieso en sentido literal. En su parte superior es roca, bastante resbaladiza pero que se puede subir con comodidad, aparecen los primeros neveras y seguimos subiendo. Al llegar a lo más alto, unas vistas increíbles, la bajada con cuidado al atravesar los neveros, sobre todo en las esquinas que estaban ya muy blandos y se abrían grandes agujeros. Casi sin darnos cuenta, llegamos a la Canal de Culiembrus, menuda bajada más alucinante.

 

Estas canales y su pedreras es lo que siempre me ha alucinado más de Picos de Europa, son muy divertidas de bajar. 
A pesar de todo, estamos en el inicio de la carrera y no se puede forzar mucho en esta bajada. Tras unos minutos de diversión llegamos al control que está en el Cares. Es el avituallamiento de Culiembro (Km. 19,5)
 
Son bajadas muy técnicas pero muy divertidas, pero cuidado que vamos con zapatillas ligeras y nos podemos hacer daño en los tobillos, de todas forma bajo en un grupo animado que incita a correr y a bajar rápido. Al grupo se nos ha unido un par de perros muy acostumbrados a estas tierras y que para nada molestan, además, están en su casa. En las redes sociales, se ha oído críticas de ellos, pero normal, seguro que son los mismos que se quejaban que había mucho barro, que perdieron muchos minutos en el tapón de salida y que además intentaron correr en el Cares, ya se sabe, gente.

En el control nos recuerdan que no se puede correr y nosotros como es normal, cumplimos las normas y hacemos todo este tramo andando. Realmente precioso el Cares y prácticamente sin gente a lo largo del camino, comparado con las miles de personas que lo inundan en los meses de verano, pero este es otro asunto.El tramo que discurre por el Cares va del kilómetro 19,5 al 22 que está junto al Puente de Bolín. Donde comienza la Canal de Trea.
 
Increíble subida de 1000 metros de desnivel, el inicio es realmente muy fuerte y poco a poco llegamos a una primera zona de árboles donde baja un poco el desnivel, pero sin permitir ningún tipo de descanso. Hacia la mitad de la subida, nos encontramos con esta pequeña cascada que implica una pequeña trepada a través de la roca en su parte derecha, sin dificultad, pero con mucho cuidado de no forzar ningún calambre.


Este es un sitio perfecto para coger agua fresca o simplemente para poder refrescarte si hace mucho calor, cuidado que a partir de este momento, no encontraremos nada más de agua. En este punto había una voluntaria de la organización que no paraba de gritar y de animar, menudos pulmones. muchas gracias amiga, tus ánimos, nos impulsaron a muchos, muchas gracias, de verdad. 

A partir de este punto, seguir subiendo, con la mayor alegría posible, en estas dos fotos, se puede apreciar, el desnivel de toda la subida. Esta es la inclinación media de toda la subida. Cada uno tiene que coger su propio ritmo para no reventar las piernas, todavía queda mucha carrera.


En este punto, fundamental, disponer de unos palos para ayudarnos en la subida. En algunos momentos, incomodan pero en este caso, si o si debemos emplear los palos. La técnica una vez, será mejor otra peor pero ayudan cuatro apoyos, en este tipo de desniveles tan enormes.

Por fin, llegamos a la parte superior de la canal y la pendiente empieza a rebajarse, pero el terreno se complica, debemos ir con mucho cuidado, especialmente, si te sorprende la niebla. Es mucha extensión de piedra y no siempre es evidente encontrar las banderas que indican el recorrido, sobre todo si te sales un poco del camino. Debemos ir atentos a las pisadas y a los neveros. Es una zona donde los grupos van muy rotos y lo más normal es que tengas que abordar esta zona en solitario.

Por fin llegamos al refugio (Vega de Ario Km 28), un auténtico oasis para corredores, lleno de cosas más ricas para comer y beber. Como siempre la gente muy amable y todos ansiosos por reponer fuerzas y marchar rápido. Hace bastante humedad y es fácil quedarse frío. Yo aprovecho para tomar un caldo calentito recién hecho una auténtica delicia. Tras dar las gracias salgo con ganas ya de llegar a los Lagos, el tiempo es bastante fresco aunque afortunadamente no llueve.

La bajada es muy rápida y complicada, debemos andar con mucho cuidado. El barro sobre las piedras dificulta la estabilidad pero es muy divertido y ameno. El ritmo es bastante alto hasta alcanzar el parking (Entrelagos). La gente que había subido hasta los lagos, no daba crédito a lo que veía, un montón de chalados con mochilas y ropajes de colores llamativos, pisándolo todo y además iban corriendo, con lo que esto afecta al suelo (esto debían prohibirlo). La verdad es que se llevaron un susto mayúsculo viendo subir a la gente, las escaleras corriendo, muchos de ellos incluso se quedaron mudos y de sus bocas no salía ni un hilo de animo.

Realmente el contraste es curioso, se supone que todos estábamos allí porque nos gusta la naturaleza y la actividad en montaña o no. El contraste es muy curioso. Así que pasamos, el Lago Ercina, el Lago Enol, subimos la Porra de Enol (Km 37) y tras una bajada muy divertida llegamos al avituallamiento del área de  Buferrera (Km 38,5) donde reponemos fuerzas para poder afrontar los últimos kilómetros de la prueba. El comentario general, es de prudencia que quedan todavía desniveles importantes que salvar y el terreno tiene mucho barro y no está en muy buenas condiciones.

Esta foto corresponde a la parte alta de la Porra de Enol, con el lago al fondo, o eso es lo que se intuye al fondo. Salimos del control de Buferrera y pasamos por uno de los puntos más curiosos de la carrera, El Escaleru que nos lleva a la Vega Comeya. 

 

Tras un breve ascenso, comenzamos el descenso camino del avituallamiento de EntrePeñas (Km 44). Al inicio de la bajada había un pozo de barro que se cobró algún que otro corredor, o mejor dicho, alguna de sus zapatilla o las dos. Esta bajada se hizo aun ritmo muy alto, a pesar que las condiciones del suelo eran bastante resbaladizas, como consecuencia de la cantidad de barro que nos encontramos a lo largo de toda la bajada. Sabíamos que al final había un avituallamiento, así que a tope hasta el pueblo. 

El último avituallamiento estaba en Demues (Km 49,5) pero antes teníamos que recorrer El Cubu – Gamoneu Onís – Camin Molín de Tabardín. Eran 5 kilómetros que se hicieron bastante largos, el paisaje era realmente muy bonito y muy variado. No falto algún descenso por el bosque, donde mantener la verticalidad era prácticamente imposible.

Dejamos el avituallamiento y quedaba la última subida, corta pero que hace daño. Una vez arriba ya todo es bajar hasta Benia de Onis. El camino estaba lleno de barro, pero muy divertido, casi sin darme cuenta me encuentro ya en Benia y oigo los rugidos de la gente de meta, ya he llegado y me siento feliz.


Finalmente 9:45:33 puesto 131 de 442 en categoría absoluta. En esta ocasión, la categoría de Veteranos A a la que pertenezco se ha ampliado desde los 40 a los 49 años. A nivel de FEME esta categoría comienza a los 45 años.

Realmente una carrera de montaña de verdad, en algunos sitios he leído quejas realmente sorprendentes, creo que este deporte se está popularizando bastante y la gente no es auto suficiente. En la montaña, llueve, hace frío, hay barro, piedras, niebla… y hay que estar preparado para todo. Esto no es una excursión con guía, es una carrera de alta montaña. La misma gente que se queja de los tapones en la salida, luego pierde la vida intentando bajar la Canal de Culiembru. Esto es una carrera de montaña y tengo que felicitar a la organización por la prueba y a los voluntarios que se dejan el alma en animar a todos, seguro que alguno todavía oye los gritos de animo en mitad de la Canal de Trea.


Muchas gracias, a los habitantes de Benia de Onís por habernos acogido a todos durante este fin de semana. Muchas gracias, a todos lo fotógrafos que han compartido sus fotografía y que he empleado durante esta crónica. Las fotos son suyas no mías, al igual que lo es su pasión por este deporte y porque los que lo practicamos, podamos tener un bonito recuerdo. Todo un ejemplo de generosidad. Muchas gracias amigos.

Un saludo
Aitor 




 
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