Castilla y León. Apuesta por el Atletismo
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Castilla y León. Apuesta por el Atletismo

Castilla y León. Apuesta por el Atletismo

Este sábado 26 se han celebrado en la pista cubierta de la ciudad de Salamanca, los campeonatos autonómicos de pista cubierta en todas las categorías. En nuestro caso, a no pertenecer a esa comunidad hemos podido participar por invitación en las pruebas de 600 y 1000 ml. Desde estas líneas quiero agradecer de verdad a la Secretaría técnica de esta federación por su amabilidad y paciencia en resolvernos cualquier tipo de duda que hemos tenido durante el periodo de inscripción y posteriormente en las propias instalaciones.
 
El sábado por la mañana temprano salimos de Bilbao y unas 4 horas y 15 minutos ya estábamos en el enorme parking que tiene esta ciudad deportiva. Viaje muy cómodo por autopista en el tramo perteneciente a la Comunidad Autónoma Vasca y autovía desde Miranda de Ebro hasta Salamanca. Desde Valladolid las fuerte nieblas nos acompañaron prácticamente hasta Salamanca, a pesar de ello la carretera estaba perfectamente señalizada con indicaciones luminosas en aquellas curvas más peligrosas o dudosas con intensa niebla.
 
A nivel económico para un atleta de Bilbao le cuesta lo mismo en autopista, desplazarse hasta Anoeta (105 km) que ha Salamanca (408 km). El costo, del viaje está en la gasolina pero a la larga, no vamos a decir que el consumo sea el mismo pero al poder mantener un ritmo más constante por ser una carretera de verdad, el consumo por litro medio es mejor que el desplazamiento hasta Anoeta.
 
Si eres de Bilbao y quieres competir en invierno en pista cubierta es lo que toca. De vez en cuando, se programa alguna PLP en pista al aire libre, como la de ayer en Artundoaga (Basauri) donde por poco los corredores salen volando. Duros entrenamientos para ir afinando los tiempos de cara a sacar las mínimas nacionales y cuando llega el momento de la verdad no hay donde competir en condiciones y te tienes que desplazar si puedes para intentar registrar esa marca que aunque la tienes en los entrenamientos no termina de quedar registrada en una acta oficial.
 
 
El sábado en Salamanca, los jueces andaban un poco despistados o con demasiadas prisas. Todos somos humanos y no hay nada que reprocharles pero en un segundo se tira a la basura todo el trabajo y sobre todo la ilusión.
 
La primera prueba, era el 200 ml. masculino donde salía por la calle 5 el atleta internacional palentino Oscar Husillos. Menudo lujo poder ver en directo a este enorme corredor. Pues bien, el juez de salida tuvo prisa y en el listo le pillo a Oscar terminando de estirar. Se puso nervioso y disparó muy pronto. El resultado fue para el corredor, impedir que pudiera hacer una marca a la altura de su valía y al público nos hizo perder la posibilidad de ver a un Oscar al 100 %. Su enfado fue tremendo, normal, pero para poco le sirvió. Al final, lo que vale es lo que registre el electrónico y no realmente la marca que tiene en las piernas.
 
Y también nos toco a nosotros. La diferencia entre el 600 ml y el 1.000 ml era de poco más de una hora, muy justo para recuperar pero sobretodo requería de una gran motivación. Pues bien, el juez después de una salida perfecta y tras esperar hasta el 150 ml anuló la salida, al parecer el marcador electrónico no se había puesto en marcha. Total, que volver a salir y perdida de concentración que nos llevó a no coger la primera posición en los 150 ml y a tener que ir a rastras de un atleta cuyo objetivo era ganar el campeonato y no hacer buena marca. Así que con buen criterio, al paso del 400 ml al ver que la mínima se alejaba decidimos cortar gas y no gastar para el 1000 ml. A pesar de todo, entrando en una gran segunda plaza. La verdad que hay que tener la mente fría para soltar gas y no gastar a pesar de que lo que te pida el cuerpo sea ganar.
 
Lógicamente con el mosqueo encima, tocaba prepararse para el 1.000 ml. De nuevo, el juez de salida, la volvió a liar. Tras tenerles casi 3 minutos parados en la línea de preparados por problemas con el marcados electrónico, dio el listo sin dejar de terminar de formarse la línea de salida. Total que cuando dio, la salida no habíamos llegado ni a colocarnos. Tocaba correr más que los demás para llegar hasta las posiciones de cabeza. El primer atleta pudo coger unos metros de distancia y a pesar que el primer 400 ml y el 600 ml se paso en tiempo ya en el 800 ml se vino a bajo la oportunidad de mínima. La cabeza no pudo más y finalmente hicimos los últimos l200 a ritmo de trote borriquero, parecía que podía haber sido un calambre pero no, fue pura frustración. El tiempo lo de menos, el objetivo era registrar en una acta, una mínima que aunque está en las piernas se resiste.
 
Decepción, frustración, impotencia difícil de gestionar para un corredor de 13 años de edad. Para esos estamos sus padres pero en esos momentos se hecha en falta a un entrenador que desde una manera más objetiva que unos padres te pueda escuchar y aconsejar. Pero esto es el atletismo nacional y en particular en el vizcaíno. Justo tenemos para un chandal, pistas de atletismo tenemos que tirar de las municipales de ayuntamientos como Getxo, Basauri o Durango como para pagar dietas a entrenadores para los desplazamientos. Aquí haces este deporte, porque de verdad te apasiona, sino lo mandarías  todo a la mierda cada día que tienes que ir a entrenar.
 
Pero todo pasa por algo y todo siempre es bueno. Un fin de semana, que ha servido para aprender muchas cosas y para replantearnos muchas cosas a nivel técnico que tienen que cambiar necesariamente y una de ellas es la confianza en los técnicos que estos momentos no se tiene. Es el momento, de ser sinceros y de hablar con el reloj en la mano que creo que es la única manera de maximizar esfuerzos y sobre todo ilusiones. La competición es muy dura y solitaria. Todo el trabajo y el esfuerzo se puede ir a la basura en un segundo. Es la gran maravilla que tiene este deporte, pero hay que aprender a gestionarlo para evitar caer en la decepción y en la derrota.
 
Como padre, solo puedes trasmitir a tu hijo lo que crees que es mejor para él y lo que a él le hace realmente ilusión. No soy el técnico ni lo he pretendido nunca ser. Soy el padre y un atleta que no ha dejado de correr desde que tenía algo menos que su edad. Yo le intento transmitir, la tranquilidad, la paciencia, la calma pero eso es difícil de entender por alguien, que derrocha energía, pasión y bondad. El lo da todo, con la esperanza de lograr aquello que sus técnicos le han dicho que es posible pero no llega y eso genera frustración y sobre todo desconfianza precisamente en quien realmente debe ser su apoyo técnico.
 
Este deporte es todo pasión y los sentimientos son los que nos hacen tirar para adelante. Mi única petición es que el joven atleta, siempre sea feliz y lo demás lo seremos, La sonrisa es un gran aliado y es la única manera de superar momentos difíciles que nos aparecen a todos a lo largo de la vida.
 
Gran fin de semana y sobre todo hemos compartido nuestra pasión con otros atletas en un entorno que desborda pasión por todos los costados. Además hemos tenido la oportunidad de ver en acción y muy de cerca a grandes corredores internacionales como el citado Oscar Husillos (200 ml) o Alvaro de Arriba  en el 400 ml.
 
Un saludo
Aitor
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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